Aldo Mariátegui
Perú21, 31 de agosto del 2026
Ha trascendido que varias víctimas de los abusos del dúo fiscal Vela & Pérez y de jueces como Zúñiga Urday y Concepción Carhuancho han comenzado a abrirles procesos judiciales civiles para exigir castigos y reparaciones. Me parece excelente y espero que no muestren con ellos el menor atisbo de piedad, tal como ellos no la tuvieron con esta pobre gente, a la que acosaron por años sobre la base de un supuesto delito (lavado de activos) que ellos sabían que era absolutamente inexistente. ¡Que no les tiemble el pulso ahora que el justo Dies Irae (Día de su Ira) ha llegado! Mucha gente ha perdido salud, tiempo, dinero, prestigio y sueño. Ojalá que no haya gremialismo en la justicia para protegerlos. Sospecho que todo este largo, prepotente e implacable acoso se basó en razones políticas, ignorancia, borrachera de poder y deseos exhibicionistas de figuración (alimentados por una gran parte irresponsable de los medios).
La verdad es que toda esta persecución pudo acabar mucho antes de que el Tribunal Constitucional zanjase la ausencia de delito (julio 2026), pues el juez César San Martín y su sala (María Altabás, Iván Sequeiros, Manuel Luján y Norma Carbajal) pudieron establecerlo en diciembre del año 2022 al tratar una casación de Ollanta. No sé si fue por maldad o cobardía, pero CSM y esos jueces se lavaron literalmente las manos y dejaron a criterio del juicio en marcha si el delito existía o no.
Como retumba el himno Dies irae del fraile Tomás de Celano: Será un día de ira aquel día en que el mundo se reduzca a cenizas / Como testificaron David y la Sibila / Cuánto Terror habrá en el futuro cuando el Juez haya de venir para hacer estrictas cuentas / La trompeta resonará terrible por todo el Reino de los Muertos para reunir a todos ante el trono / La Muerte y la Naturaleza se asombrarán cuando todo lo creado resucite para responder ante su Juez / Se abrirá el libro escrito que todo lo contiene y por el que el Mundo será juzgado / Entonces, el Juez tomará asiento / Todo lo oculto se mostrará y nada, nada, nada quedará impune.






