Jaime Spak
Para Lampadia
El execrable crimen y secuestro ocurrido el domingo 30 de agosto en horas de madrugada, nos pone en evidencia dos cosas muy importantes.
En primer lugar, nos confirma que Trujillo se ha convertido en tierra de nadie.
La inseguridad de la ciudad es de tal naturaleza, que la gente prefiere pagar cupos a las diferentes bandas criminales organizadas, pues desconfía de la policía.
Por otro lado, nos vuelve a enrostrar lo terrible de la minería informal.
Dos en Uno.
Inseguridad ciudadana y minería informal.
La minería ilegal está coludida con la policía, la fiscalía y los jueces.
Estos innombrables, detienen al automóvil del joven Lara, lo bajan sin mucha violencia a pesar de estar totalmente ebrio y luego asesinan a sangre fría a cuatro personas.
Este acto debe ser un punto de quiebre, para ambos temas.

Las cuatro personas asesinadas, tienen nombre y apellido, no son un número.
Dos agraciadas mujeres, de solo 21 años, una de ellas estudiante de medicina y la otra una amiga que circunstancialmente le pidió que la llevaran a su casa a esa hora de la madrugada.
Las otras dos personas, agentes de seguridad, que estaban dando este servicio al joven Lara, pues había recibido amenazas de uno de los grupos delincuenciales de Trujillo.
Cada día de la semana pasada, en el programa Beto a Saber, se han ido conociendo detalles de este terrible episodio, que al final de las investigaciones, si son objetivas, van a revelar hechos increíbles.
Esa misma noche horas después, un joven policía es hallado muerto en la acera del edificio, donde residía alquilando un cuarto, pues había sido arrojado del cuarto piso.
Todos los involucrados en las pocas declaraciones que llegan a oídos de la población, demuestran un miedo aterrador.
El joven secuestrado es liberado horas después.
El padre y hermano de este joven declaran a la radio, que no pagaron rescate, sino que un amigo de ellos, logró convencer a la banda que lo secuestró que lo liberara.
Eso no lo cree ni el más ingenuo.
En sus declaraciones, menosprecian a la policía, indicando que ellos no solo no intervinieron, sino que de manera tangencial indicaron que algo tuvieron que ver en el asunto.
Lo que se sabe es que el joven liberado, pertenece a una familia que está involucrada en la minería ilegal y que tanto el padre como sus tres hijos, incluyendo el secuestrado, se dedican a esta actividad desde 2012.
Esta familia ha creado en los últimos años, nueve diferentes empresas y tienen concesionada más de 300 hectáreas que son explotadas, en la provincia de Pataz.
Hace nueve años la Fiscalía Especializada en Medio Ambiente, les decomisó 100 toneladas de mineral aurífero de una de esas empresas.
No vamos a seguir especulando sobre lo sucedido ese fatídico domingo, donde acribillaron a sangre fría a cuatro personas, y hallaron muerto horas después a un policía, que lo están involucrando en este hecho de sangre.
Por ello debemos de reflexionar sobre lo que se vive en La Libertad, una policía que está podrida y una minería ilegal que está dispuesta a matar a quien se le cruce en el camino.
Este nuevo gobierno, que está solicitando demasiadas facultades legislativas, como si tuvieran la mayoría absoluta, para que se las aprueben rápidamente.
Quien mucho abarca poco aprieta, dice el refrán.
Deberían de haber pedido mucho menos y concentrarse en tres medidas importantes.
Seguridad, fenómeno del niño, minería informal.
[¿Y dejar de lado la recomposición del país después de tantos años de malos manejos de gobierno?]
[En Lampadia no compartimos esta propuesta]
En el tema de seguridad la solución es muy complicada. La policía tiene dos lacras muy visibles.
Corrupción e incapacidad.
Para poder enfrentarse a este flagelo, deberá de buscar ayuda externa, para hacer una reorganización urgente en el ministerio del interior.
Insisto que deben de ser asesorados, por la gente más capaz que pudo lograr desmantelar a las dos organizaciones terroristas más perniciosas en la historia del Perú.
En el tema del fenómeno del niño, la buena noticia es que se ha formado el Comando Privado ante El Niño, un grupo de apoyo empresarial privado liderado por Carlos Neuhaus para coordinar acciones de prevención y respuesta con el Estado.
Lo conforman personas de primer nivel expertas en este tema.
Con respecto a la minería informal, se debe de declarar en emergencia el sector.
En la cámara de diputados, la Comisión de Energía y Minas de la Cámara de Diputados, presidida por Jennifer Paredes, plantea incorporar dentro de su plan de trabajo acciones de control sobre empresas formales.
Su trabajo debe de ser fiscalizar sitios como Madre de Dios o la zona de Conga en Cajamarca, donde la ilegalidad e informalidad son pan de cada día.
El gobierno debe destrabar los cientos de proyectos mineros para lograr el crecimiento que requerimos.
La gente ligada al gobierno anterior no puede seguir poniendo piedras en el camino, para que el gobierno fracase.
Nos esperan meses muy complicados.
Lampadia






