Ismael Benavides
Expreso, 8 de mayo del 2026
“Una ruta directa y sin escalas al infierno” califica descarnadamente el ex ministro de economía Luis Carranza al plan de Gobierno de Roberto Sánchez y Juntos por el Perú, y afirma que es el peor plan de Gobierno de todos los presentados en esta campaña electoral.
¿Qué podemos esperar de un candidato como Roberto Sánchez que desde su formación de psicólogo manipula a la población incauta con un sombrero que emula a Castillo, a quien traicionó, y utiliza a Antauro Humala y a Sendero Luminoso como acicates para atraer a los resentidos de siempre que abundan en la izquierda?. A diferencia de Castillo, un maestro desconocido, Sánchez es un Huaralino, Limeño, conocido, que fue pésimo Congresista y ministro del MINCETUR, que nos mantuvo a la cola en Latinoamérica en la recuperación del turismo después de la pandemia, y no firmó ningún tratado de Libre Comercio para abrir mercados a productos peruanos. Más bien traficó influencias para nombrar en puestos públicos a sus allegados y usó recursos del Estado para temas personales como es de público conocimiento.
El programa económico de Juntos por el Perú (JP) parte como siempre en la extrema izquierda, de un diagnóstico equivocado. En primer lugar, que en el Perú se aplicó un modelo “neoliberal”, por supuesto sin explicar lo que es el término y que además el modelo neoliberal está “agotado”. Típica palabrería de la izquierda cuando le faltan argumentos sólidos. Sostiene entre otras cosas que la riqueza está concentrada en unos cuántos, cuando el Perú tiene uno de los mejores índices GINI de la región, y con esta Constitución han salido millones de gente de la pobreza, llegando a 20% en el 2019, antes de la pandemia, y se ha creado una clase media que llega a 40% de la población gracias a una economía social de mercado. Sin embargo, la economía dista de ser neoliberal porque se encuentra sobre regulada y burocratizada justamente por las medidas de la izquierda que ha gobernado en los últimos años. Curiosamente el único sector que escapa a la sobrerregulación, son los amigos de Roberto Sánchez, la minería ilegal donde se practica el capitalismo más salvaje, que contamina, corrompe y prostituye.
Está claro que el Gobierno de Pedro Castillo, donde participó Sánchez, no tuvo éxito en reducir la pobreza, más bien la mantuvo en torno del 30%. El principal elemento para reducir la pobreza (85%) es el crecimiento económico. Según el Banco Mundial cada 1.5% de crecimiento de la economía reduce 1% la pobreza, por eso el Gobierno de Alan García que creció a 7.5% anual redujo pobreza al 5% anual. Castillo mantuvo la pobreza en 29% y Sánchez en el MINCETUR contribuyó a mantenerla.
El plan de gobierno que ofrece JP a los peruanos es más de la narrativa clásica de la extrema izquierda peruana y de la región, y copia, hasta plagia el ideario de Evo Morales en Bolivia plasmado en su “Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP)” y por supuesto del Chavismo y el Socialismo del Siglo 21. Morales le dio un mayor rol al estado en la economía, nacionalizó el gas y creó empresas estatales, (hoy quebradas), y Sánchez propone lo mismo, recuperar la soberanía sobre los recursos naturales y fortalecer la capacidad empresarial del Estado. El MESCP de Morales defendió el control nacional sobre el gas y los minerales, Sánchez en otras palabras, propone revisar los contratos y el régimen económico de las concesiones para que el Estado tenga más capacidad reguladora y participación, pero no dice lo mismo de la minería ilegal. Ambos Morales y Sánchez buscan inflar el gasto público con subsidios, bonos y programas sociales que siempre terminan en déficits y corrupción rampante. Morales denominó a Bolivia “Estado Plurinacional”, Sánchez habla del Perú como país plurinacional. Ambos buscan tener economías cerradas con menos comercio con el mundo con la creación de industrias estatales, controles de precios generalizados y restricciones a la iniciativa privada. Tan perdido esta Sánchez que habla de reforzar La CELAC y UNASUR, hoy moribundas, y olvida que estamos en la época de la inteligencia artificial.
Estamos pues amigos advertidos, el plan de Gobierno de Juntos por el Perú es claramente un salto al pasado, y la destrucción y empobrecimiento del Perú, de la mano con Sendero Luminoso a quien combatimos con la sangre de buenos peruanos, y del etnocacerismo racista y fascista de izquierda, liderado por un consumidor de drogas irresponsable, que quiere enfrentarnos a Chile sin medir la consecuencias para el Perú.






