Pablo Bustamante Pardo
Expresidente de IPAE
Director/Fundador de Lampadia
Estos izquierdistas fracasados de Hispanoamérica que, sin excepción, han condenado a la pobreza a las poblaciones que han gobernado, se dan el lujo de tapar sus descréditos unos a otros.

Santificaron a Fidel Castro, al Che Guevara, a Chávez y Maduro, todos vulgares dictadores y asesinos, nunca reconocen un error y se tapan entre ellos, pero además, incapaces de crear riqueza, se aliaron con mafias criminales del narcotráficos entre otros, y crearon, como Lula, redes de corrupción empresarial (Lava Jato) más allá de sus fronteras.
Pero como dice Fernando Claro de la FPP de Chile, son ‘gente linda’.
Ahora el ‘lindo’ Lula que maniobró para mantenerse en el gobierno de Brasil usando recursos públicos, recurriendo a jueces amigos, cambiando las reglas de juego, etc., etc., nos obliga a tener que confrontar esa fuente maligna de una izquierda sínica y corrupta.
Viejo lindo, gente linda
Fundación para el Progreso (FPP) – Chile
Publicado en La Segunda
Fernando Claro
04.11.2026
Glosado por Lampadia
Entusiastas celebraciones por el triunfo de Lula, especialmente de personas que yo tenía como apolíticas, me dejaron meditabundo. Pesimistamente meditabundo.
Imaginemos por un rato que Kast elimina la señal de Chilevisión.
Imaginemos, además, que instala una Asamblea Constituyente, similar a nuestra histórica Convención de 2022, pero que elimina el Congreso y crea un «congresillo» compuesto solo por Republicanos y que va haciendo las leyes por mientras —todo ilegal, obviamente—.
Imaginemos que politiza el poder judicial, eliminando su independencia, y luego interviene las universidades, estrangulándolas.
Todo eso y más había hecho Chávez al 2007.
Recuerdo esa fecha porque era un joven estudiante chileno que vivía en Melbourne preocupado de otras cosas, pero, al menos, leía los diarios.
Eran hechos puntuales, sin matices y, sin embargo, allá, era admirado por los jóvenes y yo tenía que explayarme como latinoamericano. Estaba de moda en el mundo y para qué decir en la izquierda. ¿Acaso no sabían? Branko Milanovic, reputado economista y académico, amigo de Piketty, y que sigue opinando incólume, escribía en 2011 que ese era el modelo a seguir. Nombro a un académico nuevo, para no insistir con Stiglitz. En 1999, un escritor, espantado con todo lo que ya se había hecho, escribía en El País una columna titulada «El suicidio de una nación». Era el neoliberal asesino de Vargas Llosa, obvio.
Lula, en cambio, un viejo lindo, era ya de los principales aliados de Chávez. Luego en 2003, como presidentes, no solo se coordinaron y apoyaron mutuamente para destruir Venezuela — y estancar y corromper por completo a Brasil—, sino que luego siguió defendiendo la obra chavista.
Lo que ocurre en Venezuela, dijo Lula ¡en 2023!, «es una narrativa construida», un invento. Las elecciones de Maduro, dijo después, en 2024, no tuvieron «nada de grave ni anormal». La guerra en Ucrania, seguía, era algo que quería Zelenski.
Eso es Lula, un «viejo lindo», como le llaman. ¿Cómo tan poca vergüenza? Sumemos su condena y que está libre solo gracias a resquicios administrativos y controla cada día más el poder judicial.
¿Cómo estaríamos acá en Chile con amigos personales de Kast o Boric en la Corte Suprema y operando en su favor?
Bolsonaro padre intentó dar un golpe y está condenado, cierto, pero ¿alguien lo defiende?
¿Lo llaman «viejo lindo»?
En fin, ahí están, por mientras, los legados fascistas de Piñera, Kast, Milei, Duque, Uribe y tantos otros, la historia los enjuicia, indignos, comparados con las maravillas de los Kirchner, Maduro, Chávez, Evo, Correa y tantos más.
Se me olvidaban Frei y Lagos, otros ignominiosos que se plantaron contra Chávez, porque Bachelet y Boric, al revés, lo alabaron —Boric incluyendo a Maduro— e hicieron lo que pudieron por instaurar acá ese engendro constitucional calcado al chavista.
Gente linda. Quién entiende.
Lampadia






