Carlos E. Gálvez Pinillos
Expresidente de la SNMPE
Para Lampadia
ESSALUD es una entidad que viene demostrando un alto nivel de ineficiencia.
Baste observar sus instalaciones hospitalarias, disponibilidad de equipamiento médico operativo y sus sistemas de mantenimiento, tiempos para obtener una consulta médica, tiempos de espera para la atención, disponibilidad de cama para un internamiento, medicamentos disponibles acorde a lo recetado y algunos otros indicadores de gestión, para verificar lo dicho.
Para muestra, algunos botones. Por ejemplo.
El número total de atenciones (atenciones de emergencia más consultas externas), se ha reducido en 400 mil, si comparamos el año 2024 con respecto al 2019.
Mientras que el presupuesto anual creció en 31%, al pasar de S/12,285 millones en 2019, a S/16,101 millones en 2024.
Sin embargo, comparando los mismos años, sus deudas aumentaron de S/416 millones a S/1,054.
Es sintomático que haya perdido 3,988 camas UCI entre los años 2023 y 2025.
Ciertamente, estos niveles de ineficiencia se confirman, cuando observamos que el 52% del gasto anual, se destina a gastos de personal.
Por otro lado, al analizar las compras de materiales y gastos operativos, se ratifica una percepción de alta corrupción que, según lo reportado por los propios trabajadores de ESSALUD, gira entre el 90% y el 94%, dependiendo de la circunscripción geográfica.
Por su lado, el paso de 9 presidentes ejecutivos en sólo cinco años (entre 2021 y 2025), acompañado de una alta rotación en la gerencia general, ambos, producto de componendas políticas, demuestra la alta inestabilidad en la dirección institucional.
La pregunta de siempre es,
¿Por qué siendo ESSALUD una institución solventada con el aporte de los empleadores, funciona como una dependencia del Estado, subordinada al ministerio de trabajo?
¿Por qué el ministerio de trabajo designa y remueve funcionarios, sujetos a un criterio político?
¿Por qué por los trabajadores CAS no se aporta el 9% de su remuneración, sino que se limita la remuneración calculada al 45% de una UIT?
¿Por qué se aprueban gastos del presupuesto, con el voto favorable de sólo 2 de los directores (nombrados por decisión política), sin cumplir las menores reglas de gobernanza y buscar siquiera consenso?
¿Por qué no se han suscrito más convenios de intercambio hospitalario, para facilitar atención a los asegurados?
Obviamente, la respuesta es que, si se aplicaran esas reglas de gobernanza, estaríamos “atentando” contra los altos niveles de corrupción que ahora se estarían tolerando en ESSALUD.

Creo firmemente, que el caos institucionalizado en ESSALUD es de tal nivel, que pretender correcciones una a una, es poco menos que una tarea imposible.
En consecuencia, la única opción razonable es refundar el sistema de salud, contratando con una empresa prestadora de servicios de salud (EPS),
Que maneje “Historias clínicas nacionales”, maneje una red de clínicas a nivel nacional, reinstaure la preeminencia de la “telemedicina” y “teleconsultas”, a los niveles de la época de pandemia (9 millones en 2019, mientras hoy es de sólo 150 mil), simplifique y digitalice absolutamente la información y los procesos, consultas, logística médica y de medicamentos, aumente la disponibilidad de camas y camas UCI, etc.
La teleconsulta aumenta la cobertura de atención, sin demandar mayores inversiones en instalaciones de consultorios. El manejo de recetas electrónicas, aumenta la eficiencia de atención y reduce los costos para tratamientos crónicos.
Es claro que, “a grandes males, grandes remedios”, y esa es exactamente la regla que debemos aplicar en ESSALUD. En una organización multitudinaria que ha hecho metástasis, eliminar de raíz esa “costra burocrática” de corrupción, es una tarea imposible.
En consecuencia, debemos pensar seriamente en contratar una empresa privada que, con sistemas de información, uso de una amplia red de establecimientos médicos, personal médico de las clínicas privadas afiliadas al sistema y control de eficiencias, permita reemplazar el obsoleto, inhumano y corrupto sistema vigente.
Daríamos un gran paso, si el nuevo gobierno se plantea una solución integral al sistema de salud y reemplaza ESSALUD, en la forma en que está operando.
Lampadia






