Entrevista a Luis Dyer
Perú21, 25 de octubre del 2026
Carlos Cabanillas
Como hombre de números, Luis Dyer presenta un panorama duro frente al fenómeno de El Niño, donde es mejor ponerse en el peor escenario y prevenir para no tener que lamentarse después. Hace un diagnóstico de su sector, desde la infraestructura disponible y la vacunación contra el dengue hasta los riesgos de leptospirosis y las medidas que se tomarán contra el golpe de calor.
El dengue es uno de los problemas que trae el fenómeno de El Niño.
Efectivamente, el dengue es una de nuestras preocupaciones más grandes. Hace menos de un mes estábamos en 5% de avance de vacunación. Hoy estamos en 27%. Tenemos nuestro ejército de vacunadoras que salen a nivel nacional, especialmente en el norte. Puerta a puerta. Estamos caminando con los pequeños coolers. Los centros de salud también están disponibles. También estamos en centros comerciales. Las vacunas salvan vidas. Ahora, hay que decirlo claramente: la vacuna hoy es para un segmento de 10 a 20 años, que son los más vulnerables. Y son dos dosis. Una primera y luego un refuerzo a los tres meses.
¿La gente vuelve para el refuerzo? ¿Y qué hacer con los mayores?
Sí vuelve, aunque no creas. Este segmento de 10 a 20 años es el más expuesto. Cuando ya somos mayores, tenemos enfermedades crónicas como diabetes, problemas en el corazón, etcétera. Entonces la vacuna ahí puede tener un efecto secundario. Por eso, es preferible solamente enfocarnos en ese segmento, que es el que más se expone.
¿Qué otras medidas de prevención hay?
Lo más importante en el dengue es la prevención. Seguimos con las fumigaciones, el agua empozada… Explicarle a la población las normas de prevención en la casa. Por ejemplo, no dejar agua empozada en los floreros. La larva se produce inmediatamente por dos factores: agua y calor. Estamos tocando puerta a puerta. Las intervenciones están siguiendo. Ya vamos 8 millones de casas limpiando en lo que va del año. Y en la escuela les enseñamos a los niños temas de prevención, lo que es el zancudo, cómo reconocer las larvas, etcétera.
Perú tiene buenas experiencias de vacunación. Y Piura tiene mucha experiencia con el dengue.
Así es. Los médicos de Piura tienen una alta experiencia tratando el dengue. Y Piura tiene la tasa de mortalidad más baja de todas las regiones. Hemos arrancado una megacapacitación de los médicos piuranos a todas las regiones.
En el cementerio también se contagian.
Sí. Lamentablemente, el cementerio es un foco, un nido de zancudos. Se les está diciendo a las personas que no lleven agua para ponerles a las plantas. Pero, sin embargo, las personas van con sus botellas de agua, caminando, y después les echan un poco de agua a las flores. Lo que no saben las personas es que en el agua expuesta con calor un zancudo deja ahí sus larvas. Y finalmente vemos después 100 zancudos naciendo para, obviamente, picar a la gente. Entonces, lo que estamos queriendo evitar es que las personas le echen agua a los floreros. Y mejor evitar durante esta época ir al cementerio, porque, lamentablemente, la ignorancia es grande y sigue habiendo ese tipo de actos en el cementerio.
La distribución de las vacunas era compleja por la logística. A veces llegaban a un solo lugar.
Exacto. Ahora lo que hemos hecho es una distribución mucho más efectiva. Hoy tenemos las vacunas en todas las regiones. Ahora, nos estamos también enfocando a ciertos distritos de mayor exposición. Por ejemplo, en Lima Metropolitana nuestro enfoque es en Lima Norte. ¿Por qué Lima Norte? Porque hay áreas que son muy cálidas. Y no hay agua potable ni desagüe. Hay muchos lavatorios o baldes de agua expuestos. Y es ahí donde estamos reforzando mucho el tema de la vacunación.
Comentaba que no solo es dengue. Hay otras enfermedades también.
Claro, tenemos la leptospirosis, que viene de la orina de las ratas. Porque las lluvias hacen que los desagües se atoren. Entonces sale el agua y salen las ratas. Y es un peligro cuando los roedores están alrededor de la casa. Dejan enfermedades por todos lados. Por eso, son importantes las latas, los envases. Nunca tomarlos directamente a la boca. Siempre la limpieza es importante. Inclusive las frutas que están expuestas. Darles una lavada siempre, porque nunca sabemos si en la noche los roedores están caminando por todos estos alimentos.
El calor es un tema aparte. Ha habido desmayos y podría haber muertes, como en Europa.
