Carlos Prieto Balbuena
Gestión, 13 de agosto del 2026
Con términos de intercambio en máximos históricos, un gobierno promotor de la inversión privada y una investigación pública más eficiente, el país podría crecer dos puntos por encima de su tendencia de largo plazo.
1. La economía no primaria ya crece al 5% o más
En el primer semestre:
- Las ventas de autos nuevos, livianos y pesados, crecieron 40% año a año (a/a).
- Las importaciones de bienes de capital subieron 27% a/a.
- El circulante creció 18% a/a y los pagos digitales aumentaron casi 15% a/a.
- La recaudación tributaria subió 17% a/a.
- Los despachos locales de cemento crecieron 13% a/a.
- El crédito de consumo y MYPE de la banca se expandió 13% a/a y 10% a/a, respectivamente.
- El empleo formal privado y la masa salarial formal crecieron 5% y 10% a/a, respectivamente.
2. Los sectores primarios ya están afectados por El Niño
El PBI conjunto de los sectores agropecuario, pesca y manufactura primaria cayó 6% a/a en el primer semestre, afectado por El Niño. El empleo en estos sectores se verá afectado; pero las empresas se beneficiarán de los mayores precios de la harina de pescado, arándanos y otros productos de exportación, donde la oferta peruana es muy relevante a nivel mundial.
3. No hay restricción para que la inversión privada crezca a tasas de dos dígitos
- En el 2T26, la inversión privada creció casi 15% y acumula seis trimestres consecutivos creciendo a tasas de dos dígitos o cercanas a ello.
- Las expectativas de inversión privada a 12 meses se ubican en su máximo histórico.
- La inversión privada como porcentaje del PBI este año aún se encuentra por debajo de su promedio de las últimas décadas (18% del PBI entre 2005 y 2025), cuando lo esperable es que se ubique por encima de ese nivel en un contexto de máximos históricos de términos de intercambio y altas expectativas de inversión.
- Un abultado superávit de cuenta corriente (en torno del 4% del PBI) apunta a que no hay restricciones macroeconómicas para que la inversión privada crezca varios años por encima del 10%, más aún si el nuevo Gobierno es capaz de destrabar proyectos —en minería, infraestructura, irrigación, turismo, etc.— y desregular la economía.
4. Con términos de intercambio en máximos históricos, el Perú podría crecer dos puntos por encima de su tendencia de largo plazo Con términos de intercambio en máximos históricos (suben 60% durante el 2026 frente a 2023, similar a lo ocurrido en 2007 frente a 2003), un gobierno promotor de la inversión privada y una inversión pública más eficiente, el Perú podría crecer dos puntos por encima de su tendencia de largo plazo, que es algo mayor al 4%.
- Entre 1948-1956 y 2004-2013 (ambos períodos de choques muy positivos de términos de intercambio, políticas promercado e impulso a la inversión pública), el Perú creció casi 6,5% promedio anual.
- Sin El Niño, este año la economía hubiera crecido 4,2% (o más), en línea con su tendencia de largo plazo. Entre 1993 y 2025, el PBI creció 4,2% promedio anual, tasa similar al promedio de más de cien años entre 1922 y 2025, excluyendo la década perdida de los 80.
- Luego de El Niño, la economía rebotará con fuerza.
- El FMI señala que una inversión pública más eficiente podría impulsar de manera permanente el crecimiento potencial hasta en un punto porcentual.
- El PBI per cápita del Perú, en US$ ajustados por paridad del poder de compra, es 16% menor al promedio latinoamericano, lo que ilustra el espacio de convergencia.
5. Si el Perú crece al 6% y se implementan políticas sociales adecuadas, más de 3 millones de peruanos dejarían la pobreza en cinco años
¿Qué puede salir mal?
- Mal manejo de El Niño.
- Caída abrupta e inesperada de los términos de intercambio.
- No se concreta el destrabe de proyectos ni se combate la maraña burocrática.
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No se revierte el severo deterioro institucional en la capacidad de implementar políticas sociales (salud, educación y pobreza), lo que eleva la conflictividad social.






