Aldo Mariátegui
Perú21, 7 de mayo del 2026
«¿Quiénes son las mayores víctimas de la izquierda en el Perú? ¡Los cajamarquinos! Ayer nos enteramos de que Cajamarca, por duodécima vez, volvió a ser la región con más pobres”.
¿Quiénes son las mayores víctimas de la izquierda en el Perú? ¡Los cajamarquinos! Ayer nos enteramos de que Cajamarca, por duodécima vez, volvió a ser la región con más pobres (41% de su millón y medio de habitantes. Tiene el 4.38% de electores). Cajamarca solo representa el 2.3% del PBI nacional, su informalidad es del 89.5% y la anemia —que destroza cerebros infantiles para siempre—aflige al 28% de sus infantes (sin embargo, el alquiler en la ciudad de Cajamarca ha subido más del 50%, sus plazas de toros están llenas con toreros carísimos, se vendieron más de 3,000 vehículos allá en 2025 y además de cocaína, existe una producción muy alta —e impune— de amapola, de donde se obtiene la droga heroína para EE.UU.).
Cajamarca por la izquierda tiene paralizados cinco proyectos gigantescos de cobre: Conga, Galeno, La Granja, Cañariaco y Yanacocha Sulfuros (tal vez Michiquillay salga adelante). El cobre tiene hoy un precio espectacular, sostenible porque es básico para la reconversión energética mundial. Perú podría hasta superar a Chile como el primer productor mundial si en Cajamarca se permitiese el desarrollo de estas minas. Pero con Conga comenzó la parálisis, por culpa de la cobardía de Ollanta (aunque anteriormente Jorge del Castillo se rindió en Combayo) y la obstrucción de rojos nefastos como Marco Arana, Mirtha Vázquez (¡Hoy senadora!), el corrupto Goyo Santos, Wlfredo Saavedra, Eddy Benavides, Milton Sánchez, Idelso Hernández, ese Rimarachín y las ONG antimineras (Grufides, IDL, Cooperacción, Red Muqui, etcétera). El segundo motivo es que sus gobernadores zurdos —Goyo Santos, Mesías Guevara, Porfirio Medina y Roger Guevara— resultaron unos desastres administrativos.
Lo más triste es que los cajamarquinos no aprenden y siempre votan por la izquierda. Por eso allí han arrasado Goyo Santos, Pedro Castillo y ahora Roberto Sánchez. ¡Tienen entonces la pobreza que se merecen por ser masoquistas electorales!
PD: Por favor, si pueden circulen esta columna por Cajamarca.






