La nueva gestión no puede mirar hacia otro lado
Dr. Marco Almerí Estrada
Cardiólogo Clínico, Experto en Salud Pública
Para Lampadia
La nueva gestión de EsSalud tiene una enorme responsabilidad: recuperar la confianza de millones de asegurados y, especialmente, de nuestros jubilados y pensionistas, quienes durante décadas han aportado al sistema y hoy esperan recibir una atención digna, oportuna y de calidad.

Pero hay decisiones que merecen ser revisadas.
Una de ellas es la representación de los pensionistas en el Consejo Directivo de EsSalud.
El 18 de febrero de 2026, mediante la Resolución Ministerial N.° 049-2026-TR, el Ministerio de Trabajo reconoció a Paola Luisa Aliaga Huatuco como representante de los asegurados pensionistas ante el Consejo Directivo de EsSalud. Esa condición aparece actualmente en el propio portal institucional de EsSalud.
El problema no es personal. El problema es de representatividad.
¿A quién representa realmente?
La trayectoria pública de Paola Aliaga Huatuco está vinculada al movimiento sindical.
La Organización Internacional del Trabajo registra su participación como dirigente sindical vinculada a la Central Autónoma de Trabajadores del Perú (CATP). Asimismo, documentación pública de la CATP la identifica dentro de su estructura dirigencial.
Incluso actualmente, el Consejo Nacional de Competitividad registra a Paola Luisa Aliaga Huatuco como representante de centrales sindicales acreditadas ante el Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo.
Por supuesto, una dirigente sindical puede tener una enorme experiencia y capacidad para participar en políticas públicas. Eso no está en discusión.
La pregunta es otra:
¿Esa trayectoria sindical la convierte automáticamente en representante legítima de los jubilados y pensionistas de EsSalud?
Yo creo que esa pregunta merece una respuesta pública.
La ley exige representatividad
El artículo 5.2 de la Ley 27056 establece que en el Consejo Directivo de EsSalud existe un representante de los pensionistas.
Pero el Reglamento de la Ley 27056, en su artículo 9, es todavía más claro:
Los representantes de los asegurados son propuestos por las organizaciones correspondientes y su representatividad debe ser acreditada ante el Ministerio de Trabajo.
El reconocimiento se realiza mediante resolución ministerial entre las propuestas alcanzadas por las organizaciones representativas.
Por eso, aquí existe una pregunta que el Ministerio de Trabajo y EsSalud deberían responder con absoluta transparencia:
¿Qué organización representativa de los pensionistas propuso a Paola Aliaga Huatuco y qué documentos acreditaron esa representatividad?
No basta con decir que existe una resolución ministerial.
Una resolución formal demuestra que el Estado realizó un reconocimiento administrativo.
Pero la legitimidad de una representación social depende también de conocer quién propuso al representante y en nombre de quién habla.
La transparencia exige una explicación:
¿Dónde está la organización de pensionistas que propuso a Paola Aliaga Huatuco?
Si existe, que se publique.
Si existe un expediente administrativo que acredita esa representación, que se conozca.
Si hubo varias propuestas, que se explique cuáles fueron y por qué se escogió una.
Y si no existe esa documentación, entonces tendremos un problema mucho más serio que una simple discusión política.
No confundamos trabajadores con pensionistas.
Este punto debe quedar absolutamente claro.
Los trabajadores activos y los pensionistas forman parte del universo de asegurados de EsSalud, pero no son la misma representación dentro del Consejo Directivo.
La propia Ley 27056 diferencia al representante de los trabajadores del régimen laboral público, al representante de los trabajadores del régimen laboral privado y al representante de los pensionistas.
Por eso, quien representa a los trabajadores no necesariamente representa a los jubilados y DE ESTO SE HAN VALIDO LOS SINDICATOS DE ESSALUD PARA TENER SU CUOTA EN EL DIRECTORIO DE ESSALUD TODOS ESTOS AÑOS.
Los pensionistas tienen problemas específicos:
pensiones y prestaciones económicas;
acceso oportuno a consultas y medicamentos;
atención geriátrica;
enfermedades crónicas;
citas y referencias;
cirugías y procedimientos;
rehabilitación;
abastecimiento de medicamentos;
calidad de atención en hospitales;
protección de los adultos mayores;
sostenibilidad financiera del seguro social.
Necesitan una voz que conozca directamente esa realidad.
EsSalud necesita cambiar esta lógica.
La nueva gestión de EsSalud, tiene una oportunidad para hacer las cosas de otra manera. El propio portal institucional registra a Paola Aliaga como representante de los pensionistas desde febrero de 2026.
Se trata de defender el principio de representación.
Si realmente queremos una nueva EsSalud, debemos empezar por algo elemental:
que cada representante represente a quienes la ley dice que debe representar.
No podemos hablar de modernización, transparencia y buen gobierno mientras existan dudas razonables sobre quién representa a los pensionistas.
La nueva administración debería solicitar al Ministerio de Trabajo que haga público el expediente que sustentó la RM N.° 049-2026-TR.
Porque los jubilados no necesitan representantes decorativos.
Necesitan una voz fuerte.
Una voz independiente.
Una voz que conozca sus problemas.
Una voz que responda ante ellos.
Los jubilados del Perú no pueden ser representados por alguien cuya legitimidad como representante de los jubilados no esté claramente explicada y acreditada.
“¿Quién representa realmente a los jubilados en EsSalud?”
Lampadia






