Fernando Málaga Checa
Para Lampadia
El domingo 27 de setiembre del presente año en un noticiero dominical, la periodista Mónica Delta preguntó repetidas veces a la senadora de Fuerza Popular, Patricia Juárez, si el Senado supuestamente dominado por su partido FP, incorporaría facultades legislativas no otorgadas por la Cámara de Diputados a las facultades pedidas por el Ejecutivo.
La señora Juárez en repetidas veces contestó que “El Senado actuaría de acuerdo con la Constitución y los reglamentos del Congreso”.
Lo claro es que en su artículo No. 105 la Constitución reserva a la Cámara de Diputados la facultad de proponer y aprobar leyes que sólo pueden ser modificadas, aprobadas o rechazadas por el Senado y que ningún artículo del Reglamento de éste le autoriza a siquiera considerar nada que no haya sido remitido a éste por el presidente de la Cámara de Diputados, cómo se desprende de una simple lectura de los artículos Nos. 7, 25, 102 y 108 del Reglamento del Senado, todos las que exigen la aprobación y remisión por el presidente de la Cámara de Diputados,
Justo es decir que el senador del partido “Del Buen Gobierno” le había solicitado que se comprometiese a que el Senado no haría eso ni tampoco modificaría, los dictámenes que les enviase la Cámara de Diputados, lo que claramente es inconstitucional ya que la Cámara de Senadores tiene como facultades exclusivas el modificar los proyectos de ley aprobados en la Cámara de Diputados. A pesar de que el Senador Jaime Delgado precisó que solo se le solicitaba no incluir entre las facultades legislativas las que no hubieran sido aprobadas por la Cámara Baja, la Senadora Juárez repitió que el Senado “actuaría de acuerdo con la Constitución y los reglamentos del Congreso”.
Lo paradójico del caso, es que dicho esto en un programa que terminaba a las 10 pm, en poco tiempo y, en otro canal, otra periodista le hizo las mismas preguntas al presidente del Senado, igualmente senador por FP, éste sin ninguna vacilación ni duda, contestó que: de ninguna manera otorgarían al Ejecutivo, facultades que no hubieran sido aprobadas ni remitidas al Senado por la Cámara de Diputados.
Cabe señalar que tanto el artículo No. 105 de la Constitución como los artículos del Reglamento citados más arriba, se refieren a “propuestas legislativas” que naturalmente tendrán la forma de proyectos de ley. En el peor de los casos el Senado podría intentar agregar normas no incluidas en estos decretos con lo que se produciría un conflicto entre las dos Cámaras que se tendría que resolver por el Tribunal Constitucional,
Todo este lío se origina porque una Senadora y un Senador de FP dijeron que el Senado puede incluir y hasta otorgar facultades legislativas que no hubieran sido aprobadas por la Cámara de Diputados y el jefe de un partido replicara que en ese caso simplemente no enviarían nada al Senado. No hay manera de saber cuánto tiempo se ha perdido en esta inútil discusión, que por demás es absolutamente carente de sentido ya que el Senado no tiene iniciativa de legislar, por lo que sólo puede aprobar, modificar o rechazar en su totalidad, proyectos de ley previamente aprobados por la Cámara de Diputados. Si en cualquier caso intentara hacerlo, se encontraría con una contienda de competencia que demoraría hasta las calendas griegas con la posibilidad de que una medida cautelar dejase sin valor alguno lo indebidamente incorporado hasta que el Tribunal Constitucional ponga fin a la controversia sobre la decisión final respecto al pedido del Ejecutivo.
Como resultado de este absurdo e innecesario mal entendido, la Cámara de Diputados se ha enfrascado en una discusión bizantina que traba la decisión sobre el pedido de facultades legislativas solicitadas por el Poder Ejecutivo, que se otorguen o no, perjudica al país entero.
Hoy en día, dos de octubre, la prensa sigue discutiendo este tema que nunca debió tener importancia alguna. Lo que motiva la pregunta del título de este artículo.
El 1 de octubre pasado por la noche se vislumbraba una posibilidad de acuerdo por el cual la Cámara de Diputados aprobaría algunas facultades si los Senadores de FP se comprometiesen a no incluir facultades que no hubiesen sido aprobadas por la otra Cámara.
Lampadia






