Aldo Mariátegui
Perú21, 12 de agosto del 2026
“(…) Quedaríamos en una serísima tesitura si un sismo así de potente (grado 7) nos asola al mismo tiempo que este mega fenómeno de El Niño».
-¿Algún día escucharemos un mea culpa y unas disculpas públicas de coleguitas como Mávila Huertas, Juliana Oxenford, René Gastelumendi, Josefina Townsend, Patricia del Río, Marco Sifuentes, Renato Cisneros y el indescriptible Nicolás Lúcar respecto a ese apoyo incondicional (casi fanático) que tuvieron —y algunos aún tienen, como Lúcar— con los fiscales Vela y Pérez, a pesar de los abusos ostensibles (prisiones excesivas, embargos de bienes y cuentas, impedimentos en movimientos, humillaciones públicas con sus comentarios, citas e interrogatorios incesantes, etcétera) que estos dos funcionarios tan prepotentes venían cometiendo contra tanta gente y que además era evidente —bastaba con acudir a una calculadora de bolsillo— que el acuerdo firmado por estos con Odebrecht era leonino para su país (seguramente porque sabían eso quisieron mantenerlo secreto)? Por una decencia profesional mínima deberían hacerlo (aunque seguramente no tendrán esa grandeza.
Es curioso cómo la Inteligencia Artificial misma sindica a todos los antes mencionados como hinchas de Vela y Pérez). Siendo justos, JC Tafur y AAR variaron pronto de posición y RMP siempre, siempre sostuvo que el tipo penal usado (lavado de activos) era insostenible.
¡Por supuesto que no me espero acto sublime así de fanáticos sin remedio como el malvado sideral de Gorriti, Graciela Villasis, Pedro Salinas, Paola Ugaz, Mohme o la Ospina & su combo de Epicentro! Como tampoco de Jaime Asián, el director del diario OJO que se burlaba infamemente en sus portadas de la prisión de Keiko (su primera plana con esa atroz frase “Fujimori volverá a bañarse con jarrita en penal de Chorrillos” del 29 de enero de 2020 fue la más villana entre varias suyas).
-Tras estos lamentables megasismos ocurridos recientemente en los vecinos Venezuela y Colombia solo nos queda rezar, que quedaríamos en una serísima tesitura si un sismo así de potente (grado 7) nos asola al mismo tiempo que este megafenómeno de El Niño.






