Pablo Bustamante Pardo
Expresidente de IPAE
Director/Fundador de Lampadia
Contra todos los pronósticos, maniobras y augurios variados, Keiko Fujimori, con una campaña limpia y eficiente, ganó las elecciones y es virtual presidente del Perú. Solo está a la espera de la proclamación y la inauguración en el día de la Patria.
En este trance, la oposición desleal de Juntos por el Perú de Sánchez, sigue torpedeando la elección, otros perdedores apuran alianzas congresales para dificultar el gobierno nacional, y otros muchos se apuran a sugerir determinadas fórmulas para la composición del gabinete y roles de acciones de gobierno sin comprometerse a acciones ciudadanas positivas.
Después de 15 años de desmanejo político y económico, con una continua crisis política y una economía impedida de realizar su potencial, máxime en momentos tan auspiciosos para el crecimiento por los precios de nuestros productos de exportación, en Lampadia cruzamos los dedos y rogamos a Dios, para que no desperdiciemos esta nueva oportunidad de encaminar nuestro país hacia el desarrollo integral y sostenido.
Para ello, esperamos que el gobierno y los ciudadanos:
aquellos peruanos de buena voluntad que creen en los beneficios de la economía de mercado y la democracia liberal,
así como aquellos que aman al Perú, pero por falta de información se dejan llevar por las narrativas mentirosas de las izquierdas retrógradas,
sepamos superar nuestros enfrentamientos, dudas y temores y apostemos a ganador.

Imagen solicitada a Grok
Por mi lado creo que Keiko y su equipo de Fuerza Popular, más sus senadores y diputados, así como quienes invite a acompañarla en el gabinete ministerial y en las múltiples posiciones a ser designadas por el ejecutivo, mostrarán el compromiso patriótico que han mostrado en la campaña.
Pero para enrumbar el país por la senda de la prosperidad necesitamos algo más.
En su gobierno, Alberto Fujimori decía, primero se hace y luego se habla, esta vez debe ser al revés.
Keiko debe explicar a los peruanos el porqué de sus acciones de gobierno.
Hemos tenido muchos años en que los gobiernos no se comunicaban con la población.
Ello, más la ausencia de la clase dirigente en el debate nacional, dejó el espacio para la difusión de las pegajosas narrativas anti-mercado.
Ahora, gobierno y sociedad civil, debemos explicar en sencillo, a todos los ciudadanos, de donde venimos, donde estamos y adonde podemos ir.
- ¿Cómo hicimos en los años 90 para pasar de ser un Estado fallido a una estrella del desarrollo?
Hasta fines de la primera década del siglo actual, el Perú había superado de manera extraordinaria su situación de pobreza.
Muchos decían, incluso algunos líderes empresariales, que habíamos crecido pero no desarrollado.
Yo pregunto,
¿No es desarrollo haber bajado sustancialmente la pobreza?
¿Mejorado la desigualdad?
¿Reducido la mortalidad infantil?
¿Tener mayores ingresos y más empleo fuera de Lima? ¿Tener más empleo de calidad?
¿Mejorar sustancialmente el ingreso rural?, y
¿Mejorar la productividad?

Ver los sustentos en Lampadia: Las Cifras de la Prosperidad
(Publicado el 13 de noviembre, 2013, cuando teníamos 100,000 seguidores en el Facebook)
Nuestra situación era tal, que por entonces el HSBC, uno de los bancos más grandes del mundo decía, que si aprovechábamos lo que teníamos y crecíamos un 5.5% anual, para el 2050, seríamos la economía número 26 del mundo, y que hacia el 2030, el 80% de nuestra población tendría ingresos entre US$ 3,000 y 15,000 por persona, por año.
¡Increíble! Desde esa expectante situación nos retrocedieron los enemigos del Perú.

- Desde el nacionalismo de Humala del 2011, cuando estábamos a medio camino del desarrollo, los enemigos de la prosperidad, todas las izquierdas, locales y regionales, lograron parar las inversiones privadas, empezando por las inversiones mineras, Manhattan, Cerro Quilish, Conga, Tía María, Corani y mil proyectos de exploración.
Luego, los izquierdistas fueron infiltrándose en sucesivos gobiernos, el sistema judicial fue capturado por lo que hoy llamamos caviares, desde donde se amedrentó a los líderes de la sociedad civil, y los medios de comunicación, perdidos en el espacio, ensalzaron a líderes espurios como Vizcarra y a jueces y fiscales politizados (Pérez, Vela, Carhuancho, et al).
- Pero nuestras capacidades para retomar el desarrollo están intactas.
El Perú tiene todo para crecer 7 y 8% por año, y
para bajar la pobreza a no más de 10% en 10 años
Solo tenemos que:
- Liberar a nuestros emprendedores del yugo regulatorio soltando las amarras de las normas incapacitantes de esa burocracia estatista que paraliza el esfuerzo productivo de los peruanos.
- Multiplicar nuestras agroexportaciones,
- Duplicar la producción minera,
- Cuadriplicar la visita de turistas, y
- Multiplicar por diez la producción forestal.
Con ello podemos dar empleo de calidad en las regiones
- Pero eso no es suficiente
Hay que mejorar la descentralización
Mejorar sustancialmente la salud y la educación
Hacer una revolución en el desarrollo de las infraestructuras económicas y sociales
Sobre esto volveremos más adelante.
Como pueden ver, la tarea es inmensa y no hay tiempo que perder.
Este gran salto adelante, la gran apuesta a ganador de los próximos cinco años, solo puede darse con el apoyo de la sociedad en su conjunto, con el compromiso y la participación de todos los peruanos de buena voluntad.
Acá no hay tutías, ni peros, ni vasos medio vacíos.

¡Actitud positiva! ¡Vamos por más!!!
Lampadia






