JP, Ahora Nación y Obras
Jaime de Althaus
Para Lampadia
Juntos por el Perú, Ahora Nación y Obras han anunciado la creación de una “coalición parlamentaria” para ejercer, desde ambas Cámaras, “un control político firme, vigilante y responsable para defender los derechos de los ciudadanos, recuperar la justicia, el equilibrio de los poderes del Estado, la seguridad ciudadana y la democracia”.
No deja de ser irónico que quien no reconocía el resultado de las elecciones, que es el acto central de una democracia, el hecho democrático por excelencia, proclame recuperar la democracia y defender los derechos de los ciudadanos, el principal de los cuales es elegir a sus autoridades.
Lo increíble es que ha logrado persuadir a los otros dos partidos de la mencionada coalición de no expresar un reconocimiento franco al triunfo de Keiko Fujimori. En efecto, lo que el comunicado dice es que “reconocemos que el Jurado Nacional de Elecciones haya proclamado oficialmente los resultados electorales…”. Es decir, reconocen que el JNE ha proclamado, pero eso no es reconocer el triunfo de Keiko Fujimori. Una mezquindad muy poco democrática.
La prueba es que agrega, luego de ese reconocimiento, que “ello no implica renunciar al derecho a señalar y denunciar las irregularidades”. En realidad, según el análisis que hizo el comando de personeros de Fuerza Popular, Sánchez obtuvo entre 30 y 45 mil votos inventados en 600 mesas con “anomalías” en la primera vuelta, lo que indica que no debió pasar a la segunda vuelta.
Y sorprende que quien planteaba una asamblea constituyente para aprobar una nueva Constitución pretenda que su objetivo es recuperar la democracia, el equilibrio de poderes y la justicia.
Ya sabemos que las asambleas constituyentes en los países bolivarianos han sido instrumentos para perpetuarse en el poder y suprimir controles institucionales, someter a la justicia y a todos los poderes.
Eso fue lo que pretendió, de manera sumamente torpe, el propio Pedro Castillo, líder espiritual de este movimiento.
Entonces, ¿con qué autoridad esta coalición pretende “recuperar” la democracia, el equilibrio de poderes y la justicia?
De otro lado, ¿cuál democracia se ha perdido?
¿Una en la que Juntos por el Perú pudo participar y casi gana la elección?
¿Dejó de ser democracia porque perdió?
El equilibrio de poderes se va a restablecer plenamente ahora que entra en funcionamiento el congreso bicameral, que no es más sino menos poderoso que el unicameral, y que entra en vigencia gracias a una reforma impulsada por Fuerza Popular precisamente.
El parlamentarismo de facto que tuvimos fue un hecho circunstancial y fortuito producto del golpe de Castillo que llevó a una presidenta sin bancada y luego a una sucesión de presidentes elegidos por el Congreso. Pero eso se acabó.
¿Y cuál es la justicia que quieren recuperar?
¿La justicia que criminalizó la política llevando a la cárcel a líderes políticos por hechos que no eran delito y que convirtió a partidos políticos en organizaciones criminales, algo inconcebible en una democracia?
No es de extrañar entonces que quieran derogar las leyes mal llamadas procrimen que se dieron para evitar que se pudiera volver a cometer esos y otros abusos judiciales.
Es increíble cómo unas narrativas pretenden distorsionar los hechos para presentar lo que es blanco como negro.

Algunos integrantes de esa coalición son exactamente lo contrario de lo que dicen defender.
Es hora de quitarles la careta.
Lampadia






