Datum
El Comercio, 10 de agosto del 2026
Alexander Villarroel
La presidenta Keiko Fujimori inicia su gobierno con 60% de aprobación, un nivel de respaldo cercano al registrado por varios de sus antecesores, pero a su vez muy superior al 39% con el que Pedro Castillo comenzó su mandato en 2021, según la más reciente encuesta de Datum Internacional para El Comercio.
De acuerdo con el estudio —efectuado a escala nacional del 5 al 7 de agosto—, un 24% desaprueba la gestión de la nueva presidenta, aunque el respaldo supera a la desaprobación de manera transversal en todas las regiones. Incluso en el sur, donde Fujimori obtuvo su menor apoyo electoral en las elecciones, registra 44% de aprobación frente a 39% de desaprobación. La mayor aprobación se concentra entre los jóvenes de 18 a 24 años, con 71%, lo que significan once puntos por encima del promedio nacional.

El voto de confianza ciudadano
El inicio del nuevo gobierno también está acompañado de expectativas favorables. Tras el cambio de mando, 62% de los encuestados se declara optimista respecto al futuro del país. Detrás de expectativa está una confianza en que la nueva administración impulsará la inversión privada, generará más empleo, mejorará la economía y contribuirá a recuperar el orden en el país.
La expectativa también alcanza al mensaje a la nación de Fujimori del pasado 28 de julio. El 62% afirma haber visto, escuchado o leído sobre el discurso presidencial y, entre quienes tuvieron conocimiento de este, 84% lo califica como positivo, frente a un 13% que lo considera negativo.

En medio de una de las principales preocupaciones ciudadanas, como lo es la inseguridad, el respaldo a una mayor participación de las Fuerzas Armadas en la lucha contra la delincuencia supera el 85%. Una amplia mayoría está de acuerdo con que los militares apoyen a la Policía en las calles y participen en la seguridad de los establecimientos penitenciarios, entre otros.
Como señala Urpi Torrado, CEO de Datum, en su columna, los datos muestran un escenario favorable para el inicio de la nueva administración. El desafío será determinar cuánto de ese respaldo logra sostenerse en el tiempo cuando las expectativas ciudadanas empiecen a contrastarse con el desempeño del gobierno.






