Jaime Spak
Para Lampadia
Hace ya casi 100 años, para ser precisos en el año 1930, la empresa Warner Brothers empezó a difundir una serie de cortos metrajes en los cines y se llamaban los Looney Tunes.
Dentro de los personajes que tuvieron mayor acogida estaban,
“El Conejo de la Suerte”, “Pato Lucas”, “Porky”,
“Piolín y Silvestre” y “Elmer el Gruñón” entre otros.
El señor López Aliaga, escogió para sus campañas políticas, el apodo de Porky, y desde entonces todos lo conocen como tal.
Pero creo que esta vez le vendría mejor el personaje “Porky El Gruñón”, en vez de Elmer.

Porque ha demostrado ser un mal perdedor.
Este señor, es uno de los más de 60 candidatos que han quedado expeditos para postular a los puestos de alcaldes, a pesar de figurar como número 2 de la lista.
Es una forma poco elegante de sacarle la vuelta a la ley.
Que López Aliaga, se encuentre entre este grupo, la hace un pésimo favor a los candidatos de derecha.
Porky, cree que los electores no tenemos memoria, él no cumple lo que ofrece.
Al salir elegido alcalde de Lima, fue muy claro al decir que no iba a renunciar.
Lo hizo para postular a la presidencia
Postuló a la presidencia y al senado a la vez.
Fue elegido senador con 246,209 votos.
A pesar de ello, decidió no ser senador y dejó con los crespos hechos a los cientos de miles que confiaron en él.
Luego de ello se inscribió en la lista de Renovación Popular, como teniente alcalde, detrás del candidato, el doctor Rubio.
Tal como se veía venir, la semana pasada el doctor Rubio renunció e inmediatamente quedó López Aliaga, como cabeza de Renovación Popular.
Al día siguiente de la renuncia del candidato Rubio, empezaron a aparecer cientos de avisos en las calles, donde se veía a López Aliaga como candidato.
Es verdad que los puestos de alcalde y gobernadores deberían de poder ser reelectos, si cumplen una buena labor y el pueblo les vuelven a dar la confianza.
El referéndum motivado por Vizcarra, en una de las decisiones que debía tomar el pueblo, era que no haya reelecciones inmediatas de puestos de alcalde, congresistas y gobernadores.
Es urgente que el nuevo congreso, haga una reforma constitucional, restituyendo la posibilidad de ser reelectos todos.
Propondría que hasta la presidencia pueda ser reelecta, pero solo por una vez.
El Jurado Nacional de Elecciones ha sido muy tibio con respecto a esta situación.
Debería ser más firme.
Impedir que los partidos, en los cuales las cabezas han renunciado, se anule su inscripción por esta vez, pues se convierte en una reelección encubierta.
El Perú no es una chacra, y tenemos que, de una vez por toda, hacer un cambio radical.
Dentro de las más urgentes decisiones de este gobierno y congreso, es recuperar la institucionalidad.
Los políticos, de todo tinte ideológico, deben predicar con el ejemplo y no estar sacándole la vuelta a la ley.
En el caso de López Aliaga, que se supone es un hombre íntegro, con sus hechos, demuestra lo contrario.
Ha mentido al renunciar a la alcaldía, ha desairado a 246,209 peruanos que votaron para que forme parte del senado y ha utilizado al doctor Rubio, para que postule y luego seguramente habiendo estado planificado, hacerlo renunciar.
Si los peruanos no entendemos de una vez por todas, que la política debemos de adecentarla, entonces seguiremos pareciendo una nación bananera.
Similar situación sucede con el señor Francis Allison, que ha sido alcalde de Magdalena, cuatro veces, en un distrito que no llega a los 70,000 habitantes.
Este señor, no ha tenido mejor idea que postular a la alcaldía de Lima, y que su señora esposa, sea la candidata a la alcaldía de Magdalena.
A pesar de los enormes cuestionamientos que tiene el señor Allison, estuvo preso algunas semanas en Estados Unidos, por mentir en la aduana, y no declarar que traía U$ 50,000.00 en efectivo al Perú, y otras investigaciones judiciales a lo largo de su gestión en la alcaldía.
Insiste en seguir metido en la política.
No estamos en Nicaragua, donde Ortega y su esposa dirigen el país, ni en la época de Humala, cuando Nadine era la que tomaba las decisiones.
Me parece una falta de respeto a los electores, que este postulando la pareja matrimonial, uno a Lima y ella a Magdalena.
Es verdad que quien elige son los electores.
En distritos donde uno ha sido alcalde por 4 periodos, tiene las suficientes influencias para lograr sus propósitos.
Por un futuro decente de la institución política , el Jurado Nacional de Elecciones debe tomar acciones firmes al respecto, y no lavarse las manos como lo estamos viendo.
Lampadia






