Fausto Salinas Lovón
Para Lampadia
Los votantes de la izquierda y del centro que se ven tentados de apoyar al congresista limeño Roberto Sánchez, así como los anti fujimoristas que siguen esta misma dirección, están confundidos entre lo que él dice, lo que hizo Pedro Castillo, lo que exige Antauro Humala y lo que ahora dicen los técnicos de izquierda moderada que se han sumado a Juntos por el Perú para hacer más digeribles sus propuestas: Pedro Francke, Gustavo Guerra García, Oscar Darcourt, José Domingo Pérez o Jean Paul Benavente, ex Gobernador del Cusco.
La confusión es justificada. Juntos por el Perú hasta la primera vuelta era un movimiento de 3 cabezas: Sánchez, Castillo y Antauro.

Luego, en la segunda vuelta, a Juntos por el Perú le han salido más cabezas que las que le salieron a Hidra, el monstruo venenoso de muchas cabezas de la mitología griega.


Veamos como estas mil cabezas se contradicen entre sí y confunden al elector.
- El aparente catolicismo de Roberto Sánchez, confesado en medios de comunicación afines queda contradicho por la amenaza abierta de Antauro Humala contra la fe católica y los cultos cristianos y evangélicos a quienes se amenaza abolir para sustituirlos por un culto tahuantinsuyano que sólo existe en sus delirios y alucinaciones políticas.
- La autonomía del Banco Central, pieza fundamental de nuestra estabilidad económica de más de 30 años, es atentada por todas las cabezas: Sánchez, Antauro y Francke. Incluso Dancourt elude la pregunta de La República al respecto. Benavente, que se ha sumado hace poco, la reivindica y exige respeto a la regla del 2% de déficit fiscal (anoche en Frecuencia Latina), en abierta contradicción con Darcourt que dice que hay “espacio para más déficit fiscal”. Cabe preguntarse: ¿Cuánto durará la cabeza de mi paisano el exgobernador Benavente en la Hidra de Juntos por el Perú?
- El congresista Sánchez pregona, con el mismo cinismo que tenía Hugo Chávez, que “no es comunista, que es humanista, que no va a expropiar empresas, bienes, ni ahorros”. Antauro lo reconviene, le recuerda que son socios, que la mitad de los votos son “míos” (suyos entiéndase) y anuncia que “expropiará el Gas de Camisea, los canales de televisión y las aerolíneas”.
- Pedro Francke dice que Antauro suelta “ideas locas, absurdas y violentas”. Antauro le replica indicando que “es sólo un individuo, que no tiene partido” y que si Sanchez no respeta los acuerdos “habrá consecuencias”.
- Sánchez dice que los homosexuales tienen derechos y hay que respetarlos. Antauro dice que “rechaza absolutamente la homosexualidad” y que “le llega al huevo lo que piensen sobre su posición en contra de los maricones” ( sic ) [Mil disculpas a los lectores por reproducir el lenguaje soez de este individuo]
- Sanchez, Castillo y Antauro dicen que “convocarán a Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución Peruana”. Uno de sus asesores legales, el exjuez Supremo Duberly Rodríguez ya alentó a quemarla en un acto en San Marcos. José Domingo en cambio la invoca para tratar de recuperar su puesto de Fiscal.
Podríamos llenar la edición de hoy con las contradicciones de las muchas cabezas que tiene la Hidra de Juntos por el Perú. Esta confusión no terminará en lo que queda de la campaña y será peor más adelante. Se agrava al leer el Plan de Gobierno y el Ideario de Juntos por el Perú.
Por ello, me he tomado la molestia de leer esos documentos y sugerir a los electores a quienes se dedica esta columna, que revisen algunos puntos destacados de esas propuestas, que están escritas y presentadas a la autoridad electoral:
- ¿Sabrán los peruanos que Juntos por el Perú busca una Reforma de la Constitución que no se va a llevar a cabo desde el Congreso donde está representada la voluntad ciudadana, sino desde las calles y a través de una Asamblea Constituyente paralela al Congreso, como se hizo en Venezuela para debilitar al Parlamento? ¿Habrá leído eso el Señor Jorge Nieto que alienta a votar por el voto viciado? ¿Cómo quedará su bancada parlamentaria en un Congreso que sea superado por un poder paralelo?
