Fernando Cillóniz B.
CILLONIZ.PE
Lima, 2 de noviembre de 2026
Para Lampadia
Muchos peruanos estamos celebrando la excelente reunión que tuvo lugar la semana pasada en Pisco, entre autoridades huancavelicanas e iqueñas. La reunión fue gestada – acertadamente – por el Senador por Ica, Rafael Yamashiro.

Imagen solicitada a Grok
Por supuesto, brilló por su ausencia el saliente Gobernador Regional de Ica, Jorge (Rocky) Hurtado.
En la reunión se trató inextenso la altanería e irrespeto de los dos últimos Gobernadores Regionales de Ica (Javier Gallegos 2019 – 2022 y Jorge Hurtado 2023 – 2026); quienes desconocieron todos los acuerdos alcanzados entre los Gobiernos Regionales de Ica y Huancavelica, durante la gestión regional 2015 – 2018.
Para información de los lectores de Lampadia; cuando asumí la gestión del Gobierno Regional de Ica en enero de 2015, el máximo desafío que me tocó enfrentar fue solucionar el conflicto por el agua, que Ica tenía con Huancavelica, el cual llevaba 70 años… sin visos de solución.
La madre del cordero era el Proyecto Especial Tambo Ccaracocha (PETACC). Ojo; tanto la laguna Ccaracocha como el río Tambo están en territorio huancavelicano. Y resulta que el PETACC es un proyecto exclusivamente iqueño, sin ninguna representación huancavelicana. Incluso, la sede del PETACC está en la ciudad de Ica.
Es decir; un proyecto “iqueño”, cuya sede está en la ciudad de Ica, que opera lagunas y ríos que están en Huancavelica, y que NO tiene ningún director o representante de Huancavelica. ¡A quién se le pudo ocurrir algo tan absurdo!
Bueno pues, para suerte mía y de los iqueños, como contraparte en la Presidencia del Gobierno Regional de Huancavelica estuvo don Glodoaldo Álvarez Oré, un huancavelicano estupendo, con quien establecimos amplios espacios de diálogo, tanto en Ica como en Huancavelica, donde tratamos el tema del agua con criterios de justicia, equidad, sostenibilidad y respeto.
El diálogo fue intenso durante los 4 años de gestión regional. Y llegamos a un acuerdo muy amistoso que derivó en lo que llamamos “La Hermandad del Agua”. El PETACC sería un proyecto birregional y la sede se trasladaría a la ciudad de Huaytará; punto intermedio entre las lagunas y ríos huancavelicanos, y las fértiles tierras de Ica. ¡Ica y Huancavelica, éramos hermanos de agua!
Para ello, había que constituir la Mancomunidad Regional Huancavelica – Ica (MANRHI); y el PETACC pasaría a ser parte de ella.
El directorio del PETACC estaría compuesto por igual número de representantes de cada región. Y desde el PETACC birregional promoveríamos proyectos de afianzamiento hídrico, siembra y cosecha de agua, y canales e irrigaciones que beneficien a ambas regiones.
Incluso, promoveríamos conjuntamente la promulgación de una Ley de Canon Hídrico para financiar – a perpetuidad – los proyectos en mención. ¡Una maravilla!
El acuerdo fue refrendado – por unanimidad – por los Consejos Regionales de Ica y Huancavelica… ¡y todos contentos! Después de 70 años eternos ¡conflicto resuelto!
Pero no. En enero de 2019, mi sucesor en el Gobierno Regional de Ica (Javier Gallegos) desconoció el acuerdo de transferir el PETACC a la MANRHI. En otras palabras, se zurró en la “Hermandad del Agua” entre Ica y Huancavelica. Y el sucesor de Gallegos, el actual Gobernador Regional de Ica (Jorge Hurtado, alias Rocky) también se zurró en el acuerdo en mención. Es decir, altanería iqueña pura y dura.
Felizmente, no hay altanería que dure 100 años, ni cuerpo que la resista.
En diciembre próximo – ¡gracias a Dios! – Rocky Hurtado dejará el Gobierno Regional de Ica, y se irá a su casa. Y Javier Gallegos – quien recientemente tuvo el cuajo de postular nuevamente al Gobierno Regional de Ica – salió por la pata de los caballos.
El hecho es que los astros se están alineando para reestablecer la Hermandad del Agua entre Ica y Huancavelica. Y ¿por qué no, entre la Costa y la Sierra? Todas las autoridades regionales y municipales recientemente elegidas en ambas regiones están a favor del hermanamiento. Incluso, los Senadores por Ica y Huancavelica; Rafael Yamashiro y Joaquín Yauri, respectivamente.
Sin embargo, me sigue quedando la duda. ¿Tanto les pudo costar entender – a aquellos políticos iqueños altaneros – que la “Hermandad del Agua” le convenía a ambas regiones? Pues bien, eso que parecía tan obvio y de sentido común, no lo era para aquellos políticos iqueños. ¿Ignorancia? ¿Indolencia? ¿Arrogancia? ¡Qué será! Yo más me inclino a pensar en la diosa corrupción. En fin… mejor pasemos esa página oscura.
El hecho real y concreto es que los gobernadores altaneros de Ica están fuera.
Y esta vez, los iqueños y huancavelicanos hemos elegido mucho mejor.
Entonces, serán – precisamente – nuestras nuevas autoridades congresales, regionales y municipales las que nos hermanarán nuevamente, para mejor gestionar – juntos – las cuencas hidrográficas que nos unen, desde las nacientes en Huancavelica, hasta las desembocaduras en el mar de Ica.
¡Un aplauso por ello!
Lampadia






