Aldo Mariátegui
Perú21, 11 de setiembre del 2026
“(…) Lo más importante es fomentar el crecimiento económico. Eso pasa por impuestos bajos. Y a mayor crecimiento económico, aumentarán los ingresos tributarios…”.
Tuve ayer la suerte de asistir a una reunión con Arthur Laffer, el creador de “la curva de Laffer” en los 80, que la leyenda cuenta que sintetizó en una servilleta. Esta idea, que aún es muy importante y se debate en la política económica, se resume básicamente en que la recaudación suele caer a mayor carga y termina desplomándose a partir de determinada tasa. Ergo, con impuestos razonablemente bajos y atractivos en tasas se puede recaudar más incluso que con impuestos altos. En criollo, la gente está dispuesta a pagar impuestos, a invertir, a consumir, etc., si no se le despluma.
Es que para Laffer lo más importante es fomentar el crecimiento económico. Eso pasa por impuestos bajos. Y a mayor crecimiento económico, aumentarán los ingresos tributarios y habrá más recaudación. Un ejemplo práctico que tuvimos en el Perú fue cuando, a iniciativa de la congresista aprista Luciana León, se bajaron los altísimos impuestos a los espectáculos. Desde ese momento no dejaron de llegar artistas y cantantes a Lima, por lo que se pasó de casi no tener recaudación a obtener ingresos tributarios interesantes por este rubro. Otro ejemplo fue cuando el ministro Ismael Benavides bajó en un punto el IGV el año 2011 (de 19% al 18%) y la recaudación por este impuesto subió 10% a final de año (claro que mucho ayudó que fue un excelente año económico).
Existe mucho debate sobre “la curva de Laffer”, pues sus críticos afirman que a menudo lo que provoca son serios desequilibrios fiscales, que no es sano un crecimiento del PBI a base de déficits y citan el fracaso de su aplicación en Kansas. Otra idea atrevida de Laffer es la implantación del “flat tax”, o sea, una sola tasa en los impuestos a la renta personal y empresarial, sin diferentes escalas. Cobrarles a TODOS lo mismo, sin importar los montos percibidos (y eliminando todas las exoneraciones y deducciones tributarias).
Para Laffer, eso simplificaría y abarataría tremendamente el cobro de impuestos, además de subir la recaudación. En fin, son insumos intelectuales interesantes para debatir.