- ¿Sabía usted que Juntos por el Perú quiere crear empresas estatales como PetroPerú para las minas, las telecomunicaciones o los ferrocarriles pese a que estas empresas generaron pérdidas millonarias que pagaron todos los peruanos? ¿Está usted dispuesto a pagar con sus tributos y su trabajo a los sindicatos de esas nuevas empresas que se creen como se pagan las gollerías de los sindicatos de PetroPerú?
- ¿Sabrán los peruanos que Juntos por el Perú busca construir un “Poder Popular” alternativo a los poderes constituidos y que busca “una democracia desde las calles”, como la democracia de Evo Morales en Bolivia que desconoce la elección popular y busca derrocar al gobierno elegido? ¿Estará usted de acuerdo en que ese poder popular genere violencia e inestabilidad cuando los procesos por corrupción de Roberto Sánchez avancen y tenga una orden de captura de la justicia, como lo ha hecho Evo Morales?
- ¿Habrá leído la embajada China el Plan de Gobierno de Juntos por el Perú cuando señala que “el Estado se reservará la gestión de los puertos y que estará prohibida la concesión de los mismos”? ¿O ya existe arreglo y esa regla se aplica para todos pero no para Xi Ji Ping?
- ¿Conocerán los medios de comunicación escritos, radiales, televisivos, de streaming o de internet que Juntos por el Perú creara “veedurías ciudadanas” que fiscalizarán los contenidos informativos? ¿Los streamers, TikTokkers, youtubers, Podcasts y creadores de contenido sabrán que habrán “ex reservistas” al mando de Antauro Humala revisando las informaciones y opiniones que emiten? ¿Lo sabrán el señor Hildebrandt, la señora RMP, el señor Lúcar, el diario LR o el señor Curwen que alientan a votar en contra de la K?
- ¿Sabrán los dignos peruanos a quienes su superioridad moral les impide votar por la hija de Fujimori que el modelo de estado que plantea el Plan de Gobierno de Juntos por el Perú es uno de Estado Socialista Andino Amazónico?
Lo escrito no deja dudas. Las opiniones y acomodos de las mil cabezas de la Hidra de Juntos por el Perú pueden cambiar de acuerdo a las circunstancias, lo escrito no. Esas cabezas las pueden cortar de acuerdo a las circunstancias y cambiar por otras. No es casual que Antauro, a quien Sanchez no ofende ni con la mirada, reclama que no haya tantas cabezas y que se “respeten los acuerdos y el Plan de Gobierno”. No quiere moderación, viraje, ni hoja de ruta como anuncian, con candidez cínica, las nuevas cabezas de la segunda vuelta.
Está avisado señor elector. Esto es lo que tiene usted delante de sí en la cédula de votación: una Hidra de mil cabezas llamada Juntos por el Perú. No le diga a los demás “no sabía”, “yo no pensé”, “no me imagine”, “me equivoque”. Esa es la respuesta de los que se suben a ese carro a sabiendas que no habrá ni moderación, ni enmienda. Es la respuesta de aquellos se suben con cinismo buscando una ventaja política, una tajada, un puesto, un ministerio, un cargo o un presupuesto, no la respuesta de un ciudadano de bien que como usted, que busca soluciones.
Puede quedarse ahí, viendo como la Hidra de mil mensajes, de mil embustes lo confunde y triunfa. O puede hacer como lo hizo Hércules en la mitología griega y como lo hará la mayoría de peruanos, quemar ese monstruo de mil cabezas.
Los peruanos no tenemos la lanza de Hércules, ni el apoyo del fuego para quemar esas cabezas, tenemos algo más poderoso: el voto consciente por preservar nuestra democracia, nuestras libertades y nuestro futuro.
Ese voto en estas circunstancias tiene una sola letra: K.
Lampadia






