Carlos E. Gálvez Pinillos
Expresidente de la SNMPE
Para Lampadia
Señora presidente, como todos sabemos, “no hay una segunda primera impresión”. Ya llevamos más de un mes de su gobierno y, más allá de los viajes realizados, no se nota la mano de un nuevo gobierno.
Sé que las comparaciones son odiosas, pero el gobierno del Ing. Alberto Fujimori, ejecutó el “Fujishock” el 8 de agosto de 1990, a los 11 días de asumido el poder. Él y su equipo fueron plenamente conscientes, que no había tiempo que perder, como no lo hay ahora.
El Perú, durante 26 años, con la excepción del segundo gobierno de Alan García, ha destruido mucho de lo avanzado con las reformas de primera generación implantadas en la década de los 90´s. Y, en consecuencia, no tenemos tiempo que perder para retomar el camino del orden, simplificación del Estado e impulso de la economía, para beneficiar a las mayorías.

Como dijo Milei en su momento, “No vine a tomar medidas que me hagan popular. Vine a hacer lo que el país necesita y nadie se atrevía a hacer”.
Por eso, le sugiero que no deje pasar el tiempo, que tome el control de la agenda de su gobierno; sin permitir que la oposición se la marque.
A usted le corresponde compartir la VISIÓN de país, marcar las líneas matrices del gobierno y generar la ilusión perdida por nuestra ciudadanía, tras décadas de procrastinación de los gobiernos.
El 28 de julio, usted dijo que tenía 1,826 días para resolver los problemas que encontró y transformar nuestro país. Que no había llegado sólo para administrar lo existente. Consecuentemente, lo que toca es, fijar esos grandes objetivos nacionales y las estrategias para lograrlo, que me atrevería a resumirlos en:
- Enfrentar, en el poco tiempo que queda, la mitigación del Fenómeno del Niño. Comunique cuáles son las acciones y haga que el funcionario responsable informe semanalmente los hitos cumplidos y el avance del plan.
- Ya la comidilla de congresistas y periodistas, ha obligado a definir la situación del Comandante General de la PNP. Si bien un líder debe trabajar con lo que tiene y respaldarlo, fue mejor aceptarle la renuncia, pues no podíamos enfrentar una guerra con un comando disminuido.
- Plantee como objetivo nacional, convertir al Perú en el primer productor de cobre del mundo al 2050 y actuemos en consecuencia; comenzando por la pronta ejecución de los proyectos conocidos y neutralización de la minería ilegal. Igualmente, demande por traición a la patria a quienes, por razones políticas, obligaron a postergar los proyectos.
- Fije diez años de plazo para duplicar nuestra agroexportación, para lo que debemos completar con urgencia Chavimochic III; Majes-Siguas II; ampliar Olmos y ejecutar Chinecas. Esto requiere sostener un régimen tributario que estimule la reinversión en el agro e impulsar las APPs para las obras hidráulicas.
- Veamos de duplicar el flujo turístico del extranjero al 2031, para lo que debemos automatizar la venta de tickets a Machu Picchu, mejorar la interconexión a los demás destinos turísticos, sin paso obligado por Lima y poner orden y seguridad en las calles; acelerando, además, la terminación de los puentes de entrada y salida al aeropuerto Jorge Chávez.
- Impulsar la construcción de infraestructura, vía APPs y OxI, por US$20 mil millones anuales durante su gobierno, apuntando a cerrar la brecha existente, en una década.
- Hacer que nuestra industria naval se convierta en la primera de Sudamérica, generando todos los encadenamientos productivos y convirtiéndonos en un “clúster naval”.
- Ejecutar el plan de digitalización del Estado, empezando por salud, educación y justicia, acompañado de un shock de simplificación administrativa del Estado. Esta simplificación debe iniciar de inmediato, eliminando todo lo que no tenga utilidad demostrable, haciendo que se renueve automáticamente todo lo que no tiene cambio de condiciones, automatizando todo aquello en lo que el Estado ya dispone de la información, autorizando que se ejecute, mediante declaración jurada y fiscalización posterior, todo lo que implique un riesgo bajo; reservando la autorización previa sólo para lo que implica riesgo alto. Podemos garantizar que aparecerán múltiples oficinas inactivas y, por supuesto, cada cinco años se deberá eliminar todo proceso que no haya demostrado utilidad.
Es importante mantener contacto frecuente con la población, especialmente en las zonas más remotas. Pero necesitamos un equipo actuante, no sólo “visitante”. Ya vimos lo que no estaba funcionando o estaba descontrolado.
Ahora necesitamos que cada ministro nos diga cuál es su plan específico para el logro de los ocho objetivos indicados, fijen su hoja de ruta y nos informen periódicamente el avance de su cumplimiento.
Señora presidente, el Perú ha esperado dos décadas para tener un gobierno con visión, conocimiento, planes y capacidad de ejecución.
Exíjales a sus ministros un aporte en la transformación de la cultura organizacional del aparato del Estado.
No es su responsabilidad que las planillas y pensiones en el Estado hayan crecido 72.5% en los últimos cinco años (11.5% promedio anual, impactado por el 33.4% del año 2024).
Pero, esto amerita una corrección inmediata, aplicando la digitalización y simplificación sugerida en el último objetivo.
Apretar el acelerador en la ejecución de este plan, le traerá tanto reconocimiento ciudadano como el que mereció el “Fujishock”.
¡No lo deje pasar, que ya quedan menos de 1,780 días y esto se da, SOLAMENTE UNA VEZ!
Lampadia






