IPE
Perú21, 7 de mayo del 2026
Fabiana Sánchez Di Natale
El IPE indicó que el próximo gobierno debe establecer una agenda para reducir las cifras hacia 2031.
La pobreza monetaria incidió en el 25.7% de la población peruana en 2025, lo que equivale a 8’828,000 personas cuyo gasto es insuficiente para cubrir una canasta básica de consumo, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).


El resultado implica una reducción de 1.9 puntos porcentuales frente a 2024. Sin embargo, la incidencia de la pobreza se mantiene por encima de los niveles previos a la pandemia. En comparación con 2019, el indicador es mayor en 5.5 puntos porcentuales, lo que supone que 2’337,000 personas adicionales se encuentran en esta situación respecto al periodo previo a la crisis sanitaria.
A nivel territorial, los mayores niveles de pobreza se registraron en Cajamarca, Loreto, Puno, Pasco y Huánuco, con incidencias superiores al 35%. En contraste, Ica, Madre de Dios y Moquegua presentaron menores niveles relativos.
Por grupos de edad, la mayor proporción de personas en condición de pobreza se concentra entre quienes tienen de 30 a 44 años con 19.5%. Le siguen los grupos de 12 a 17 años con 14.9%, de 18 a 29 años con 14.6%, de 60 años a más con 14.2% y de 45 a 59 años con 14.1%. En menor proporción se ubican los niños de 6 a 11 años con 12% y los menores de 0 a 5 años con 10.1%.
LÍNEA DE POBREZA
El INEI informó que en 2025 el gasto promedio mensual per cápita alcanzó S/920, lo que representó un aumento de 2% respecto a 2024. No obstante, este nivel aún se encuentra S/79 por debajo de lo registrado en 2019, lo que evidencia una recuperación incompleta del poder adquisitivo de los hogares.
En tanto, la línea de pobreza, que corresponde al umbral mínimo de gasto necesario para cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda y servicios, se ubicó en S/462 mensuales por persona.
La exministra de Desarrollo e Inclusión Social, Carolina Trivelli, señaló que Perú se encuentra entre los países de la región que no han logrado retornar a los niveles de pobreza previos a la pandemia, junto con Honduras, Argentina y Colombia. En su evaluación, el avance en la reducción de este indicador ha sido limitado.
“Esto me lleva a reflexionar sobre cómo hemos pasado de ser un ejemplo en reducción de este indicador, (…) y hoy avanzamos muy modestamente”, añadió.
Asimismo, advirtió sobre factores que inciden en este resultado, como la persistencia de obras paralizadas, debilidades en la implementación de políticas sociales y el impacto de la inseguridad ciudadana. Añadió que un crecimiento económico en torno a 3% resultaría insuficiente para acelerar la reducción de la pobreza.
POBREZA EXTREMA
Los datos del INEI muestran que en 2025 la pobreza monetaria extrema alcanzó al 4.7% de la población, equivalente a 1’614,000 personas. Este resultado es 0.8 puntos porcentuales menor que en 2024, pero se mantiene 1.8 puntos por encima de 2019.
Se considera en pobreza monetaria extrema a la población cuyo gasto per cápita mensual no cubre el costo de la canasta básica de alimentos, que en 2025 se estimó en S/260 por persona.
El Instituto Peruano de Economía (IPE) señaló que, de cara al próximo gobierno, la reducción sostenida de la pobreza debe ser un eje prioritario hacia 2031. Para ello, indicó que es necesario acelerar el crecimiento económico mediante el impulso de la inversión privada, con efectos sobre la generación de empleo formal y el incremento de ingresos de los hogares.
En esa línea, planteó priorizar el destrabe de proyectos en minería, infraestructura y agroindustria, así como mejorar la predictibilidad regulatoria para sostener decisiones de inversión en el mediano plazo.