La data científica nos está diciendo que la temperatura del mar está 5 °C por encima de lo normal. Y se está viendo una proyección en la que el calor va a estar entre 5 o 6° C más de lo normal. Entonces, estamos viendo temperaturas que pueden llegar a 42 o 45 °C.
Me dice que ya hay regiones donde están a 42 °C.
En San Martín se ha detectado la semana pasada. En el distrito de Tingo de Ponasa se llegó a 41.8 °C. Si estamos ya proyectando ese tipo de temperaturas, vamos a enfrentar algo nuevo, que es el tema del golpe de calor. Solamente en Europa, el golpe de calor ya mató a 36,000 personas. La exposición que vamos a tener a esas altas temperaturas puede causar un efecto de desmayo, mareos y vómitos. Es una desregulación de la temperatura corporal. Inmediatamente esa persona tiene que ser llevada a emergencia y tratarse, ponerle toallas húmedas, etcétera. Pero esto es un nuevo efecto que vamos a tener. Y estamos preparando en el Minsa a nuestros brigadistas, a nuestro personal médico para tratar este golpe de calor que vamos a tener.
Varios se desmayaron el domingo 18 de octubre en la procesión del Señor de los Milagros.
Mira, en la primera salida tuvimos 90 personas. La gran mayoría eran adultos mayores. Por el golpe de calor se descompensaron. E inmediatamente están ahí nuestras carpas del Minsa. En la segunda salida hemos tenido 190. Lo único a favor es que ya se está explicando a la población. Están yendo con sus sombrillas y con sus botellas de agua. Pero también es importante ir con ropa más ligera. Si en octubre estamos teniendo esto, imagínate lo que puede pasar en diciembre o enero. Por eso son importantes las campañas de prevención. Estamos saliendo con una campaña de videos en el Minsa explicándoles a las personas. Vamos a trabajar un proyecto con el Ministerio de la Producción para hacer carteritas para llevar botellas de agua. La hidratación es importante, aunque no tengas sed.
Pero va a haber escasez de agua.
Así como en el COVID el oxígeno fue un gran problema, en el fenómeno de El Niño va a ser el agua. Estamos viéndolo con el sector privado. En el norte no solamente estamos haciendo hospitales de campaña para recibir pacientes del dengue. Estamos haciendo también sillones de hidratación. Traer a la persona, sentarla y darle líquidos hidratantes. Por ejemplo, el grupo Añaños se ha hecho presente y nos va a apoyar con todas las bebidas hidratantes. Porque en ese momento hay que actuar. Tenemos que regular la temperatura del paciente con paños húmedos. Y darle agua o bebidas hidratantes.
¿Qué otra colaboración da el sector privado?
El Minsa ha sido uno de los ministerios que desde el día uno abrió sus puertas. Y con mucha humildad dijimos si nos pueden apoyar. Nos están ayudando mucho con infraestructura y equipos. Hoy estamos recibiendo las camas que tanto nos van a hacer falta para que no colapse. Lo que no queremos es que un hospital de la región reciba casos de dengue o de golpe de calor y sature el sistema. A los pacientes de dengue o golpe de calor los estamos llevando a los hospitales de campaña para que el sistema hospitalario no vaya a colapsar, porque ahí tenemos las salas quirúrgicas.
Había una carencia de hospitales de campaña.
No tenemos los hospitales de campaña tipo tres, que es lo que se recomienda en estas emergencias. Hemos conseguido tres hospitales de campaña, pero no son tipo tres, sino tipo uno. Son más pequeños. Ya hemos trasladado estos hospitales de campaña a Tumbes, a Piura y a Chimbote. Pero nos falta más. El Minsa debería contar con cuatro o cinco hospitales de campaña tipo tres. No solamente por el dengue. Mañana puede pasar un terremoto o una emergencia nacional. Pero lo bueno es que el sector privado se hizo presente y hoy nos está apoyando. Agradecemos a la Fundación Romero, al grupo Añaños… Estamos creando con ellos puntos de hidratación en las ciudades. Vamos a tener tanques de agua para darles agua potable gratis a las personas. Estamos pensando siempre en escenarios que realmente pueden ser muy negativos o pesimistas.
Y han sido muy criticados por adelantarse a escenarios negativos. Por ejemplo, en el tema del protocolo de los cadáveres.
Este protocolo, por si acaso, ha sido discutido por más de un año. Nosotros nos hemos unido al final. El tema es un tratamiento digno y de respeto a una situación que obviamente no queremos que pase. Cuando nos agarró el COVID-19, no había ese tipo de protocolos. De nuevo: son escenarios negativos que pueden venir. Lo que no queremos mañana es que se creen fosas comunes. Si los cementerios se colapsan, se crean cementerios momentáneos. Pero de nuevo: queremos darle un trato digno a esa situación lamentable. Lo que no queremos mañana es que no se pueda identificar correctamente a la persona. Ahora, son escenarios realmente que uno dice: “Oiga, qué negativos son en el Gobierno”. No. Lo que estamos haciendo es nuestro trabajo de regular. No lo deseamos. Pero si es que pasa esto tenemos que tener normas.
