Entrevista a Rafael Aita
Expreso, 22 de setiembre del 2026
Juan Pablo Chiriro
El también divulgador histórico nos cuenta acerca de su último libro y sobre el protagonismo de nuestro país en momentos decisivos.
Rafael Aita estudió Ingeniería Industrial, pero detrás de los números siempre le sobrevivió una pasión: la de contar historias. Primero fueron cuentos y novelas, pero después la historia peruana terminó atrapándolo. En 2017 creó Capitán Perú, un personaje que -escudo en mano- recorría huacas, iglesias y monumentos para explicar en redes sociales aquello que muchas veces los peruanos miramos sin conocer.
Sin embargo, luego de años de lecturas, viajes y divulgación, terminó por definir “Perú es clave”, una publicación que reúne aproximadamente 40 historias documentadas sobre momentos en los que nuestro país tuvo, según Aita, un papel relevante en la historia universal.
¿Qué es “Perú es clave”?
Es una recopilación de momentos en los que el Perú ha aportado positivamente o ha sido importante para la historia universal. Hablamos de nuestros recursos naturales, como la papa o la quina, pero también de ciencia, tecnología, exploraciones, conocimiento, arte y cultura. Muchas veces no creemos que el Perú estuvo a la vanguardia en determinadas épocas.
¿Qué casos rescatas en el libro?
Por ejemplo, el viaje de Túpac Yupanqui a la Polinesia, documentado por José Antonio del Busto. También las expediciones que partieron durante el Virreinato desde el Callao, como la de Álvaro de Mendaña hacia las islas Salomón. Y está Juan Francisco de la Bodega y Quadra, que llegó hasta Alaska y estuvo relacionado con las exploraciones de la actual isla de Vancouver. Son historias que muestran al Perú conectado con el mundo.
Tú haces una comparación muy gráfica: el Callao de entonces era una especie de Cabo Cañaveral.
Sí. Llegar a territorios donde nadie había llegado significaba estar a la vanguardia de la ciencia y la tecnología. Desde el Callao partían expediciones de descubrimiento. El Perú era un foco científico e intelectual.
¿Y esa importancia también se expresaba en el conocimiento?
Por supuesto. Tenemos a San Marcos, una de las universidades más antiguas de América. En Lima existían bibliotecas muy importantes. También había producción artística y musical. La primera polifonía publicada en el continente americano en lengua indígena, el Hanacpachap cussicuinin, está vinculada a San Pedro de Andahuaylillas. Son elementos que permiten mirar aquel Perú como un centro intelectual y cultural.
¿Cuántas historias reúne el libro?
Aproximadamente 40 historias documentadas.
¿Cuánto tiempo demandó escribirlo?
La escritura me tomó alrededor de un año, aunque buena parte de la investigación ya estaba hecha. Durante años había investigado estos temas para los videos de mi canal. Lo que hice fue recopilar ese trabajo, organizarlo y convertirlo en un libro.
¿Qué esperas provocar en quien termine de leerlo?
Alejarlo de esa visión derrotista y victimista donde pareciera que el Perú siempre pierde, siempre fracasa o permanece al margen. El libro muestra episodios en los que el Perú fue protagonista. Incluso incluyo un mapa de Petrus Plancius de 1594 donde aparece la expresión “América peruana” y referencias al Pacífico asociadas al Perú. Es una historia que se ha ido perdiendo en el tiempo.
Pero tu libro parece buscar algo más profundo que recuperar episodios olvidados.
Sí. Hay una reflexión sobre la integración. Algo que me marcó ocurrió en Bandurria, cerca de Caral. Un arqueólogo me explicó que aquella civilización no estaba aislada en la costa: tenía vínculos con la sierra y comercio con la selva. Allí pensé: la civilización nació en el Perú cuando costa, sierra y selva se unieron. Ese concepto me parece poderosísimo.
¿Esa sería una de las grandes lecciones de nuestra historia?
Nuestra historia tiene periodos de integración y de disgregación. Cuando aparecen profundas divisiones internas atravesamos momentos muy difíciles; cuando logramos integrarnos, somos capaces de romper esquemas. Eso se refleja incluso en el lema republicano: “Firme y feliz por la unión”.
¿Y cómo defines al peruano dentro de una sociedad tan diversa?
Como una suma de capas. Lo peruano no puede entenderse buscando una supuesta pureza. Tenemos componentes andinos, amazónicos, europeos, africanos y asiáticos que fueron integrándose. Lo vemos claramente en la gastronomía, la música, las fiestas y las costumbres. No puedes desarmar un ceviche buscando qué ingrediente es “más peruano”, porque terminas destruyéndolo. Con el Perú sucede lo mismo.






