Fausto Salinas Lovón
Para Lampadia
El año 2022 la desavisada política peruana pasó por alto el indulto encubierto que el golpista Pedro Castillo Terrones (el verdadero Sombrero) le otorgó a Antauro Humala, al rebajar su condena en 1 año y 7 meses.
Esa política no prestó atención al pacto político que tejieron en ese momento y que ha permitido que el huaralino Roberto Sánchez (el falso Sombrero) con la ayuda de Antauro Humala y las escandalosas ventajas de la ONPE, pase, como todo indica, a la segunda vuelta electoral de este año.
Esa misma política, ahora desconcertada por las irregularidades de la elección presidencial en primera vuelta ¿volverá a dejar pasar el Indulto que Perú Libre, antes de que agote su poder político, quiere otorgar a Pedro Castillo Terrones, para sellar un nuevo pacto de cara a la segunda vuelta electoral?
Es más que obvio que la alianza con Antauro, más las fechorías de la ONPE, pueden servir para superar los yerros que le autoinfligió a su candidatura el propio Rafael López Aliaga, pero no sirven para ganar la segunda vuelta.
La segunda vuelta no se ganará incitando a la Guerra con Chile, renegando de la fe católica, ni persiguiendo homosexuales como lo propone Antauro.
Se necesita sumar a los votantes a quienes los eructos políticos de Antauro espantan, indignan o dan risa. Para eso necesitan a una falsa víctima, necesitan rematerializar el relato que sustituye al golpista corrupto de los negociados de Sarratea por el pobre maestro serrano marginado por una élite limeña, necesitan borrar las locuras de Antauro para sustituirlas por los disparates de Castillo, que son menos dañinos y más comprensibles por un sector despistado del electorado.
Necesitan cambiar a Castillo por Antauro, es urgente. Ya sirvió Antauro. Ahora hay que dejarlo de lado como Sánchez se sacudió de Castillo luego del golpe de diciembre de 2022. Hay que ocultarlo por lo menos. Es fácil hacerlo. Es necesario dejarlo de lado. Es imprescindible para ellos.

Visto desde otra perspectiva, desde la perspectiva de quien decide si el indulto se otorga o no, lo que importa es tener un favor que cobrar.
Un pago a cuenta que reclamar. Cerrón, el presidente detrás del decrépito señor Balcázar, necesita tener algo que cobrarle a Castillo luego de haberlo dejado caer y haberlo sustituido por Dina. Necesita un pacto para garantizar su impunidad.
Eso es lo que hay detrás del indulto a Castillo. ¿Lo volverán a dejar pasar?
Indultar a un golpista en medio de su proceso judicial, no solamente es ilegal, inconstitucional e inmoral. Es la coparticipación en un delito político, es la complicidad en la fechoría contra la democracia.
Es la complicidad con un delito que está en esclarecimiento. Es la forma de que ese delito quede impune. Es la forma de que los que participaron en ese delito (el falso Sombrero incluido) queden liberados.
Ese indulto es ciertamente un delito y el sistema legal tiene soluciones frente al delito, su tentativa y su preparación.
Balcázar tiene que saber que la firma del Indulto es su pase a borda para Barbadillo y que sus ministros que lo suscriban serán los responsables de esa coautoría.
El Congreso tiene como instrumento la CENSURA de ministros y del propio Balcázar.
La Fiscalía tiene el mecanismo de evitar que el delito se consume. Tienen que actuar.
Lampadia






