Jaime Spak
Para Lampadia
Cuando ya pensábamos que luego de estos nefastos cinco años políticos, las elecciones del pasado domingo iban a ser el inicio de un futuro más claro para nuestro país, fue todo lo contrario.
Definitivamente la responsabilidad recae en la ONPE y la responsabilidad total en su presidente.
Estábamos acostumbrados que, en los lugares de votación, la mayoría colegios y universidades, los días viernes y sábados los locales quedaban a disposición de la ONPE , con resguardo militar, para poder hacer todos los arreglos para los comicios del domingo.
Entre estos trabajos, por lógica situación, las cedulas electorales debían estar en todos los centros a más tardar el sábado en la noche.
Fue un nefasto espectáculo, ver a los pobres electores tener que pasar horas, en medio de un sol abrasador, sin que nadie les dé una respuesta.
Es un hecho inédito, que el lunes se debió de votar, en aquellos lugares donde no llegaron a tiempo las cedulas de votación.
Obviamente con los resultados a boca de urna, y con más del 50% de votos escrutados por la ONPE, es obvio que los que fueron a votar lo harán por los que están en los primeros lugares.

Pero si hay que resaltar algo, es que el pueblo les dio una gran lección a aquellos partidos que nos estuvieron gobernando desde el congreso.
Los grandes perdedores han sido APP, Podemos y Perú Libre.
Otro gran perdedor fue Avanza País, que no pudo colocar a ningún candidato en el nuevo congreso.
La gran sorpresa fue Jorge Nieto, quien al momento de escribir este artículo está en el tercer lugar a 1.5% de Rafael López Aliaga.
Otra gran novedad fue la diferencia en los flashes electorales de Datum y de Ipsos.
En el caso de Ipsos, le da el segundo lugar a Sánchez y Datum a López Aliaga.
Si de acuerdo a lo manifestado por Ipsos, la cantidad de congresistas, tanto senadores como diputados que ingresarían al congreso de la mano del partido Juntos por el Perú, tendríamos en el congreso a los hermanos de Pedro Castillo, a su hija entenada, al padre de los Humala, y esa gente que en el voto rural va a hacer que Sánchez pueda atropellar.
Pero el Perú no se merece un Pedro Castillo 2.0, con Antauro Humala de yapa.
Roberto Sánchez sería un peligro para el Perú, la inversión, sobre todo minera, agrícola, construcción y extranjera se volvería a contraer, si esta gente con ideas trasnochadas vuelve al poder.
Esa ironía que Keiko pierde hasta con un panteón, ha calado en la gente y no tiene confianza en su desempeño en la segunda vuelta.
En caso pasen a la segunda vuelta Keiko y Porky, la situación país, será diferente, pues sería el quinto país de los últimos dos años que tengan gobiernos liberales y de derecha.
La gente debe de saber que Sánchez, es un oportunista como lo dijo en una entrevista Yehude Simón, un hombre de izquierda pero que lo considero bastante objetivo.
Le creo, cuando reitera el robo del partido, por parte de Sánchez.
Tenemos cinco años para recuperarnos de los nefastos últimos diez años que hemos retrocedido en todo.
La desnutrición creció, la anemia en los niños se acentuó, lo último que ha hecho el gobierno con la anulación del proyecto Tía María, no hace sino confirmar que no nos merecemos esto.
El nuevo gobierno sea de Keiko o de Porky, debe de declarar la emergencia la seguridad, la salud y la educación.
La debacle de Acuña, que ni siquiera tuvo apoyo en el sólido norte, su feudo.
Comprobó que, con plata como cancha, no se consiguen votos, para una persona tan mediocre, que teniendo la ocasión de hacer buen gobierno en La Libertad, se dedicó a la frivolidad.
Como muestra basta dos botones, una estatua de oro de él, y pasearse en un Bentley de más de $ 300,000.00 en una ciudad que está tomada por la delincuencia, lo muestra como lo que es, un incapaz.
Otro gran derrotado ha sido José Luna, que a partir del 28 de Julio debería de regresar a arresto domiciliario, mientras concluye el juicio, que probablemente lo condene a muchos años en prisión.
Me da mucha lástima que algunos pocos buenos congresistas no han podido ser elegidos, pues ninguno de los exmilitares tuvo la capacidad de conseguir adeptos y votos.
Espero que estas elecciones hayan servido de lección, para como lo indique en mis artículos anteriores, esta cantidad de candidatos, se replieguen a sus cuarteles de invierno y se dediquen a otra cosa y no a la política.
Ellos son los culpables que las mesas de votación, con peruanos que hay que aplaudir y resaltar, por su entrega cívica, hayan tenido que trabajar en los recuentos hasta altas horas de la madrugada.
El Perú no merece gobiernos populistas, ni gente que nos siga engañando.
Lampadia






