Fausto Salinas Lovón
Para Lampadia
En el mismo afán de entender el comportamiento político de las regiones, del interior del país y del sur en particular, seguimos analizando la data disponible.
A partir del Informe Técnico de Pobreza Monetaria 2016-2025 elaborado por el INEI presentado en mayo de 2026 y de los análisis efectuados sobre esta data por el Instituto Peruano de Economía (IPE) y el economista Elmer Cuba en “Perú: el desarrollo esquivo”, Lima, Aguilar, 2026”, podemos tener algunos datos importantes sobre la evolución de la pobreza en nuestro país.
Previamente conviene remontarnos al mismo informe del INEI del año 2019 desde el cual se puede (salvando las modificaciones metodológicas efectuadas) reportar la siguiente evolución de la pobreza rural versus la pobreza urbana hasta antes de la pandemia.

Luego de la Pandemia del COVID, la tendencia de deterioro de los indicadores de pobreza urbana y su menor recuperación frente a los indicadores de pobreza rural, nos muestran, según la metodología disponible para el año 2026 los siguientes resultados:

La pobreza urbana pasó desde el año 2016 del 13.9% al 23.4% el año 2025, habiendo llegado hasta el 26.4% en el año 2023.
Esta data confirma la tendencia ya advertida en mayo del 2023 por Iván Alonso (El Comercio 18.05.23) acerca de la Urbanización de la Pobreza, cuyo dramatismo se muestra de manera inequívoca en los análisis del IPE de este año. Elmer Cuba lo grafica de manera muy nítida en este facsímil que presentamos a ustedes. En Lima la pobreza pasó del año 2019 del 14.2% a cerca del 28% en el año 2025.

Nuevamente, la data permite poner en duda la inmediata correlación de algunos análisis que buscan asociar pobreza y menor capacidad de consumo con orientación política.
La duplicación de la pobreza en Lima, siguiendo esa tesis, debería haber pasado factura a los sectores políticos de derecha, mientras que la reducción de la pobreza y el incremento del ingreso y la capacidad de gasto rural, los tendría que haber alejado de las opciones electorales de izquierda. Otra vez, nada de esto ha sucedido.
Si vemos el mapa del país, el Sur tiene menos departamentos en rojo ( mayor pobreza) que la selva y el norte del país.

Hay otras razones, otros factores, distintos a las variables ingresos, gastos y pobreza que juegan un rol importante en la orientación y preferencias políticas de los electores y que no pueden estar ausentes en un esfuerzo serio por entender el Perú y en particular el Sur del país.
Lampadia






