UDIEC
El Comercio, 12 de octubre del 2026
Melissa Flores
Esquema. A través de transportistas, utilizaba el registro de formalización minera y al Igafom para movilizar oro ilegal. También están implicados un operativo «formal» y un policía que les daba resguardo.
La caída de la red criminal Los Parqueros del Jota en Pataz destapó un esquema que grafica la movilización de minería ilegal en el país. La División de Alta Complejidad (Diviac) identificó que la organización criminal utilizaba a transportistas con Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo) y otros instrumentos como fachada para el traslado de oro, y tenía como uno de sus principales encargados logísticos e inversionista a un operario de una empresa minera formal.
Este esquema criminal, además, estaba conformado por exintegrantes de bandas criminales para la custodia del mineral y de los cabecillas, y contaba hasta con un efectivo policial en actividad que integraba su aparato de seguridad. De acuerdo con la investigación, la organización recurrió a una estrategia clave: dentro de sus filas contaba con mineros en proceso de formalización encargados de proporcionar sus Reinfo, el Instrumento de Gestión Ambiental para la Formalización de Actividades de Pequeña Minería y Minería Artesanal (Igafom, un requisito indispensable del proceso de formalización minera), RUC y otros documentos administrativos que permitían trasladar el mineral ilícito por carretera hasta las plantas de procesamiento.
Las investigaciones revelan que sus tentáculos lograron infiltrar al personal de seguridad para sustraer mineral directamente de los socavones de mineras formales en La Libertad. A su listado de actividades ilícitas se suman el asalto a mineros en carreteras y el uso de explosivos para despojarlos de sus zonas de trabajo ilegal.
Según indicó el coronel Robert Trujillo, jefe de la Diviac, buscaban aparentar una empresa formal y utilizaban todos los mecanismos documentarios. “Empezaron custodiando a la minería informal, pero luego vieron el negocio lucrativo. Empezaron a robarles, ponían explosivos para sacarlos de sus socavones y adueñarse del lugar”, señaló a El Comercio.
—El operario—
Según la investigación fiscal, la red era dirigida por Juan Santisteban Mendoza, `Jota’, quien coordinaba el hurto de oro en Pataz mediante `parqueros’ y el soborno a trabajadores de mineras formales. Para sostener las operaciones, `Jota’ recurría a una lista de inversionistas, entre los que figuraba Wilmer Lozano Mendoza, un operario de una minera formal cusqueña. Sobre sus conocimientos del sector, el jefe de Diviac indicó que “se trataba de una pieza fundamental”. “Conocía sobre el terreno para la minería y los auríferos. Se desempeñaba como operador de maquinaria pesada, eso quiere decir que penetraba hasta los socavones”, precisó.
Las interceptaciones telefónicas autorizadas desde el 2023 revelaron cómo `Wilmer’ coordinaba con otros integrantes de la organización la compra de combustible, el envío de madera para apuntalar túneles, el alquiler de maquinaria pesada y la provisión de `chocolates’ (en referencia a los cartuchos de dinamita). Los audios expusieron además discusionessobrelaalertadepresencia policial de la Dinoes en Pataz y conversaciones que dan luces sobre su rol como financista de la red.
—Brazo armado—
Para resguardar el mineral robado dentro y fuera de los socavones de Pataz, la red disponía de un contingente fuertemente armado con fusiles de largo alcance. Según se detalla en la resolución fiscal, en esta función destaca el policía en actividad Jesús Carhuaricra Torres, `Bicho’, quien laboraba en la comisaría de Chepén. Este agente fue identificado en escuchas telefónicas, donde coordinaba desplazamientos con `Jota’.
El aparato de seguridad estaba integrado además por Segundo Bautista Agurto, `Choy’, a quien la policía vincula como excabecilla de la banda de asaltantes Los Injertos del Norte. A ambos sujetos, la fiscalía les imputa la custodia armada de las bocaminas y la provisión de fusiles, escopetas y pistolas para la organización criminal.
El precio del oro
Según se detalla en la resolución jurídica, el valor por kilo de oro es de S/.275.390. En tanto, un informe del boletín «Estadístico minero», del Ministerio de Energía y Minas, señala que la minería no formal produce más de dos millones de onzas de oro de toda la producción nacional.







