Fernando Cillóniz B.
CILLONIZ.PE
Lima, 27 de abril de 2026
Para Lampadia
Acabo de estar en Huancavelica. Concretamente, en Huaytará y Castrovirreyna. Allá – arriba – sobre los 4,500 msnm, donde están las imponentes lagunas de Choclococha, Orcococha, Pacococha y demás.
En esta época del año, el paisaje altoandino es maravilloso. Las lagunas llenas, el pasto verde, el ganado – básicamente, alpacas, vicuñas, vacas y ovejas – sano y vigoroso. Las madres con sus crías – pastando y jugueteando – son una verdadera postal.
La gente maravillosa de Huancavelica me acogió – como siempre – con cariño y cordialidad. Sin embargo, a no todos los iqueños los reciben así. El PETACC (Proyecto Espacial Tambo Ccaracocha) constituye una mala palabra para los huancavelicanos.

Obvio.
Después de la Hermandad del Agua que establecimos entre Ica y Huancavelica en la gestión regional 2015 / 2018, donde acordamos transferir el PETACC a la Mancomunidad Regional Huancavelica – Ica (MANRHI), precisamente para gestionar mancomunadamente las cuencas hidrográficas que nos unen;
Mi sucesor en el Gobierno Regional de Ica (Javier Gallegos) decidió, sin ton ni son, desconocer el acuerdo, y mantener la titularidad del PETACC, exclusivamente para los iqueños.
Increíble. Un PETACC iqueño, que gestiona recursos hídricos huancavelicanos, sin participación huancavelicana… ¡quién entiende eso!
Peor aún, un canal de trasvase de aguas huancavelicanas, con poquísimos puentes, que se convierte en una larguísima muralla infranqueable para el paso de personas y ganado. Incluso, son incontables los casos de accidentes de personas y ganado que han caído al canal, sin poder salir por sus propios medios. ¡Qué crueldad! ¡Qué injusticia!
El problema es que el actual Gobernador Regional de Ica (Rocky Hurtado) sigue la línea altanera de Gallegos (su antecesor). Ergo, el resentimiento huancavelicano está más que justificado.
¿Tanto les cuesta entender – a aquellos políticos iqueños – que la Hermandad del Agua entre Ica y Huancavelica le conviene a Ica. Y – por supuesto – también a Huancavelica?
Pues bien, eso que parece tan obvio, no lo es para aquellos políticos iqueños. ¿Ignorancia? ¿Indolencia? ¿Arrogancia? Puede ser. Pero yo, más me inclino a pensar en la diosa corrupción.
Efectivamente, el PETACC – además de ser, absurdamente, exclusivamente iqueño – es un botín para las autoridades corruptas del Gobierno Regional de Ica.
Como que con recursos del PETACC, el Gobierno Regional está encementando el río Ica, a su paso por la ciudad, lo cual – aparte de ser una obra absurda, hidrológicamente – es un dechado de coimas y sobornos.
Mal, Muy mal. Pésimo. La relación entre Ica y Huancavelica está pasando por un pésimo momento. Y la culpa la tienen los últimos 2 Gobernadores Regionales de Ica: Gallegos y Hurtado.
Espero, sinceramente, que termine pronto el mandato regional actual, y que los iqueños elijamos a un mejor Gobernador Regional, que nos hermane nuevamente con Huancavelica, para mejor gestionar – juntos – las cuencas hidrográficas que nos unen, desde las nacientes en Huancavelica, hasta las desembocaduras en el mar de Ica.
Además, seamos sinceros. ¿Acaso la enorme prosperidad iqueña, no se la debemos al agua que nos brinda Huancavelica?
Por ello, en señal de gratitud, y valoración por agua que Huancavelica nos provee, Ica le debe un monumento a Huancavelica.
Lampadia






