Alberto Pascó Font
Perú21, 28 de setiembre del 2026
«Dado que todos estos intentos han fracasado, hasta ahora los hogares y negocios de las regiones del sur del país, de donde proviene el gas, no se pueden beneficiar de los ahorros de contar con este combustible», indicó el economista Alberto Pascó Font.
La empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP) construyó y puso en operación comercial la derivación del ducto de gas natural hacia Ayacucho en septiembre de 2016 con una inversión de cerca de US$50 millones. Esta infraestructura incluyó el City Gate (estación de regulación y medición) ubicado en Huamanga. Es decir, hace diez años que el gas natural pasa a 5 kilómetros de la ciudad de Ayacucho, pero sus pobladores no pueden utilizarlo.
En los últimos años ha habido varios intentos de masificar el gas natural en el sur del país; lamentablemente, ninguno exitoso. El primer intento fue en el año 2005, cuando Proinversión, con el respaldo de los gobiernos regionales de Ayacucho, Ica y Junín, inició un concurso público para construir un sistema de distribución en dichas regiones. Dicho concurso fracasó. Pero el esfuerzo más significativo fue en mayo de 2014 cuando Proinversión abrió un proceso de promoción a la inversión privada para la construcción de un sistema de distribución en 7 regiones del país (Ayacucho, Apurímac, Cusco, Huancavelica, Junín, Puno y Ucayali). Lamentablemente, dicho proceso tuvo que cerrarse en 2021 por ausencia de postores.
En julio de 2022, el expresidente Pedro Castillo anunció el inicio de la construcción de la infraestructura para la masificación del gas natural en Ayacucho.
Dado que todos estos intentos han fracasado, hasta ahora los hogares y negocios de las regiones del sur del país, de donde proviene el gas, no se pueden beneficiar de los ahorros de contar con este combustible. Existe una deuda pendiente con esta población, deuda que genera impactos políticos, como se aprecia cada cinco años en los procesos electorales.
Finalmente, hoy existe una propuesta viable para enfrentar el problema. El Minem solicitó a la concesionaria de gas natural en Lima y Callao una propuesta de incrementar su zona de influencia a 7 regiones del centro sur del país para masificar el uso del gas natural. Cálidda propuso en noviembre de 2023 una adenda a su contrato de concesión en la que contempla invertir más de US$600 millones para llevar gas a Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Junín, Apurímac, Puno y Ucayali. Con las mismas tarifas que cobra en Lima, la empresa puede desarrollar esta expansión sin necesidad de aporte estatal. De esta manera, el consumo en Lima subsidiaría a los usuarios del sur que pagarían la misma tarifa.
En el caso de Ayacucho, en su etapa inicial, se beneficiaría directamente a unos 15,000 hogares, impactando de manera positiva a más de 60,000 personas. El suministro se realizará mediante la conexión al gasoducto construido por TGP en 2016.
A la fecha, la adenda se encuentra en la etapa final de subsanación de observaciones. Es urgente solucionar las observaciones pendientes y concretar esta adenda. El presente Gobierno tiene la oportunidad de cerrar esta importante y significativa brecha de infraestructura en el sur y de que el tema de la masificación del gas no siga siendo una promesa electoral en el año 2031.






