Iván Arenas
Perú21, 16 de octubre del 2026
«No ha sido ni le será fácil al Ejecutivo avanzar debido a la oposición en el Senado y en la Cámara de Diputados y, además, a una mala estrategia de comunicación gubernamental que no logra aún construir un relato».
El amigo americano que no es otro que el embajador estadounidense, Bernie Navarro, ha celebrado la reciente captura de grupos de mineros ilegales donde la colaboración del FBI con la policía nacional y las instituciones administradoras de justicia ha sido y será fundamental. El Escudo de las Américas empieza a funcionar. Se comenta que el FBI tendría una larga lista roja de gente involucrada con la minería ilegal donde estarían políticos de diversas tiendas ideológicas y nuevos empresarios mineros que se hacen pasar por legales, sostenibles y honestos.
Todo lo anterior es, de alguna manera, un pequeño pero significativo paso que revela lo que viene: el compromiso del Ejecutivo fujimorista contra la minería ilegal en alianza con el amigo americano.
A todo lo anterior se suman varias iniciativas del Ejecutivo, que al margen de otorgarle facultades, empiezan a correr lentas pero seguras. En los próximos días, Elmer Cuba, titular del MEF, presentará un programa “anticíclico” para evitar que la economía se enfríe. Además, vale agregar el avance del trabajo del Ministerio de Agricultura sobre el fenómeno de El Niño, los cambios sobre educación, las iniciativas contra la inseguridad y la organización de un comité de cumplimiento de objetivos estratégicos.
A pesar de todo, el Gobierno avanza poco a poco. No ha sido ni le será fácil al Ejecutivo avanzar debido a la oposición en el Senado y en la Cámara de Diputados y, además, a una mala estrategia de comunicación gubernamental que no logra aún construir un relato.
La aprobación de Keiko Fujimori ha bajado en las últimas encuestas debido al costo político que acarrea avanzar lento. Keiko Fujimori no quiere avanzar rápido porque eso implicaría un gobierno más fuerte y ese es otro costo político.
Keiko Fujimori no puede ni podrá ser una nueva Bukele porque eso podría alejar a los socios liberales del gobierno liderados por Álvaro Vargas Llosa. Este es un gobierno liberal conservador donde los socios liberales ven mal a Bukele.
Al margen de que se le otorgue las facultades, el gobierno fujimorista avanza, lento pero avanza. En una primera imagen, no parece que el gobierno naranja avance porque una parte de la estructura del poder aún no logra cuajarse: la PCM. Lo que indica que cada ministro tiene una agenda propia que es supervisada más por Keiko que por Galarreta.
Si este gobierno tuviera una meta real entonces al fin de su mandato se habría parecido más al Alan García II que al albertismo de la primera hora.
Uno puede mirar el vaso medio vacío o medio lleno. Pocos miramos el vaso medio lleno. Mirar el vaso medio lleno tiene su costo político. La gente por ahora mira el vaso medio vacío.






