Jaime Spak
Para Lampadia
A raíz de la victoria de Fuerza Popular, en las recientes elecciones, lo único que exigimos a la nueva administración es que sea transparente.

Es mejor la más triste verdad, que una mentira con fines nada santos.
Desde el gobierno de Ollanta Humala, hemos convivido con la mentira a flor de piel y la corrupción de furgón de cola.
Muchas mentiras generaron malestar en la población.
Aportes de campaña: Las investigaciones del Equipo Especial Lava Jato, donde él y su esposa, Nadine Heredia, fueron acusados de recibir aportes ilícitos de la constructora Odebrecht y del gobierno venezolano para sus campañas, y usar el dinero en beneficio de ellos.
Las «agendas de Nadine»: Se denunció que Nadine Heredia manejaba el poder y llevaba registros de dinero que recibió para el Partido Nacionalista.
Al comienzo lo negó rotundamente, al final tuvo que reconocer que eran de ella.
Desencadenó en la muerte del joven Emerson Fasabi, quien señalan que las hurtó y, hasta ahora, nadie ha sido procesado por ello.
Incluso dio tarjeta de crédito, a su íntima amiga, para que le compre sus frívolos encargos.
Conflictos sociales: Hubo promesas de proteger el medio ambiente, pero su gobierno declaró estados de emergencia y enfrentó protestas por proyectos mineros como Conga y otros más.
Fue el inicio de la política antiminera.
Seguridad ciudadana: Prometió mayor firmeza contra la delincuencia, pero la inseguridad aumentó, generando desaprobación popular en gran parte de su mandato.
El sucesor de Humala fue PPK, un gobernante que tuvo que renunciar por varios motivos:
El Caso Odebrecht: Dijo que no asesoró a la empresa.
Sin embargo, la comisión investigadora del caso Lava Jato reveló que su consultora, Westfield Capital, recibió más de US$ 782,000.00 de la constructora.
Indicó que era socio de la empresa, pero que desconocía esta operación. Una respuesta ingenua.
La compra de votos: En diciembre de 2017, para evitar su primera vacancia, se difundieron videos (conocidos como los «Kenjivideos»).
Mostraban a su entorno negociando votos con congresistas de la oposición, a cambio de obras, para que no lo vaquen.
El aeropuerto de Chinchero: El gobierno defendió la adenda del contrato de este proyecto en Cusco. Las críticas por favorecer a la empresa Kuntur Wasi fueron tan fuertes, que provocaron la renuncia del entonces ministro de Transportes, Martín Vizcarra.
El asesor Moreno: Al inicio de su mandato, PPK nombró a Carlos Moreno como asesor de salud.
Moreno tuvo que renunciar tras descubrirse que intentaba hacer negocios privados usando pacientes del Seguro Integral de Salud (SIS).
Su gobierno duró menos de dos años y lo reemplazó el traicionero de Martín Vizcarra.
Este señor, que ahora está purgando una condena de 14 años por el caso de Lomas de Ilo y el Hospital de Moquegua, es el más mentiroso de todos:
• Dijo que, si PPK renunciaba, él también lo haría y no cumplió.
• Dijo que durante el coronavirus iba a importar pruebas moleculares y trajo pruebas sencillas que no detectaban nada.
• Durante su mandato, el Perú tuvo el récord mundial de muertes.
• Hizo un contrato con una empresa china de vacunas que no funcionó.
• El Coronagate, donde se vacunó a espaldas de la población y mintió a todos.
• El escándalo Richard Swing, entre otros.
• Disolvió fácticamente el Congreso.
Luego que el Congreso que había convocado Vizcarra, lo vacara, fue elegido Francisco Sagasti, que fue más correcto que su antecesor, a pesar del escándalo de pase al retiro en noviembre de 2020, de 18 generales y 3 tenientes generales de la Policía Nacional del Perú (PNP). Para poner a un general afín a él.
Posteriormente fue elegido el peor presidente de este siglo, el inefable Pedro Castillo.
• No solo se le recuerda por el cuento del pollo.
• En su discurso inaugural, dijo que iba a convertir el Palacio de Gobierno en un museo.
Para empezar a hacer sus traperías en Sarratea.
• Se le descubrió US$ 20,000 en el baño de su secretario y dijo que era para pagar a los abogados de Bruno Pacheco.
• La fuga de su ministro Juan Silva, que aún sigue prófugo.
• Mintió que Cerrón, no iba a ser ni portero de Palacio y era el que marcaba la agenda política.
• Se le descubrió que su tesis de maestro era plagiada.
• Toda su familia se vio en escándalos terribles y la famosa Karelim López se le vio ingresando con una abultada cartera de Sarratea, seguramente para dejarle un jugoso presente.
• Dio el fallido golpe de Estado y ha sido sentenciado a 11 años de cárcel.
Ahora que fracasó el intento del otro mentiroso de Roberto Sánchez, han iniciado una campaña absurda.
Utilizando un informe no vinculante de una comisión de la ONU, del año pasado, donde gente ignorante de la realidad peruana indica que la detención fue injusta.
Luego de 15 años de mentiras, necesitamos un gobierno que diga la verdad y que nos conduzca de nuevo al camino del desarrollo.
Lampadia






