Luis Dyer
Perú21, 28 de junio del 2026
Carlos Cabanillas
MATEMÁTICAMENTE IMPOSIBLE. Al cierre de edición, al 99.98% de actas contabilizadas según ONPE, la ventaja de Keiko Fujimori(50.134%) sobre Roberto Sánchez (49.866.5) era de 49,244 votos. Y quedaban 12 actas pendientes de resolver en el JEE. Para Luis Dyer ya es matemáticamente imposible revertir el triunfo de Fuerza Popular. Acabada la campaña electoral, analiza la estrategia de personeros, el voto regional y extranjero, y la absurda denuncia de fraude.
¿Cuántas de las mesas CCPP (centros poblados) cubrieron? Las mesas 900 mil.
Estas son las famosas mesas 900. Las que ‘Porky’ hizo muy famosas. Cubrimos el 93% de las mesas 900. En estas mesas perdimos 70-30. En las mesas 900, Keiko obtuvo casi 200 mil votos. Antes tenía 95 mil.
La estrategia fue no perder a cero en las regiones adversas.
Es bien interesante. Un sitio donde perdimos, pero nos recuperamos mucho es Puno. En Puno llegamos al 85% de las mesas. En Puno tuvimos 95 mil votos. Es el récord histórico del fujimorismo. JPP (Juntos por el Perú) quiere vender que se ganó por los votos del extranjero. Pero no. Ganamos por Puno.
En Cusco también salvaron muchos votos. Son goles de visitante.
En Cusco tuvimos 155 mil votos. Piura fue un caso de éxito. Cubrimos el 90% de las actas. Mira, acá están las actas originales que se las dan a los personeros. No son fotocopias. Todo es lacrado y se les entrega personalmente. Acá en total hay 82,514 actas. Logramos cubrir el 89%. Es 89% de todo el Perú.
El arma secreta fue Allan Dyer Quiñonez, tu hijo. ¿Iba al colegio con la hija de Keiko Fujimori?
No, Allan iba al colegio con el hijo de Alan García. Y mi hija Anabella iba al colegio con la hija de Keiko. Se conocen desde bebitas. Mi esposa Mochi conoce mucho a Keiko, años. Ahí empezó la amistad. Allan tiene 22 años, se acaba de graduar de la universidad de Babson College, la número dos en negocios de Estados Unidos. ¡Cómo es la vida! Se graduó en diciembre y le dije: “Hijo, vente a la campaña, necesitamos tu expertise en sistemas”. Las canas explicaban la estrategia, pero él logró graficar. Podíamos armar los mapas de calor. Y sobre todo, en la segunda vuelta, lo más importante fue armar la proyección. Porque así sabíamos dónde iban a pasar los problemas. Entonces la toma de decisión fue muy rápida.
Usaron la data de la primera vuelta.
Exactamente. Nosotros en la primera vuelta, por ejemplo, la estrategia fue usar data de 2021, que era el único referente que teníamos. En cambio, en la segunda vuelta, usamos la data ya de la primera, que era más fresca. En la primera solo llegamos a 22 mil mesas.
Jaime de Althaus dice que con más personeros en primera vuelta cambiaba la segunda.
Mira, son muchas hipótesis. Todo esto es un tema de números. Lo importante era detectar una anomalía. Y enfocarse en la defensa del voto. Si esto pasó porque no había personeros, ¿qué pasaría si hay personeros? Y ahí es donde marcas la gran diferencia. Y de nuevo, ha habido mesas que hemos perdido.
Pero no por goleada.
Exactamente. Mira, voy a perder, pero me respetas los votos. Pero acá no quiero saber que Keiko está a cero. Ese es el tema. Una estadística que te va a encantar. En la segunda vuelta, en todo el Perú y PEX (peruanos en el exterior), en las 92,700 mesas, Keiko solo obtuvo cero en 37 mesas.
¿Y dónde están esas mesas?
Repartidas por todo el Perú. Y JPP tuvo solo una.
Y no había personeros en esas 37 mesas.
No había. Pero es una probabilidad. Lo que no puede haber es 10 mil mesas a cero, 20 mil mesas a cero. Eso ya es una anomalía. Nosotros, por si acaso, esas mesas ni siquiera las hemos anulado. Porque como no hemos tenido personeros, no nos consta lo que ha pasado.
Además, como dicen, “acta mata voto”.
