Rubén Sanchez
El Comercio, 19 de setiembre del 2026
“El liderazgo no empieza con un cargo. Empieza cuando una persona aprende a conocerse, escuchar, decidir y hacerse responsable de lo que hace”.
Después de varios años liderando equipos, tengo algo claro: muchas de las capacidades que más valoramos en un profesional no aparecen cuando llega a la universidad ni con el primer trabajo. Empiezan a construirse mucho antes, en el colegio.
Cuando un joven aprende a conocerse, defiende una idea y escucha una distinta, trabaja con otros, se equivoca, toma decisiones y comprende sus consecuencias, está desarrollando habilidades que más adelante reconoceremos como liderazgo.
En el mundo empresarial solemos poner el foco en los conocimientos técnicos. Son importantes, pero frente a un problema complejo o una decisión difícil también se necesita escuchar, trabajar con quien piensa diferente, distinguir información confiable y tener criterio para decidir y asumir responsabilidades.
El desafío es aún mayor para los jóvenes de hoy. Crecen rodeados de información, redes sociales, algoritmos e inteligencia artificial. Tienen herramientas extraordinarias, pero también enfrentan estímulos y contenidos que dificultan distinguir lo relevante de lo superficial, y lo verdadero de lo falso.
Los resultados de PISA 2025 nos plantean una señal de alerta. En Perú, solo el 30% de los estudiantes de 15 años alcanzó al menos el nivel básico de competencia en matemática y el 42% lo consiguió en lectura. Ambos resultados retrocedieron frente a 2022.
Más allá de las cifras, el reto es formar jóvenes capaces no solo de adquirir conocimientos, sino de comprender su realidad, analizar información, resolver problemas y tomar decisiones. El mundo que los espera exige combinar conocimientos con pensamiento crítico, capacidad de adaptación y uso responsable de herramientas digitales.
Y aquí los adultos tenemos una responsabilidad. A veces subestimamos a los escolares, cuando tienen preguntas, opiniones y una mirada propia sobre la educación, el empleo, el medio ambiente, la tecnología y el futuro del país. Necesitan espacios para desarrollar sus ideas y convertirlas en acción.
Por eso creemos que el liderazgo debe trabajarse desde las aulas. No como una receta para “ser líder”, sino como un proceso: conocerse, reconocer qué valores los movilizan, aprender a influir positivamente en otros y comprobar que una idea puede convertirse en algo concreto.
Ese es el sentido de “Del ser al hacer”, lema de CADE Escolar 2026 de IPAE Acción Empresarial. Queremos que los estudiantes practiquen el liderazgo: que debatan, contrasten posiciones, trabajen con otros, resuelvan desafíos y transformen sus ideas en propuestas.
Como empresarios, también debemos involucrarnos. Los jóvenes no son únicamente los profesionales que algún día llegarán a nuestras organizaciones. Son ciudadanos que ya pueden aportar al país.
Porque el liderazgo no empieza con un cargo. Empieza cuando una persona aprende a conocerse, escuchar, decidir y hacerse responsable de lo que hace. Si queremos mejores líderes para el Perú, debemos empezar mucho antes: desde las aulas y la oportunidad de pasar del ser al hacer.






