Felipe James Callao
El Comercio, 28 de agosto del 2026
“El Perú ya cuenta con un mecanismo probado, empresas capaces de ejecutar y recursos públicos disponibles”.
El Perú vuelve a encontrarse frente a una amenaza climática que exige actuar antes de que la emergencia ocurra. El fenómeno El Niño puede afectar severamente infraestructura, producción y empleo, particularmente en la costa norte del Perú, tal como pudimos constatar en una reciente visita que organizó la SNI a Piura, junto con otros gremios empresariales. A ello debemos sumar las emergencias provocadas por sequías, heladas y friaje en la sierra. No podemos esperar a que llegue el desastre para comenzar a ejecutar.
Frente a este escenario, el país cuenta con una herramienta que permite convertir la prevención en acción y acelerar la ejecución de inversiones: obras por impuestos (OxI). Este mecanismo ha demostrado que la colaboración público-privada funciona y es una de las experiencias más exitosas del país. Desde su creación en el 2009 se han adjudicado más de 1.500 intervenciones por más de S/24.000 millones en transporte, educación, salud, saneamiento, seguridad y desarrollo productivo. Y solamente entre enero y agosto del 2026 se alcanzó un récord superior a S/7.000 millones en adjudicaciones.
Estas cifras demuestran que existe capacidad empresarial, recursos y experiencia. El desafío ahora es utilizar esa capacidad para enfrentar una emergencia en la cual el tiempo resulta determinante.
Por ello, proponemos potenciar los servicios por impuestos como un mecanismo extraordinario, simplificado y rápido para la prevención y atención de emergencias, aprovechando que la evolución normativa de OxI ya permite financiar no solamente proyectos de inversión, sino también IOARR, es decir, actividades de operación y mantenimiento y servicios por impuestos.
El objetivo es claro: frente a una emergencia, los tiempos del Estado también tienen que cambiar.
Gobiernos regionales y municipalidades disponen de recursos que muchas veces no consiguen ejecutar oportunamente. La propuesta es identificar esos recursos y priorizar una cartera extraordinaria de intervenciones, permitiendo que las empresas participen mediante un verdadero fast track: procedimientos estandarizados, requisitos simplificados, plazos breves y responsabilidades claramente establecidas.
Podrían ejecutarse rápidamente limpieza y descolmatación de ríos y quebradas, mantenimiento de drenes y canales, defensas ribereñas, rehabilitación de vías, protección de sistemas de agua y saneamiento e infraestructura productiva, entre otras acciones indispensables.
Pero simplificar no significa reducir controles. Significa controlar resultados en lugar de administrar burocracia.
Por ello, proponemos que esta cartera sea administrada mediante una PMO especializada, encargada de organizar las intervenciones, establecer cronogramas, controlar costos, supervisar avances y garantizar transparencia. Esta PMO debe permitir una coordinación efectiva entre gobierno nacional, gobiernos regionales, municipalidades y empresas privadas.
En este esfuerzo, Pro Inversión debe desempeñar un papel central, aprovechando su experiencia acumulada como principal promotor, articulador y soporte técnico de obras por impuestos. Su capacidad institucional puede contribuir a reducir barreras y coordinar una respuesta rápida entre los distintos niveles de gobierno y el sector privado.
La prevención tiene también una dimensión económica. Cuando colapsa una carretera, se desborda un río o queda inutilizado un canal, no solamente perdemos infraestructura: se paralizan empresas, se pierden cosechas, se interrumpen cadenas productivas y desaparecen ingresos y empleos.
Tenemos que cambiar nuestra lógica: no esperar la emergencia para reconstruir, sino actuar antes para proteger y evitar la destrucción de la infraestructura y de miles de puestos de trabajo.
El Perú ya cuenta con un mecanismo probado, empresas capaces de ejecutar y recursos públicos disponibles. Necesitamos convertir los servicios por impuestos, acompañados por una PMO especializada y un fast track de emergencia, en una herramienta inmediata de prevención.
Más de S/24.000 millones movilizados mediante obras por impuestos demuestran que podemos hacerlo. Ahora debemos utilizar esa experiencia para anticiparnos. Frente al fenómeno El Niño, cada semana que ganemos en prevención puede representar infraestructura, producción y miles de empleos que evitaremos perder mañana






