Juan Manuel Arribas
El Comercio, 19 de junio del 2026
¿Cómo se podría calificar la acción del Estado ante el fenómeno de El Niño, que cada vez sufrimos con más frecuencia? ¿Indolencia pura? ¿Se ha avanzado en los sistemas de bombeo de las cuencas ciegas de Piura? ¿O en el refuerzo de las carreteras y puentes? ¿O en la descolmatación de los ríos y quebradas? Nada.
Acabo de recorrer Japón para conocer cómo se organizan. En el país asiático he sido testigo de cómo tienen un plan de gestión para “cada uno de sus ríos”, que suelen ser muy cortos y verticales y que reciben una enorme masa de agua por los tifones. En todas las cuencas hay zonas de inundaciones previamente establecidas, represas para contener picos de agua, refuerzos de zonas de deslizamientos, diques protectores, ampliación de las cuencas, especialmente cerca de la desembocadura donde se establecen las grandes ciudades, etc. Eso significa responsabilidad y nada de eso lo vemos en el Perú.
Como siempre, las empresas del Perú harán lo que puedan en torno a Hombre a Hombre. El sector privado ya se está preparando, anticipando acciones para seguir operando y trabajar en equipo para ser lo más eficiente en el apoyo a la población y sus colaboradores.
Pero no olvidemos que el principal responsable de la atención de la población es el alcalde, y todos asumirán el primero de enero del 2027 debido a las elecciones municipales y regionales de este año. Y el Ejecutivo estará en una situación parecida. Así que tenemos por delante una urgente gestión de adelantar capacitaciones a alcaldes para que sepan cómo actuar y no esperar estar en el agua hasta las narices para recién preguntar: ¿y ahora qué hago?
Ya los ministerios, por favor, no salgan todos a la vez a pedir apoyo a las empresas privadas. Háganlo a través del Indeci. Salir todos juntos genera desorden y no tienen la menor idea sobre cómo priorizar la ayuda que hay. El Indeci tiene la información para priorizar el apoyo, tanto del Estado como del sector privado.






