Carlos E. Gálvez Pinillos
Expresidente de la SNMPE
Para Lampadia
Hace apenas un trimestre, se inauguró con gran ilusión el gobierno de Keiko Fujimori. Luego de un lapso de más de dos décadas, todos esperábamos un equipo político afiatado y disciplinado, capaz de manejar el Poder Ejecutivo con fluidez y operar en las cámaras de Diputados y el Senado, demostrando que los años en que ocuparon la oposición, no habrían pasado en vano.

Imagen sugerida a Grok
Es cierto que, en Diputados, tienen una posición minoritaria frente a los cuatro partidos de izquierda. Pero reconociendo esto, no podemos dejar de recordar los tiempos en que, cuatro congresistas del APRA, manejaban la dinámica del Congreso. A eso se le llama, “tener oficio parlamentario”.
Gente organizada y disciplinada, que conocía los reglamentos y procedimientos, que estaba presente en los debates y no dejaba pasar nada; mientras que fuera de las sesiones, tenían la capacidad de acercamiento personal a colegas con ideas similares. Políticos con capacidad para argumentar y convencer a quienes, siendo de otra bancada, les planteaba caminos razonablemente aceptables o emprendían negociaciones más complejas, que beneficiarían a ambas partes.
En esta ocasión, resulta muy importante establecer y fijar los nuevos procedimientos y márgenes de acción de ambas cámaras y su interrelación, teniendo en cuenta, que en el Senado hay, por su composición, un mayor margen de maniobra.
No menos importante es, que en las comisiones presididas por Fuerza Popular (FP) y Renovación Popular (RP), como es el caso de la Comisión de Constitución del Senado, se establezcan normas de conducta. Es sorprendente ver la falta de orden y disciplina dentro de la sala durante la sesión, generándose desorden y descontrol.
El presidente debería adoptar como procedimiento, que previo a una votación, los asesores se retiren o tomen asiento en los espacios reservados a ellos, se tome asistencia (presencial o virtual) de los senadores o diputados y, recién en ese momento se proceda a la votación, para dar por cerrado dicho proceso, sólo cuando se haya recabado el voto de todos los participantes. No antes.
En este caso, los senadores y diputados de la izquierda, especialmente los de JPP/MOVADEF, están muy atentos a las dispersiones y debilidades de FP y RP, que les permitan exigir aplicación de normas reglamentarias. Ya quedó claro, que un incumplimiento de los plazos para la revisión de un proyecto de Ley, en Diputados, no tiene ninguna consecuencia y, claro, se tomaron todo el tiempo que quisieron, incluyendo la convocatoria a una asamblea pública de consulta. Dicho eso, al Senado sí se le estaría aplicando el plazo máximo de siete días útiles para pronunciarse.
Es evidente, que el oficialismo no cuenta con el apoyo y asesoramiento de especialistas en el manejo del congreso (operadores, un buen Oficial Mayor). También está claro que, en esta primera etapa por lo menos, no han puesto su máximo interés y preocupación, con lo que, se les está complicando el manejo del congreso en una etapa en la que se están fijando los antecedentes, que serán de aplicación forzosa de cara al futuro.
En el Poder Ejecutivo, tampoco estamos mejor. Falta un Premier más actuante y con oficio político. No se ha hecho uso de Decretos Supremos y de Urgencia, para avanzar con temas que se ajustarían, cuando se tengan las facultades delegadas del Congreso.
Llama la atención el nombramiento de los Embajadores políticos. Siendo esta una prerrogativa presidencial, no es menos cierto, que la Sra. Fujimori ha tenido opciones que podrían aportar más al país, con menos tensiones políticas pasadas y mejor conocimiento de los temas de interés político, económico y de seguridad.
Lo mismo se aprecia en la designación de viceministros y funcionarios de organismos autónomos. ¿Por qué se ha reciclado a ex funcionarios de administraciones anteriores recientes y con relaciones tan polémicas?
Estamos al borde de cumplir los primeros 100 días de gobierno y muy pronto se les estará reclamando resultados.
En esa línea, veo encomiable el trabajo que se está realizando bajo presión, para enfrentar el fenómeno del niño (FEN), desde el MIDAGRI.
Encuentro que el MINSA ha tenido una primera etapa de identificación y clara información del hallazgo de problemas y malas prácticas en el sector salud; correspondiéndole ahora plantear las medidas correctivas y metas cuantificables, para controlar su recuperación.
Tenemos a la cabeza del MINEDU un profesional de amplia experiencia, quien considero contribuirá a mejorar el desempeño del sector, empezando por la mejor capacitación en el magisterio, restablecimiento de la autoridad de maestros y directores en los colegios y la aplicación de medidas disciplinarias.
La constitución del Comando Unificado, para combatir a las organizaciones internacionales del delito, ha sido un gran paso; ahora corresponde ejecutar el plan de seguridad que ha empezado en el norte y en la selva.
Por su lado, el MINEM está planteando una Ley MAPE, con la que debemos promover la pequeña minería y minería artesanal formal; poniendo coto, de una vez por todas, a toda la “cadena de valor delictiva”, sin cuya extinción será imposible garantizar un país seguro.
La aceleración de proyectos mineros, de hidrocarburos y eléctricos, es urgente.
Me parece, que el Poder Ejecutivo tendrá que trabajar proyectos de Ley, que permitan la reestructuración del sector público e ir haciendo cuestión de confianza sobre cada uno de ellos.
¡Sólo así podremos avanzar!
Lampadia