Hemos estado muy tranquilos. Este trabajo fue intenso. En el extranjero, de las 2,500 mesas, logramos cubrir 1,650. Ese es también un récord internacional. Armar personería en el extranjero es mucho más difícil, es totalmente distinto.
Me contaron que tuvieron geolocalización y hasta Internet de Starlink.
A ver, tratábamos siempre de jugar de locales en vez de mandar a alguien al lugar. Pero lo que sí funcionó mucho fue la comunicación. Y todo era por WhatsApp, por si acaso. Nosotros el día domingo en la noche no teníamos las actas físicas, pues ya teníamos la foto de las actas. Y ya estábamos procesando la información. Porque algo bien importante era que el lunes en la madrugada Allan y yo teníamos que entregar al CEN de Fuerza Popular nuestra proyección.
Se amanecieron a puro café.
Sí, hasta las 5:30 de la mañana, porque teníamos que reconstruir mesas donde no teníamos las actas. Y teníamos que ver la tendencia, etcétera. La verdad que Allan, con sus 22 años, realmente… Yo con café y él con Red Bull. El trabajo y la presión fueron enormes. Y ya a las 5:30 de la mañana teníamos la proyección. Estábamos en ese momento entre 18,000 y 49,700 votos. Y, bueno, vinimos acá (al local de Fuerza Popular) a las 8 a.m. a informar, y dijimos: “Mira, va a pasar esto… Seguramente en la tarde se va a revertir la votación. Porque, por ejemplo, entre la 1 a.m. y las 5:30 a.m. Keiko baja casi 550 mil votos. Se veía cómo iba cambiando. Era normal, porque empezaban a llegar los votos de las regiones y se acababan los de Lima. Y dijimos: “Tú tranquila porque todavía no entra PEX. Y hemos hecho la proyección”. Teníamos ya fotos de las actas, como verás, y ya podíamos proyectarlo. Reconstruimos. Y esta es la proyección. Y mira que se cumplió. Tuvimos un margen de error casi casi chiquito.
Tenían tres tipos de personeros: lobos, soldados y militantes.
Eran los lobos, los soldados y los leales. Los lobos iban a las mesas 900. Los soldados iban a todas las mesas donde, según la proyección, perdíamos. Y los leales iban a las mesas fujimoristas, esas en donde sabíamos que Keiko sacaba una alta votación, porque se veía el mapa de calor. Y no queríamos que nos tumben esas mesas. En las mesas 900 eran 4,700. Cubrimos el 93%. Las otras eran en todo el Perú y las leales eran como unas 6,000 u 8,000. Dato curioso: pusimos a los leales en las mesas fujimoristas y esas fueron las mesas en las que empezaron a ver los rayones. Y fueron nuestros leales los que denunciaron. Empezaron a hacer escándalo, llamaron a la Fiscalía y a la Policía. Los leales dijeron: “Esta mesa nadie se la tumba”. Y al final ellos, con su capacitación, pidieron las cédulas de votación de repuesto y sacaron las que estuvieron rayadas. Eso fue, a mi punto de vista, una consigna. Porque nosotros detectamos 18 mesas e hicimos 18 denuncias. Pero lo más importante es que, al ver la imagen en todo el Perú de que se estaba arrestando a esas personas y se estaba cometiendo un delito, me parece que se paralizó. La intención para mí, desde un punto de vista técnico, era tumbar la mesa.
“APLAUDO A LOS PERSONEROS DE JPP”
La página de personeros recibió ataques.
Recibimos al final casi 250 mil ataques. Sabíamos que iba a pasar eso. Venían de Rusia, Venezuela y México. Creamos tres copias. Entonces, si se caía la de Perú, al menos teníamos la de Estados Unidos funcionando. Y también teníamos otra en Europa funcionando. Lo positivo es que nunca se cayó la página.
¿Lo llamaron para las regionales?
Yo me mantengo en el partido. Ha sido un trabajo intenso.
En Lima también hay mesas 900 mil.
Sí, en Lima también hay. Hay que ver las tendencias. Se puede armar una proyección del voto también. Lo importante es proyectar. Cuando uno proyecta, tiene una tendencia y con eso uno puede decidir qué tipo de estrategia usar. Se puede ver geográficamente dónde es el problema. Por ejemplo, no pudimos entrar en Condorcanqui.
¿Por geografía o por amenazas?
