Jaime Spak
Para Lampadia
La semana pasada, hemos sido testigos de dos hechos, uno muy difundido y el otro casi desapercibido.
En primer lugar, creo que el partido de Roberto Sánchez, en lugar de llamarse Juntos por el Perú, debe de llamarse Juntos para Joder.
Disculpando el uso de la grosería, no hay palabra que se ajuste más a la realidad.
En su intervención el mismo día de la segunda vuelta, en la Plaza San Martin, dio un discurso triunfalista, solo por el tema de la encuesta a boca de urna.
Al final todo fue una falsa ilusión, perdió, y empezó a elucubrar un plan para oponerse a todo lo que vendría del ejecutivo.
Nunca tuvo la hidalguía de reconocer su derrota.

Antes que el ejecutivo envié su amplio pedido de facultades delegadas, y sin siquiera haberlas leído, indicaron que se opondrían a todo.
Hace dos semanas en uno de mis artículos, indiqué que nos salvamos de una grande, si salía elegido Sánchez.
En la cámara de senadores tiene a dos rottweilers, que están dispuesto a todo: Maravi y Morales.
A Maravi, deberían de reabrirle su caso por terrorismo, por presunta participación en acciones con Sendero Luminoso.
No sé qué espera la fiscalía.
Algo similar sucedió con el excongresista Bermejo, y fue condenado a 15 años de prisión.
La justicia tarda, pero llega.
Las actitudes de Maravi y Morales para torpedear el tema de las facultades legislativas fueron evidentes.
Se vio claramente en la televisión, que apenas la senadora Ruth Luque, le dijo al ministro del interior “parece que tiene miedo de reconocer que necesitamos ir a una reforma policial profunda en el país“,
El ministro murmuro, que él no tenía miedo.
En ese momento Maravi, salto como si fuera un leopardo en celo, e interrumpió a Luque, empezando a reprochar a Astudillo.
A partir de allí, ya es conocida toda la trifulca que se armó en la comisión de Constitución del Senado.
Maravi es experto en petardear todo y su interés es únicamente oponerse por oponerse.
No le importa que se esté debatiendo las facultades legislativas para enfrentar a la criminalidad.
Lo único que le interesa es hacerse famoso con ese afán de protagonismo.
Como extrañamos a tantos congresistas de izquierda, que si eran demócratas y se podía dialogar.
Con Maravi y Morales es imposible.
Encima tenemos al gato agazapado de Sánchez, que esta atrás de todo dando instrucciones, para, disculpando la palabra, joder por joder.
El Perú requiere urgentemente que los diputados y senadores, estén a la altura de las circunstancias.
Tal parece que Sánchez tiene la capacidad de disuadir a los congresistas del Partido del Buen Gobierno, Ahora Nación y Obras, para que participen como comparsa en todas las acciones opositoras.
Así nunca saldremos del problema que nos dejaron los anteriores gobiernos.
Jorge Nieto, que está en cura de silencio, debería de poner un poco de orden en su partido, pues hay algunos buenos congresistas, que, por ser novatos, se dejan llevar por el sátrapa de Sánchez.
El partido Obras, es un verdadero arroz con mango, entre sus congresistas hay perro, pericote y gato.
Para colmo el octogenario Belmont, no tiene capacidad de liderazgo sobre sus adláteres.
La otra noticia, que ha pasado algo desapercibida, es la que indico el señor Cesar Acuña.
En un evento en la universidad Cesar Vallejo, dijo: “les doy una buena noticia, chau política“ (sic).
Este limitadísimo señor, que es la persona más ignorante, que ha pasado por la política peruana, es el gran responsable del deterioro de la salud en el Perú.
Durante los gobiernos de Vizcarra, Castillo y Boluarte, se las ingenió para poner a su gente en Essalud y el Minsa.
Hoy la salud, es después de la inseguridad, uno de los más graves problemas que tiene el país.
Todo es un desastre.
Acuña se adueñó de todo el sector salud y puso a gente de su entorno, en los puestos más importantes, gerencias, presidencias de directorio.
El resultado fue, pésima atención a los pacientes, escasez de medicinas, incremento enorme de la burocracia, favorecimiento a familiares de Acuña, sobrecostos y un desorden tremendo.
Acuña debe de ser investigado por todo esto.
No solo basta que diga que hay buenas noticias, porque este limitado hombre se retira de la política.
Lo hace porque su partido perdió la inscripción, pues Acuña solo obtuvo el 1.15% de los votos en las elecciones presidenciales pasadas y en las regionales ha perdido el sólido norte.
Es decir, su partido se ha esfumado y a partir del primero de enero del próximo año pierde la inscripción.
Por ellos como corolario de esta columna, hay dos personas que deben ser investigadas por la fiscalía de inmediato: Iber Maravi y Cesar Acuña.
Esto no puede pasar por agua tibia.
¡¡Empecemos a limpiar la política!!
Lampadia






