Fernando Calmell del Solar
Expreso, 15 de setiembre del 2026
«Sra. presidenta, sí se pude hacer, se puede con decretos de urgencia, se puede con los millones que los gobiernos regionales despilfarran en burocracia. Sí se pude hacer si es que hay decisión de dar la lucha frontal, de no retroceder ante grupos minúsculos que saldrán a las calles a quejarse.
El resultado de las pruebas PISA ha sido, al parecer, el empujón final que ha permitido que el ministro y la presidenta salgan de una vez por todas a hablar de la necesaria reforma de la educación. En el Perú, todos sabemos que la izquierda ideológica, los comunistas y caviares necesitan que los pueblos no piensen. Para ellos, el mejor caldo de cultivo de sus ideas es que los niños no tengan sentido común ni capacidad de razonar. ¿Por qué? Porque si un niño sabe, razona y es inteligente, se da cuenta de que sus ideologías no sirven ni servirán nunca.
Es por eso por lo que en los últimos 25 años se dedicaron a recapturar la educación para poder destruir el futuro del país. Aprovecharon el mamarracho de la regionalización para, mediante coimas y corrupción, hacer caja para sus campañas, abandonando el mantenimiento y la construcción de nuevos colegios.
A eso le sumamos que los gobiernos de Paniagua y Toledo permitieron que el diezmado SUTEP regresara con fuerza. Comunistas de Patria Roja y varios discípulos infiltrados de Abimael volvieron para adoctrinar a nuestros hijos con el comunismo, el resentimiento social e ideas antidesarrollo. Pero ahí no quedó la cosa. Aparecieron los recién formados caviares, comunistas reciclados que empezaban a vivir del Estado y sus oenegés para implementar sus absurdas ideologías de género y otras variables, eliminando, entre otras cosas, educación cívica.
Amigos, el daño que le han hecho los caviares a los niños peruanos es inmenso. Con políticas como no jalar de año, no expulsar a nadie, cambiar las notas para que no se sientan mal los niños que no aprenden, han generado, desgraciadamente, una educación pública paupérrima, donde los padres se han visto obligados, los que pueden, a recurrir a la educación particular para procurar salvar, en algo, el futuro de sus hijos.
Lo único positivo en todos estos años fue la Carrera Pública Magisterial, que, desgraciadamente, fue destruida (excepto en los sueldos) por los gobiernos de Humala y los que siguieron.
Lo bueno es que ayer finalmente salió el ministro José Antonio Chang, aquel que en el 2007 le puso un pare a todo esto, a anunciar que se terminaron las ideologías, la incorporación de nuevas materias como educación financiera y el foco en el aprendizaje fundamental. También, acompañado por la presidenta, ha anunciado la construcción de 500 colegios nuevos por año y la reforma de 3000 centros educativos existentes, además de asegurar conectividad.
Ya, por supuesto, se escuchan los gritos desesperados de los caviares, comunistas e izquierdistas que pierden poder, diciendo que es imposible, que mienten, que no se puede hacer.
Sra. presidenta, sí se puede hacer, se puede con decretos de urgencia, se puede con los millones que los gobiernos regionales despilfarran en burocracia. Sí se puede hacer si es que hay decisión de dar la lucha frontal, de no retroceder ante grupos minúsculos que saldrán a las calles a quejarse.
Se DEBE hacer por los niños y por el futuro del país. Se DEBE hacer si queremos iniciar un cambio de ciclo real.