En un año normal hay muchas muertes por dengue.
A ver, cifras que te doy. En 2023 y 2024 tuvimos alrededor de casi 250,000 personas contagiadas. En un año tuvimos 400 fallecidos. En el otro fueron 250. Eso es dengue. Y no estamos hablando del fenómeno de El Niño. Hoy estamos con 76,000 personas contagiadas, pero, ojo, 68,000 fueron dadas de alta. Y hay que decir las cosas claras. El Gobierno puede llegar hasta cierto límite, pero la población también tiene que trabajar con nosotros. Si yo tengo las vacunas y el personal, pero la población no se quiere vacunar… O vamos a poner otro ejemplo. Estamos advirtiendo que cuidado con estar cerca de los ríos. O inclusive cuidado con ir a filmar un deslizamiento o un huaico. Eso ya escapa ya.
Hay gente que dice que están poniendo el parche.
Es una narrativa que siempre busca el mal. Yo coincido 100% con la presidenta. Unas chacras las vas a volver a cultivar. Y con el apoyo del Gobierno. Una infraestructura se va a destruir, pero vamos a ver el bono para que se pueda construir de nuevo. Pero la vida… Hay que poner conciencia.
OK, evacuación. Pero ¿a dónde van a ir?
Las carpas ya están. Estamos preparando 30,000 carpas de emergencia. Tenemos 22 helicópteros funcionando. Tenemos el barco USNS Comfort, que está llegando para apoyarnos desde Estados Unidos. Tenemos 5,600 toneladas de alimentos. Nunca en la historia de Indeci se ha tenido tanto alimento guardado. Entonces, obviamente deseamos de corazón que no pase un desastre de esta magnitud, pero la data y la ciencia nos están diciendo que estamos enfrentando un Niño muy similar al que pasó hace 149 años. Y, si uno lee los libros de historia, es un Niño donde inclusive hubo una tormenta eléctrica en Lima Metropolitana. Yo como ministro digo lo siguiente: deseo que no pase, pero yo me tengo que preparar para lo peor. Si no pasa, en buena hora. Pero hay que tomar medidas. La data dice lo siguiente: este Niño supera al 82, supera al 97, supera al 2016-17. Entonces, si te están diciendo eso y uno agarra las imágenes en YouTube de lo que sucedió… Si no me equivoco, en el 97 entró un huaico en Lima, en pleno gobierno de Alberto Fujimori. Yo era muy chiquito, pero me acuerdo de esa imagen. Entonces, hay que prepararse. Tener tu mochila de emergencia. Ver el tema de filtraciones, tus saquitos de arena. ¿Por qué no hacer trabajo de prevención? ¿Por qué esperar al último minuto? Por ejemplo, ¿qué pasa si se cae un puente? Ya tenemos una ruta de emergencia para llevar medicamentos livianos al norte con el Grupo Ocho. Los metemos a los aviones y llegan a los centros de aterrizaje. Y los medicamentos pesados que son más líquidos, por la Marina. Ya tenemos obviamente los puntos de desembarco. Por lo menos garantizamos el suministro de medicamentos. Así trabajamos en el Ministerio: viendo escenarios negativos. Si pasa, estamos preparados.
“Este va a ser un Niño extraordinario. Un mega-Niño”
Ha hablado del COVID-19. ¿La pandemia es el referente?
El COVID-19 fue una pandemia. El oxígeno fue un tema sumamente escaso en ese momento. Y jugó un rol muy importante. Estamos viendo que ahora el tema del agua es muy importante. Acuérdate de que solamente en Lima en 2017 las rocas tapaban todos los filtros de Sedapal y tenían que cerrar el agua potable para limpiarlos. Lo que teníamos era una escasez de agua. A eso súmale las altas temperaturas. Por eso, hay que prevenir. Este va a ser un Niño extraordinario. Un mega-Niño.
Hay que ponernos en el peor escenario para reaccionar.
Yo veo que ya estamos tomando conciencia. Estamos a tiempo de seguir haciendo prevención. El Gobierno puede llegar hasta acá, pero de ahí depende de la población también apoyarnos. Te lo digo de corazón: espero que no suceda. Pero si es que sucede, en ese momento es muy tarde. Y es ahí donde está la diferencia entre salvar vidas o perderlas. Yo te digo como padre de familia. No quiero ver a mis hijos pasando por un mal momento. Nuestro enemigo hoy es la naturaleza. Y ha demostrado que viene con todo.






