Jaime Spak
Para Lampadia
Una sociedad distópica es ficticia, indeseable donde las condiciones de vida son paupérrimas, injustas y con mucha crueldad.

Gobiernos como Cuba, Nicaragua y antes Venezuela, son gobiernos totalitarios y controlan a la población, quien sufre de pérdida de libertades elementales.
En esas sociedades los avances tecnológicos, se utilizan para tener a la población vigilada constantemente.
En esos países es imposible pensar diferente, fomentan la división de clases sociales, no existe libertad de prensa y hasta manipulan la historia del país.
En nuestro país en los últimos años, hemos tenido la presencia del partido Perú Libre, cuyo nombre es irónico, porque lo que pretende no es la libertad, sino la opresión.
En el año 2008, cuando lo fundó Vladimir Cerrón, los fundamentos fueron de una distopía total.
Cerrón, que se educó en Cuba, donde recibió el grado de doctor en medicina, ha tratado por todos los medios de copar el poder.
Lo logró en el 2021 con Pedro Castillo, que, gracias a la divina providencia y a su incapacidad total, intentó hacer un golpe de estado, para convertir al Perú en una nación distópica.
Nos hemos librado de una grande.
Sin embargo, al concluir ese mandato de cuatro presidentes, el último, el de Balcázar fue lo más cercano a eso.
En estas últimas elecciones, hemos podido concluir que el país estaba partido en dos,
Por un lado, los que deseábamos libertad y crecimiento y los anti fujimoristas e izquierdistas, liderados por un desprestigiado congresista, casi ganan las elecciones.
Tenemos que poner fin a esta situación.
Nos habíamos acostumbrados a oír rumores y chismes y nada de noticias oficiales.
Los gobernantes, incluido Castillo y Boluarte, mentían y evadían a la prensa.
En este primer mes del gobierno de Keiko Fujimori, podemos tener acceso a información de primera mano, de los principales ministros.
Hemos tenido oportunidad de conocer la podredumbre del sector salud, directamente de la voz del ministro Dyer, donde la realidad supera a la ficción.
Medicinas para el dolor en Tumbes, con un stock de 15 años, tomógrafos alquilados y malogrados.
Más económico era comprar, pero la corrupción prefería alquilarlas.
Máquinas de diálisis nuevas, totalmente abandonas y llenas de polvo en los almacenes del Minsa, mientras pacientes con insuficiencia renal padeciendo la falta de atención.
Hay que reiterar que ese sector estuvo en manos de APP, del famoso César Acuña, el magíster que no pudo responder cuánto es 8 x 5 .
Lo que han encontrado en los otros ministerios, no se queda atrás y tendríamos que utilizar páginas enteras para contabilizar todas las terribles situaciones que han encontrado.
Este gobierno tiene una tarea de titanes, y la oposición ya desea ‘resultados’.
En primer lugar, es urgente combatir la criminalidad que ha ido escalando en proporción geométrica.
Se viene el peor fenómeno del niño de la historia, entre octubre y junio del próximo año.
Y también se requiere crecer de una manera importante.
Por ello es muy halagador que en la actualidad cuente con un 60% de aprobación.
Debemos de una vez por todas, trabajar de una manera importante con la región sur del país.
La gente de izquierda toma ventaja, que el peruano promedio, en esa zona es pobre económicamente, pero rico en creatividad, trabajo y responsabilidad.
Pero se deja llevar por una izquierda distópica, que le ofrece el oro y el moro, con tal de tener sus votos.
Se aprovechan de una población que no le interesa la política, sino el trabajo y el futuro de su familia y que sus hijos puedan tener éxito en la vida.
Es urgente lograr la creación de muchas fuentes de trabajo.
El gobierno está convencido de que somos un país minero, y que el desarrollo de las decenas de proyectos puede lograr que el país retome la senda del crecimiento importante.
Si no tenemos un objetivo de un crecimiento del PBI de mínimo 6% , cada cinco años tendremos la angustia, que una izquierda distópica pretenda tomar el poder, electoralmente hablando.
La izquierda peruana es arcaica, y lo peor es que la gran mayoría de políticos de izquierda han demostrado, o que son gente amargada o acomplejada, porque no soportan el éxito de los demás.
En la cámara de diputados, los partidos con gente de izquierda son una mayoría muy irregular.
Si analizamos quiénes los llevaron al congreso, fueron los partidos liderados por Belmont, Nieto, López Chau, que tienen un pensamiento muy diferente entre ellos.
Belmont es de derecha, López Chau una izquierda que me gustaría que sea moderna y dialogante y Nieto un candidato que dijo ser de centro y lo vemos aliado con gente que ha sido de Movadef y partidarios de la minería ilegal.
Nieto debe de definirse o es de una izquierda distópica o es un centro dialogante.
El Perú necesita unión.
Ojalá la izquierda lo entienda.
Lampadia






