Entrevista a Rafael Rey
Perú21, 13 de setiembre del 2026
Carlos Cabanillas
El titular del MTC habla del rol del presidente del Consejo de Ministros, de la oposición desde la derecha y de las urgentes expectativas por ver resultados. Además, compara a Keiko con Alberto Fujimori y adelanta el escenario político que se viene, más allá de si el Congreso le da o no las facultades legislativas al Gobierno.
El MTC ha sido un botín. Por eso, Martín Vizcarra quiso estar en esta cartera.
Porque sabía lo que podía hacer. Por supuesto. Para los sinvergüenzas es un botín. El de Vizcarra es quizás de los peores (gobiernos) en el engaño y en las barbaridades. Por ejemplo, muchos arbitrajes se han perdido por desidia ‘buscada’ a propósito, para que se pierdan. Ahora estoy nombrando una comisión consultiva ad honorem con privados que saben de estos temas para hacer seguimiento.
Los candidatos a Lima quieren recuperar la ATU.
Ojalá. Cuanta menos responsabilidad tenga como ministro del sector, mejor. Ahora, cuando llegué, los brevetes ya estaban transferidos a las municipalidades. ¿El sistema de hoy es mejor que el anterior? Me están llegando versiones de que es un tremendo problema. No porque se pase a otro sector va a mejorar. Todo depende.
¿Le falta comunicación al premier Luis Galarreta?
No, yo creo que Luis Galarreta ha adquirido una experiencia política y una madurez impresionante. Lo mismo dije de Keiko Fujimori. Lucho, además, es un magnífico operador político.
Una vez dijo que Keiko Fujimori debía retirarse.
Sí, porque consideraba en su momento que se dividía al país. Pero lo que yo he visto en los últimos años en Keiko Fujimori, y no estoy declarando como ministro, sino desde el programa que tenía… Tenía que reconocer que había visto a una señora que estaba sufriendo una serie de injusticias indignantes, que había estado presa sin ninguna razón por la ojeriza de determinados fiscales y un sistema politizado de justicia…
La izquierda no entiende que Keiko no es su padre, pero la derecha tampoco. ¿Siente sus críticas?
Yo voy a decirte lo que siento en carne propia. Yo estaba preparado para los insultos que ya había vivido en mis 36 años anteriores dedicados a la política. Ya me había desacostumbrado a los insultos, difamaciones y calumnias. Pero intuía que iban a venir, porque así es la política. Por tanto, no me extrañan tanto las críticas del sector interesado en criticar, lo que me duele es la falta de apoyo del sector que se da cuenta de que estamos por el camino adecuado.
¿Empresarios?
Los medios de comunicación. Fundamentalmente, la televisión. Yo he hecho periodismo durante 15 años. En el Perú vale tanto la persona que te presenta objetivamente las pruebas como el demagogo que miente. El medio se pone de costado. “Ah no, es la pluralidad”. Este señor tiene su verdad y este otro tiene su verdad. No, señor. Lo que contiene este proyecto de ley es objetivo. El medio tiene el deber de informar correctamente. Tendría que decir: “Oiga, usted está mintiendo. Lo que dice no es cierto”.
¿Habla de Willax? Es muy crítico con el Gobierno.
No, en general. Algunos canales no ponen en su sitio a quienes deben poner. A los entrevistados. Deben desmentir las falsedades.
Uno de los más críticos es Rafael López Aliaga.
Bueno, no quiero mencionar nombres ni quiero que conste. Yo no he respondido una sola palabra. La prensa ha vendido la idea de que yo estoy en un enfrentamiento. Y algunos incluso han pensado que yo estoy perdiendo el tiempo en ese enfrentamiento en lugar de ocuparme de las cosas que me corresponden como ministro.
El enfrentamiento fue antes del cargo.
Exactamente. Cuando he asumido el cargo, yo no he contestado una sola de las afirmaciones que se han hecho contra mí. Ni una. Así que le advierto a la gente que lo que algunos medios han vendido, de que existe un enfrentamiento, es falso. Punto. Simplemente falso.
Entonces el tren debe salir.
Claro. Y ahora más. Cuando yo llegué al ministerio, el tema del tren de Caltrain estaba en Proinversión para un análisis técnico, pero después iba a venir a este sector. Y lo que yo he decidido es que no venga. Que lo decida por completo Proinversión. Para evitar cualquier suspicacia.
Porque usted ya adelantó opinión.
Pero eso no tiene que ver. Yo no soy técnico. Es una opinión. Lo que sí voy a decir es lo siguiente: yo puedo demostrar la veracidad de todas las cosas que he afirmado y que afirmo.
Como que no es una donación…
No, no voy a entrar en detalles. Puedo demostrar todas mis afirmaciones. Yo no miento. Punto. O sea, que cuando me dicen que miento, no están diciendo la verdad. No entro en detalles.
Hay impaciencia. El elector del fujimorismo tiene expectativas acumuladas.
Es comprensible. Por un lado, hay una acumulación de frustraciones de años. Y, por otro lado, ha surgido un nivel de esperanza muy grande. El reto que tenemos en el Gobierno es no defraudar esa esperanza. Estoy de acuerdo. Pero la gente tiene que comprender que se ha heredado un desastre y un cúmulo de cosas mal hechas o que se han dejado de hacer. Tienen que comprender que no todo se puede hacer de inmediato. Nosotros llevamos poco más de un mes. Me preocupa que la sensación sea: “Oiga, ustedes no están cumpliendo”. Tenemos un mes. No tenemos un año. Entonces, yo lo entiendo. Participo. Y esa es mi angustia, mi ansiedad a veces. Siento y vivo los problemas que nos traen y me doy cuenta de que tienen todo el derecho de estar indignados. Lo único que pido es que se entienda que a nosotros nos corresponde solucionarlo, sí, pero con tiempo.
¿Cuál es la diferencia entre Keiko y Alberto?
Bueno, yo creo que la hija, así como se ha distanciado, no solo de ahora, sino de antes, de una serie de errores de su papá… Creo que está imitando muchas cosas buenas de su papá, como los viajes por todo el país. Veo que hay voluntad de hacer cambios sin demora en la medida de lo posible. Por eso sería conveniente que nos dieran las facultades delegadas. Si no nos las dan, que es un derecho del Congreso…, bueno, demoraremos más enviando los proyectos con carácter de urgencia para que los debata el Congreso. Habrá demoras, pero no porque no nos den las facultades vamos a dejar de hacer lo que creemos que hay que hacer en el país. Así de sencillo.
Hay quienes creen que Keiko es, no digamos caviar, pero sí más suave que su padre. Institucional.
Yo creo que es evidente que no tiene el mismo temperamento que su padre. Tiene muchas cosas positivas, de decisión, pero es más cuidadosa, vamos a decir así, de las normas. Es más cuidadosa de la institucionalidad. Su padre fue un mal ejemplo en ese sentido. Se puede discutir si el país lo requería o no. Las circunstancias muchas veces condicionan. Muchas veces se juzga en circunstancias muy distintas a lo que fue la historia. En ese sentido yo sí creo que Keiko es más cuidadosa en las formas que tiene.






