Entrevista a Omar Neyra
Perú21, 22 de octubre del 2026
Mayra Calderón
El especialista en salud pública Omar Neyra, integrante de un comité privado de apoyo frente al fenómeno de El Niño, advierte sobre los riesgos sanitarios y la falta de preparación del Estado.
¿Cuál es el principal riesgo sanitario ante el fenómeno de El Niño?
El agua. El agua será como el oxígeno en la pandemia. Si somos capaces de gestionar-la, no nos pasará lo que sucedió con el oxígeno en la pandemia. Hay preocupaciones serias: ocho de los 18 reservorios del país no tienen una cobertura del 50%. Las redes pueden colapsar por los huaicos y habrá ciudades inundadas, incluida Lima. No estamos preparados.
¿Qué tan grave es el escenario para la salud pública?
Temperaturas cercanas a 40 grados, sin agua, con niños y adultos mayores deshidratándose. Además, tendremos dengue y otras enfermedades que pueden incrementarse. Hace un mes superamos todos los casos registrados en 2025. También están la chikungunya y la leptospirosis.
¿Qué está faltando para enfrentar esta situación?
Necesitamos cerrar las brechas de vacunación. Las coberturas de las vacunas en general están entre 40% y 50%; las del dengue, alrededor del 20%. Con eso se cobra el riesgo imposible enfrentar un fenómeno de El Niño. Hay vacunas disponibles, pero necesitamos que la población acuda. Hemos propuesto aprovechar los centros comerciales para vacunar, porque la gente no necesariamente va a los establecimientos de salud.
¿Qué medidas urgentes debería tomar el Gobierno?
Necesitamos medicamen-tos en los puntos finales, no comprar acá y después ver cómo distribuirlos. Espero que no comprometamos y paguemos diez veces más su precio, como lo hicimos en la pandemia con compras directas. Estos senadores que van a votar hoy (ayer) tienen que ser responsables al fiscalizar. Que fiscalicen, que se compre bien. Desde el privado, en el sector salud, se han donado tres o cuatro hospitales móviles en zonas críticas. También hay que trasladar los centros de salud y hospitales que se van a inundar, antes de que ocurra. Para los pacientes crónicos, proporcionarles tratamientos para tres meses, de modo que estén cubiertos en diciembre, enero y febrero.
¿Qué puede hacer la población desde ahora?
Asegurar agua para consumo. Una familia de cuatro personas necesita, como mínimo, 20 litros diarios para beber. Si no hay agua en el caño, hay que buscar alternativas para almacenarla y potabilizarla. La hidratación será fundamental ante temperaturas de 35 a 40 grados.






