Carlos E. Gálvez Pinillos
Expresidente de la SNMPE
Para Lampadia
En nuestro país contamos con múltiples organizaciones públicas, que se resisten a cumplir con su función. La mayoría de estas “se concentra” en las tareas fáciles, citadinas o limeñas, pero evitan con lo que pueden, realizar el trabajo requerido de verdad. La SUNAT es un caso emblemático.

Para incidir en esto, podemos revisar algunas cifras oficiales, cuya fuente es el MMM (Marco Macroeconómico Multianual) recientemente publicado.
Según este documento, a pesar de los altos precios de los metales, no nos será posible reducir el déficit fiscal a por lo menos 1% (cuando en estas circunstancias deberíamos haber generado superávit), y nos tendríamos que conformar con un déficit de 1.8% del PBI. Ciertamente, esto no es atribuible a este nuevo gobierno, pero el aparato del Estado lo ha gestado.
El déficit al que apunta el MMM para este año, asciende a S/23.6 mil millones, pero esto nos ocurre cuando, en paralelo, sabemos que para este mismo año 2026, la producción ilegal de oro será de unos 110 a 120 TM, superior a la producción formal, que llegaría a sólo 93 TM. Un ligero cálculo indicaría que esa producción ilegal/informal equivalente a US$16 mil millones, debería de estar aportando en el orden de S/20.4 mil millones en impuestos directos, en cuyo caso nuestro déficit estaría casi en extinción, si éstos actuasen formalmente.
Lamentablemente, nadie le quiere poner coto a esta situación. La SUNAT, sólo revisa una y otra vez las cuentas de las empresas formales y cambia criterios para cobrarles más. Pero no quiere mirar el “elefante que tenemos en la sala”, que se evidencia en la extracción ilegal de minerales, y en toda la cadena de valor asociada a esta economía subterránea.
La SUNAT no está cumpliendo con hacer la vigilancia y control de las “substancias químicas controladas”, como el mercurio, cianuro de sodio, grandes responsables de la destrucción de nuestro ecosistema de la selva.
Tampoco está “metido” en las plantas de tratamiento sin mina, quienes, en esencia blanquean toda la producción “respaldada” con un REINFO; claro “ampay me salvo” de esta actividad, dejando abierta la puerta a una gran evasión tributaria.
Sólo así se explica la aparición de riquezas que financian candidaturas políticas de todo nivel.
Claro, después todos se preguntan ¿por qué ha crecido el crimen, el sicariato y mayores actividades criminales?
¿No se dan cuenta esos diputados y senadores, antes ligados a SL, MRTA y hoy defensores de la renovación del REINFO, de lo que están haciendo?
Entre la SUNAT y la SBS, a través de la UIF (Unidad de Inteligencia Financiera), no están persiguiendo los grandes flujos de dinero sin sustento, no se articulan con la fiscalía y la policía (PNP), para identificar su origen, destino y proceder a su captura.
De igual modo, nadie está verificando la trazabilidad de los explosivos. ¡Ah, claro, el REINFO elimina cualquier control al respecto!
Tampoco están la SUNAT y la UIF, controlando y verificando la compra de combustibles (subsidiados por supuesto), en la selva. Esa hermosa región que destruimos cada día con la aquiescencia cínica del Estado. ¿Es que nadie se da cuenta que en la selva hay un exceso de consumo de combustible, que no se condice con la actividad económica formal? ¿Por qué la SUNAT no se involucra, tal como le corresponde, en la persecución del contrabando de mercurio?
Tenemos pues, cuando menos, media docena de elementos para combatir el delito en el Perú y la evasión tributaria en específico. Pero no, la SUNAT prefiere tener empleados en Lima, mandando “comunicaciones importantes”, por “buzón electrónico”, haciéndote saber que no has cumplido con declarar y pagar tributos, que ciertamente ya declaraste y pagaste y que, para contestarle a la SUNAT, debes entrar a los registros de esa entidad; para demostrarles, con la información que ya tienen en su sistema y que no son capaces de revisar internamente.
No tengo que mencionar, que cada una de esas comunicaciones, por obligaciones que ya cumpliste; resultan incómodas e intimidatorias, cuando te sabes cumplidor de tus obligaciones. Pero en cambio, a quienes están abiertamente al margen de la ley, ni los miran. ¡Porque eso cuesta trabajo!
En resumen, un buen accionar de SUNAT permitiría:
- Combatir al crimen organizado alrededor de la extracción ilegal de minerales.
- Control de toda la cadena de valor que se oculta tras esa actividad.
- Protección medioambiental al reducir el uso indebido de productos químicos.
- Reducción de la magnitud del subsidio al combustible, por menores volúmenes.
- Control de las plantas de tratamiento sin mina, eliminación de la evasión tributaria e incluso, extinción de la posición de dominio del oro ilegal, que podría financiar este seguimiento y control.
- Reducción de la actividad criminal en el Perú.
Necesitamos pues, nuestro Eliot Ness en la SUNAT. Creo que nuestro flamante Superintendente debe organizar un equipo incorruptible, que persiga no sólo la evasión tributaria, sino todo el delito que se financia con la minería ilegal.
¡Ahora es nuestra oportunidad, con el apoyo del Escudo de la Américas! ¿Para eso nos hemos adherido, no?
Lampadia