Por distancia. Había prohibiciones. A la comunidad había que respetarla. Y tampoco pudimos conseguir personeros en esa zona. Hubo pocos lugares donde no pudimos entrar.
¿No hubo amenazas? En 2006 los personeros apristas contaban que en ciertas zonas te recibían con ‘fierro’, armas de fuego.
Creo yo que hoy tener el celular es una gran herramienta de denuncia. Y eso ayuda muchísimo. Prendes tu celular, dices: “No me están dejando ingresar”, y eso hace que las personas… Sí te puedo dar fe de que en el 99% de las mesas del Perú no tuvimos ningún problema. No es perfecta la defensa.
¿Cuál es la lógica de JPP de denunciar fraude por copias si tenemos las actas originales?
El acta original viene lacrada y con un protocolo de transporte desde la ciudad hasta Lima. La verdad, es lamentable. Ellos hablan de un fraude sin pruebas. Nosotros decimos “se ganó” con pruebas. Acá están. Tú puedes dar fe de que en cada caja hay miles de actas. Más de 90 mil personeros han estado cuidando el voto; no solo de Keiko, sino del Perú.
El personero vigila todo tipo de irregularidades, no solo las que perjudican a su partido.
Todo. Desde la instalación de la mesa, durante el sufragio y durante el escrutinio. Y para lograr esta acta tienes que estar acreditado formalmente. Y al final tu firma como personero está en el acta. Yo aplaudo a los personeros de JPP porque también hicieron un gran trabajo. Después, ver a los personeros legales de JPP desacreditándolos, diciendo que ellos saben de temas electorales. Me dio mucha pena. Al rival se le respeta. Yo feliz de haber tenido 90 mil personeros, pero también nuestro rival tuvo 50 mil. Y hay que reconocer que estuvieron peleándola también.
¿Matemáticamente ya es imposible que pierda?
Matemáticamente ya la cifra es irreversible. Keiko es la presidenta electa de 2026-2031. Pero como técnico y como peruano tenemos que esperar a que se contabilice la última acta. Quedan actas observadas por temas de legibilidad, tema de firmas; han pedido algún reconteo. Te doy una estadística rápida. Hoy quedan 114 actas. La ONPE eso lo procesa en dos minutos. Lo que estamos esperando es que el JEE suelte el acta con la resolución. Y una opinión técnica: la lentitud es realmente increíble. No puedo creer que 114 actas no las puedan sacar en un día (Nota de redacción: al cierre eran 12 las actas por contabilizar). Eso le hace un gran daño al país, porque tenemos que esperar.
Pero la tendencia es irreversible.
Técnicamente, Keiko ya pasó el punto de retorno. Para nosotros fue a los 28 mil votos de diferencia. Obviamente no podíamos decirlo porque teníamos que ser respetuosos de la situación. Pero hoy que está en 44,600 (49,244 al cierre). Y un dato adicional: Keiko ya pasó a Castillo y a PPK en cuanto a votos. Y va a terminar seguramente con 49,700 votos de diferencia.
“En esta elección la tecnología ayudó muchísimo”
Empezaste en 2001 como coordinador regional.
En 2001 fui coordinador regional de la región de Huánuco. Me tocó ahí una campaña con Toledo. En 2006 estuve más de aprendiz. Estuve apoyando al frente social, con Jorge del Castillo, gran maestro. Ni un cargo. Solamente mirando. Fue una elección donde Alan García ganó. Y pasó con las justas a Lourdes Flores para la segunda vuelta.
Fueron tres semanas de conteo. Ella protestó.
Y de ahí en 2011, con Toledo otra vez, en la macrorregión oriente. Me tocó Loreto, San Martín, Ucayali y Huánuco. En 2016 estuve al lado de PPK. Y en 2021 no participé. Hubo un tema familiar muy importante. Falleció una persona muy cercana a nosotros. Y decidí estar con mi familia.
El proceso se ha ido profesionalizando. Tanto la trampa como el cuidado del voto.
Se vuelve más sofisticado todo. En esta elección, la tecnología ayudó muchísimo. Está más al acceso de todos. Ayuda a la toma de decisiones y a tener menos personas trabajando. Por ejemplo, hoy, usar Power BI, una herramienta de Microsoft, la maravilla es que te cuesta US$50 mensuales. Es como un PowerPoint con esteroides. Ves toda la información, juegas, la transformas. Y lo puedes marcar con mapas.






