Pero con Sánchez se incrementará
Jaime de Althaus
Para Lampadia
El 2025 bajamos 1.9% el nivel de pobreza, luego de haber crecido 3.4% ese año.[1] Si creciéramos 8% al año como podríamos si recuperamos estabilidad política y ejecutamos reformas estructurales, reduciríamos la pobreza entre 4 y 5 puntos por año.
Ya lo hicimos. Pero para eso no podemos elegir a Roberto Sánchez, cuyas propuestas llevarían más bien a incrementar la pobreza.
Luego de 6 años, seguimos con un nivel de pobreza muy superior al que teníamos antes de la pandemia.
El modelo económico consagrado en la Constitución del 93 produjo la hazaña histórica sin precedentes de reducir la pobreza de 60% a 20.2% el 2019.
Pero el pésimo manejo económico de la pandemia, que cerró todas las actividades, nos regresó a 30.1%, algo terrible.
Ahora estamos en 25.7%. El Perú es uno de los pocos países que no ha logrado recuperar los niveles prepandemia, y eso se explica porque el 2021 elegimos a Pedro Castillo que, si bien no pudo aplicar todo el plan que ahora vuelve a proponer Sánchez, bastó con lo que hizo para ahuyentar las inversiones y deteriorar significativamente los servicios públicos, que no funcionan.

Necesitamos recuperar el tiempo perdido y pasar a un nuevo ciclo de alto crecimiento y acelerada reducción de la pobreza. Las cifras que tenemos señalan el rumbo.
El departamento con menos pobreza es Ica, con apenas 4.5%, nivel incluso menor al europeo. Ica es la meca de la agroexportación, del sistema laboral flexible, de la expansión del trabajo formal. Allí está el camino.
Tenemos también a Moquegua y Arequipa con muy bajos índices de pobreza, gracias a la gran y mediana minería.
Una región tradicionalmente muy pobre como Apurímac, tiene mucho menos pobreza que ¡Lima Metropolitana!, gracias también a la minería.

Sin embargo, los puntales de la propuesta de Sánchez apuntan a atacar la agroexportación y la minería: otra reforma agraria, revisar y revertir concesiones mineras y nacionalizar recursos naturales y estratégicos.
¡Atacar las palancas del crecimiento y la reducción de pobreza!
Claro, hay un modelo alternativo, que quizá sea el de Sánchez: es el que se expresa en Madre de Dios, que tiene solo 7.3% de pobreza: allí reinan la minería ilegal, el narcotráfico y la tala ilegal. Es posible que la prevalencia de esas actividades en el sector rural de la sierra y la selva explique que la pobreza en esas áreas haya caído apreciablemente con relación al 2019, mientras en Lima y en las zonas urbanas la pobreza se incrementó fuertemente, como se puede ver en el siguiente gráfico:

Hay una explicación complementaria: el único sector que el gobierno de Vizcarra no cerró durante la pandemia fue el agropecuario. Por lo tanto, la pobreza no se incrementó en el medio rural en ese momento. En cambio, la destrucción de las economías formales y de mercado en las ciudades ocasionó un colapso, del cual aún no se terminan de recuperar. La única manera de hacerlo es desregulando profundamente para permitir que los emprendimientos crezcan y se formalicen.
Algo que está en la propuesta de Fuerza Popular pero no en la de Sánchez, por supuesto.
Esperemos que estas cifras sirvan para orientar bien el voto.
No podemos agravar la pobreza cuando tenemos la gran oportunidad de volver a crecer a gran velocidad para rescatar a la cuarta parte de los peruanos de la pobreza. Lampadia
[1] Perú: Evolución de la Pobreza Monetaria 2016-2025. Informe Técnico. INEI






