Jaime Spak
Para Lampadia
Me hubiera gustado escribir un comentario sobre la película que filmó Pedro Almodóvar en el 2004, del mismo nombre del título, con gran aceptación internacional. Lamentablemente debo regresar a nuestra realidad.

Aparte de la inseguridad y el fenómeno del niño, que seguramente en algunos meses con estrategias apropiadas se podrán corregir, el problema de la educación requiere una solución a largo plazo.
Muchos critican al actual gobierno de no hacer nada en estos campos, pero yo voy a contradecir esas críticas.
El gobierno de Keiko Fujimori, lo dije en un artículo anterior, recibió una papa caliente.
El desgobierno de los últimos 15 años ha representado un retroceso muy grande.
Necesitamos analizar el problema y encontrar soluciones.
Con respecto a la infraestructura educativa, se va a trabajar en los próximos cinco años, con la remodelación de muchos colegios y la construcción de nuevos.
Tiene solución
Los maestros que son los que imparten la educación, están mal remunerados.
En países más desarrollados, como Luxemburgo, Suiza, Alemania, Dinamarca, Estados Unidos y Canadá, los sueldos de los maestros les permiten una vida digna y poder mantener a sus familias sin requerir tener dos o tres empleos.
Todos son países democráticos.
En países izquierdistas, como Cuba ganan $ 29.00 al mes, y en Venezuela $ 45.00 al mes.
En el Perú el sueldo de un maestro, oscila entre 3,500 y 4,800 soles aproximadamente.
Si ambos padres son maestros, pueden mantener un hogar decentemente.
Pero sin una escala remunerativa, de acuerdo a sus capacidades, no tendrán un futuro promisorio.
Es urgente la evaluación de los maestros por el bien del futuro de los jóvenes.
Otro gran problema son los alumnos.
El Perú tiene una tasa de deserción escolar del 6.3%, según cifras del Ministerio de Educación.
Según una encuesta del INEI, 22 de cada 100 jóvenes entre 17 y 18 años, no han logrado concluir su educación secundaria.
La deserción en mujeres es mayor que en los varones, lo que genera dificultad para una futura empleabilidad y un potencial desarrollo económico.
Es muy triste comprobar, que más de un millón de peruanos de 15 a más años, no saber leer ni escribir.
En las zonas rurales, la tasa de analfabetismo asciende en 22.8%.
Adolescentes que viven en zonas rurales, se ven en la obligación de trabajar debido a problemas económicos.
De acuerdo al Instituto Peruano de Economía (IPE), la fuerza de trabajo entre 14 y 18 años, en zonas rurales, ha aumentado en casi medio millón.
La educación privada se ha incrementado, pues la pública está en estado deplorable.
Hay que reconstruir la educación pública, que no sea para los que no puedan pagar, sino para que haya igualdad de posibilidades con jóvenes bien educados.
El Perú ocupa el puesto 58 entre 81 países, en rendimiento escolar global, según las últimas pruebas PISA, mientras que, en el Ranking Mundial de Talento**, **se sitúa en el puesto 59 de 68 países evaluados.
Un país que no tiene una educación pública de calidad, no tiene futuro.
Y si hablamos de la parte universitaria, hay una enorme cantidad de universidades, que no generan valor agregado a la educación.
En mi época universitaria, ingresar a la UNI, era un logro enorme.
La calidad de profesores que hemos tenido y la infraestructura de salones y laboratorios, eran de gran calidad.
Uno tiene un amor especial por su alma mater, y cuando uno de mis hijos iba a culminar el colegio, lo llevé a la UNI.
Tenía deseos que estudie allí.
Era la época del terrorismo y el mismo decano de la facultad, me dijo que busque una alternativa privada.
Creo que una de las tareas más importantes, que tiene este gobierno es la mejora sustantiva de la educación.
Tenemos que apostar por mejorar todo en la educación.
Existen una serie de colegios privados, que son financiados por grupos económicos importantes.
Seguramente la gente de izquierda me atacará, indicando que solo deseo la privatización de la educación.
Deben darse una vuelta por estas instituciones y verán como la iniciativa privada, puede lograr dar buena educación, a un costo razonable.
Cuando estudié en la UNI, el costo era mínimo.
Escogimos la UNI, frente a otras universidades privadas, porque éramos conscientes que la educación era muy buena.
Debemos de regresar a ese camino, para lograr una educación de calidad.
Universidades privadas de dudosa calidad que sirven de trampolín para que los dueños ingresen a la política.
No olvidemos a Acuña y Luna.
Eso no debe de repetirse.
El daño causado es incalculable.
Hay que hacer una verdadera reingeniería en la educación.
Se ha demostrado que a igualdad de oportunidades los peruanos somos capaces de grandes logros.
Luchar contra el analfabetismo y el bullying, esas son tareas prioritarias del actual gobierno.
Debemos erradicar la mala educación.
Lampadia






