Pablo Bustamante Pardo
Expresidente de IPAE
Director/Fundador de Lampadia
Hungría y Perú han sufrido muchos años la presencia del comunismo en sus gobiernos. Según la nota de Gerardo Varela de la Fundación para el Progreso, en las recientes elecciones generales de Hungría, solo un partido de izquierda ha sacado 5% de votos, la disputa fue entre dos partidos de derecha.

En el Perú estamos en un proceso electoral en el que la izquierda comunista disputa el segundo lugar con un 12% de los votos, más otros varios puntos repartidos en otras listas.
Hungría aprende.
El Perú no aprende.
¿Cuáles son las diferencias?
Pues la más importante es que los húngaros leen.
Lamentablemente, en el Perú se lee cada vez menos y en los medios, especialmente en las redes sociales, se favorecen mensajes cada vez más cortos.
La comprensión lectora de los niños en los colegios es bajísima.
¿Cuál es el problema?
Pues que la educación de nuestros niños y jóvenes en los colegios está a cargo del Sutep, de Patria Roja, un sindicato comunista que predica la lucha de clases y se opone a la economía de mercado, el camino de la prosperidad de todos los países que han progresado en el mundo.
Pero la falta de lectura no es nuestro único problema, tal vez el mayor de todos es la clamorosa debilidad de nuestra clase dirigente.
Unos por acción y otros por omisión, estamos muy lejos de lo que se espera de los dirigentes de una nación plena de gentes sanas y emprendedoras, en un país con grandes oportunidades de desarrollo.
¡Al comunismo dile NO!!!
Curiosidades de Hungría
Fundación para el Progreso – Chile
Gerardo Varela
Publicado en El Mercurio
14.04.2026
Glosado por Lampadia
El húngaro lo hablan algo así como 11 millones de personas, pero se publican más libros en ese idioma que en árabe, que lo hablan cientos de millones. Sin la contribución de Leo Szilard, no habría proyecto Manhattan, y sin Teller ni Von Neumann, no habría energía nuclear.
Lászlo Biró inventó el bolígrafo (de ahí que los argentinos lo llamen ‘birome’) que democratizó la escritura, permitiendo que todo el mundo pudiera comprar lápices a precios accesibles. Hungría tiene 16 premios Nobel desde medicina, hasta literatura, pasando por química y física. Han producido músicos como Franz (Ferenc) Liszt, escritores como Sandor Marai y futbolistas como Puskas o Kubala.
Budapest es de las ciudades más lindas de Europa, su gastronomía y cultura son envidiables y su ingreso per cápita es de 25 mil euros, lo que los hace un 25% más ricos que los chilenos.
Como sufrieron la dictadura comunista por más de 40 años, después de la caída del Muro el Partido Comunista desapareció y en la reciente elección solo uno de los partidos de izquierda sacó más del 5% para sobrevivir.
Su devoción por la lectura valida el dicho de que del comunismo uno se mejora leyendo. Hungría eligió el domingo entre dos presidentes de derecha. Todo esto habla de una cultura y sofisticación envidiables.
Lampadia






