Ana Cecilia Jara
Gestión, 7 de mayo del 2026
«Cada trabajador pudo disponer de al menos S/.111,100, un monto cercano a financiar por sí solo una pensión mínima y evitar pobreza en la vejez»
Después de la primera vuelta electoral, lo que realmente sigue importando es la vida de las personas. Y esa vida merece ser cuidada con responsabilidad, respeto, empatía y, sobre todo, debe ser el centro de todas las decisiones que se tomen.
Se está dilatando saber sobre los dos candidatos que pasarían a la segunda vuelta, pero están prácticamente conformadas las cámaras de diputados y senadores. Ahora, independientemente de quién llegue a Palacio de Gobierno, es necesario tener la capacidad de mirar el futuro, por encima de escenarios coyunturales.
Sí, es fundamental tener una visión país de largo plazo, para buscar el bien común con estrategia y consensos entre los sectores público y privado. Nadie por sí solo podrá otorgar bienestar general. Por ello, es de gran importancia unirnos para buscar en conjunto lo mejor para nuestro país. Más que ideologías, se trata de personas.
En pensiones, es necesario que los trabajadores recuperen su ahorro y que lo fortalezcan en cuentas individuales de capitalización, para que todos accedan a una pensión que les dé tranquilidad al llegar a la jubilación y les toque dejar de trabajar.
Los ocho retiros aprobados entre el 2020 y 2025 han permitido que los afiliados retiren más de S/ 140,000 millones del Sistema Privado de Pensiones. Para dimensionarlo, ese monto equivale al costo de construir 1,400 colegios de alto rendimiento, si cada uno cuesta S/ 100 millones aproximadamente. Además, cada trabajador pudo disponer de al menos S/ 111,100, un monto cercano a financiar por sí solo una pensión mínima y evitar pobreza en la vejez.
Pese a ello, y debido a la resiliencia del sistema, actualmente el monto acumulado de ahorros para la jubilación bordea los S/ 117,000 millones. Ante esta situación, el desafío es reconstruir la confianza, proteger el dinero de los trabajadores, hacerlo crecer e incluir a más ciudadanos. Esto requiere tener reglas claras y duraderas, e instituciones sólidas. De esa manera podremos lograr pensión para todos.
Recordemos que detrás de cada cifra hay historias concretas: hombres y mujeres que entran y salen de la formalidad, así como jóvenes que aún no logran insertarse al mercado laboral formal y que forman parte del 71% de los trabajadores que vive el día a día, sin aportar a un sistema de pensiones. Todos comparten una misma necesidad: llegar a la vejez con bienestar. Las decisiones que tomemos hoy marcarán la vida de millones de personas en las próximas décadas. Y cuando ese momento llegue, ya no habrá espacio para corregir. Con responsabilidad compartida podremos construir un futuro más justo y sostenible para todos. Hagamos país juntos, desde ahora.






