Engaño al cuadrado a sectores centristas
Jaime de Althaus
Para Lampadia
Vemos con asombro cómo Roberto Sánchez pretende cambiar de ideas en la segunda vuelta como si se cambiara de camisa, presentando un nuevo plan de gobierno aparentemente más compatible con una economía de mercado y con la inversión privada.

Aquí solo cabe una de dos verdades:
O el cambio es real y por lo tanto está traicionando al 12% que votó por él en la primera vuelta,
O el cambio es un disfraz oportunista (mal confeccionado) para ganar votos hacia el centro, pero que mantiene la esencia del primero, engañando a los electores.
Como veremos, se trata de lo segundo.
Para comenzar, los técnicos «moderados» (Francke, Guerra García, Dancourt…) incorporados a último minuto para componer el nuevo plan fueron los que elaboraron el plan de gobierno de la alianza “Venceremos”, que es tan o más radical que el de Juntos por el Perú. Gustavo Guerra García fue el jefe de ese plan de gobierno, que plantea, por ejemplo:
- Nueva Constitución. Asamblea Constituyente Plurinacional
- Segunda Reforma Agraria. Reordenar la propiedad y el uso abusivo de tierras y el agua por parte de las agroexportadoras del Perú.
- Impuesto a las sobre ganancias mineras. Se revisará el marco de las concesiones mineras
- Estatización de la explotación del litio y de la Telefónica del Perú. Modificaremos el artículo 66° de la Constitución y el régimen de propiedad y explotación de los bienes comunes (suelo y subsuelo)
- Eliminar el sistema privado de AFPs.
- Lucha frontal contra el oligopolio bancario.
El nuevo plan presentado a solo 6 días de las elecciones postula “Ser Estado de economía de mercado abierta, respetuosos de los Tratados Internacionales de Libre Comercio – TLCs, con normas amigables a la inversión interna y externa, cuyos contratos estén protegidos por el Estado de derecho”. Algo evidentemente contrario a las propuestas reseñadas.
Sin embargo, al mismo tiempo mantiene el espíritu y parte de la letra de los planes primigenios. Convoca a “Refundar la República” y propone, entre otras cosas:
- “Recuperar el Estado para el pueblo a través de una Nueva Constitución”,
- “Democratizar la economía”
- “Garantizar soberanía sobre los recursos naturales” (p. 16)
Desarrolla una crítica de fondo al capítulo económico de la Constitución y al modelo económico:
“Esa Carta encogió el papel del Estado y abrió la soberanía nacional a la influencia de poderes externos —las grandes corporaciones y los tribunales arbitrales internacionales—. Al reducirlo a un rol subsidiario y ponerlo en igualdad con las corporaciones, le ató las manos para administrar los recursos naturales de la Nación… Su modelo económico no ha repartido sus frutos entre todos: concentra la riqueza en unos pocos mientras deja a la mayoría en la precariedad. Por eso el Estado debe recuperar un papel activo en la economía.” (p.19)
Por eso, propone abiertamente cambiar el capítulo económico de la Constitución: “Devolver al Estado un papel activo como planificador estratégico del desarrollo, garante de la soberanía sobre los recursos naturales y de los servicios universales, revisando el régimen económico de la Constitución…” (p.20). Plantea, entre otras cosas, “revisar el sistema de concesiones”, por ejemplo.[1]
¿Cómo”? Mediante una asamblea constituyente, saltándose el artículo 206 de la Constitución que solo establece dos vías para modificarla, ninguna de las cuales supone una asamblea constituyente. Para ello se alentará una movilización popular:
“Los cambios reales se logran con la fuerza del pueblo organizado, en las calles, en los barrios, en el campo y en los centros de trabajo…” (p. 16). Antauro Humala quizá no sea ministro, pero se leencargaría liderar esta movilización para exigir una constituyente.
En efecto, se propone “Liderar un proceso democrático y participativo de cambio constitucional que, a través del diálogo nacional y de la consulta a la ciudadanía, defina la vía —la reforma integral por el cauce del artículo 206 o la convocatoria a una asamblea constituyente— para dotar al país de una Constitución de consenso.” (p.20)
Para ello se propone “impulsar la derogación de la Ley 31399, que condiciona a la aprobación previa del Congreso la convocatoria a referéndum para la reforma constitucional” (p.31). Cuando esa ley lo único que hizo fue repetir la fórmula que está en la Constitución. No agregó nada nuevo.
Se quiere un referéndum directo anticonstitucional para consultar al pueblo si está de acuerdo con una asamblea constituyente. Y ese es el comienzo del fin. Ya sabemos a qué conducen esos procesos.
En conclusión, este segundo plan se presenta como una rectificación, pero en el fondo es lo mismo. Es un engaño.
Lampadia
[1] El plan plantea entre otras cosas:
- “El modelo primario-exportador ha generado dependencia, informalidad y bajo valor agregado”.
- “…no privatizaremos PETROPERU y lo fortaleceremos y reformaremos…”.
- “Fortaleceremos las empresas estratégicas públicas”.
- “…industrialización de todos los principales recursos naturales sean estos agrícolas, marítimos, tierras raras, minerales estratégicos…”, pues “El modelo extractivista puro tiene fecha de caducidad”
- “Proponemos una nueva minería…”.
- “La política minera de Juntos por el Perú busca afirmar la soberanía sobre los recursos del territorio, la Justicia en la distribución de los ingresos, con un Estado que fiscalice, regule y participe de las rentas de los recursos naturales…”
- “Garantizaremos la soberanía sobre los recursos naturales de la minería metálica y no metálica…”
- “Priorizaremos los futuros otorgamientos de concesiones a las empresas que acepten condiciones de transferencia tecnológica y compensación industrial”.
- “Revisión del sistema de concesiones para dar dinamismo económico y desarrollo, para un mejor uso de espacios físicos que en la actualidad están bloqueados…”.
- “…una nueva ley agraria que equipare derechos laborales y de seguridad social de los trabajadores agrarios con los del régimen general, brinde estabilidad laboral (cuando corresponda), fomente la negociación colectiva supraempresarial”
- Fomentar la “negociación colectiva supraempresarial” en todos los sectores






