Carlos E. Gálvez Pinillos
Expresidente de la SNMPE
Para Lampadia
Qué maravilla ha sido vivir unas Fiestas Patrias con
ilusión, sentimientos de libertad y con esperanza.

Ya nos estaban mal acostumbrando a recibir en el congreso a presidentes sin propósito, jefes de gobierno sin rumbo, sin noción del sentido de responsabilidad y llenos de huachaferías, que trataban de mostrar lo que no eran.
Aquí, en cambio, hemos recibido a una mandataria sencilla, que con gran humildad ha puesto su gobierno, su futuro y sus expectativas de gobierno, en las manos de Dios.
Me he sentido muy satisfecho de ver una presidente sobria, natural, con ideas y objetivos claros; que ha sido capaz de hacer un discurso inaugural completo, en 47 minutos. Qué diferencia con esos mensajes, sinceramente inaguantables, de 4 a 5 horas de duración, tan llenos de “datos”, pero tan carentes de sentido, contenido y visión de futuro.
¿Cómo convocar a la ciudadanía, captar la ilusión de la juventud y retenerlos para el país, si gobernantes sin visión, no sabían por qué, ni para qué estaban de presidentes? Ni qué decir de los efímeros ministros que los acompañaban.
Aquí, en cambio, hemos recibido un diagnóstico breve pero claro, de nuestra cruda realidad. Directo y sin ambages, nos han “pintado la cancha”, las pérdidas por corrupción e incapacidad, la necesidad de simplificar y agilizar el aparato del Estado y la importancia de establecer políticas de Estado.
Encuentro muy relevantes las tareas que se han planteado desde el ámbito de la seguridad y combate a la extorsión. Convocar la tarea conjunta de las fuerzas del ejecutivo, de la mano del poder judicial y la fiscalía, para el combate al crimen y la corrupción.
Esperemos no más, que estas dos últimas entidades se sumen a la tarea y se dejen de hacer “interpretaciones auténticas” de la ley, so pretexto del “control difuso” de la legislación; pues, si lo hicieran, se estarían poniendo “del lado oscuro de la fuerza” y actuando en contra de la ciudadanía, por proteger a los delincuentes.
No menos importante, el arranque inmediato del, ya tardío inicio de las labores de prevención y mitigación del fenómeno del Niño, que los inefables gobiernos salientes abandonaron, dejando a la población más necesitada, a su suerte. Felizmente, se está previendo un apoyo inmediato a los agricultores y poblaciones que pudieran ser afectadas.
Importante la reorganización de la administración pública, para simplificar su funcionamiento e incrementar eficiencia, eliminando redundancias y facilitando la vida al ciudadano, eliminando corrupción. Se reconoce que, sólo así, podremos atraer inversiones y crear oportunidades, sabiendo que debemos competir con economías como las de Chile y Argentina, quienes nos preceden en esta tarea.
Esto, acompañado del objetivo de la digitalización total del Estado, con tecnología e inteligencia artificial, para agilizar trámites, gestiones y procesos, que aceleren los proyectos de inversión.
Este primer paso, debe servir también para simplificar y hacer más efectivo el proceso de adquisiciones del Estado, aprovechando las eficiencias que permiten un control centralizado de la información de mercado y proveedores. Las cifras expresadas en decenas de miles de millones, reportados por la Contraloría, como pérdidas de gestión, son acicate suficiente para transformar nuestra administración, por esta vía.
Trabajar en la salud, la anemia y desnutrición infantiles, de la mano del cumplimiento de objetivos en educación, en los poblados de la sierra y de la selva, son una deuda que debemos de saldar de manera prioritaria.
Cuando uno da una mirada retrospectiva a los resultados electorales de los últimos lustros, tanto como cuando analizamos las capacidades intelectuales de los congresistas, autoridades regionales y de gobiernos locales, elegidos en esos tiempos; obtenemos una dramática y contundente respuesta a ese abandono. En los niños, jóvenes y adultos, podemos verificar las limitaciones en el manejo de las matemáticas, su comprensión lectora y la falta de razonamiento verbal, urgentes de corregir.
Otro cambio digno de resaltar, es la nueva mirada internacionalista del Perú. Mencionar nuestras fructíferas relaciones con España, muy distantes de la “pachotada chotana” de hace cinco años, en el mismo escenario. Mostrar nuestro deseo de fortalecer la Alianza del Pacífico y nuestra interacción dentro de la Comunidad Andina, priorizar nuestro rol en APEC y las posibilidades de negocios con el Medio Oriente, son desde luego fundamentales en un mundo que se va polarizando; pero ante el cual debemos trabajar esmeradamente la protección de nuestros intereses.
No puedo dejar de mencionar el comportamiento infantil de la izquierda, al vestirse de luto y retirarse del hemiciclo, al momento que la presidente estaba por iniciar su discurso. La verdad, no se les extrañó y, con ello, se evitó un barullo que hubiera resultado incómodo. La pena es que ellos se perdieron una lección, que les hubiera servido de mucho en su aprendizaje de modales, cortesía diplomática, planeamiento estratégico de gobierno y establecimiento de objetivos nacionales.
¡Y todo esto en 47 minutos!
Lampadia






