Bruce Walker – Bryan Bryson
El Comercio, 22 de octubre del 2026
“El Perú no debe ser solo un lugar donde se estudia la tuberculosis o se distribuye una futura vacuna”.
La tuberculosis (TB) es la enfermedad infecciosa más mortal del mundo: cada año, más de 10 millones de personas enferman y más de un millón mueren. Casi un tercio de la humanidad ha sido infectada por ‘Mycobacterium tuberculosis’, la bacteria que la causa. En el Perú, se diagnostican más de 30 mil casos al año, de las tasas más altas de Latinoamérica, con alta incidencia en Lima, Callao y regiones amazónicas con poco acceso a la salud. La enfermedad profundiza la pobreza, mientras que la TB resistente a los medicamentos exige tratamientos largos y costosos.
El tratamiento no basta para detener la transmisión: las personas pueden curarse y volver a infectarse. Una vacuna para adultos podría ser nuestra herramienta más poderosa y, si previniera el 60% de las infecciones, salvaría millones de vidas. Sin embargo, la única vacuna disponible (BCG) protege principalmente a niños pequeños y ofrece protección limitada en adultos.
La persistencia de la TB refleja no solo límites científicos, sino también desigualdades en salud, pobreza estructural y decisiones sociales sobre qué vidas proteger. El sistema inmune varía entre personas. Las diferencias genéticas influyen en cómo las células inmunitarias reconocen los patógenos. Por eso, una vacuna diseñada con datos de poblaciones limitadas podría ofrecer protección desigual.
En el Ragon Institute, en Cambridge, Massachusetts, nuestro equipo ha desarrollado herramientas experimentales y computacionales para diseñar una vacuna contra la TB que proteja mejor a poblaciones diversas. Con el apoyo del Grupo Romero y científicos peruanos, estudiaremos la diversidad genética del Perú, cómo el sistema inmune combate la TB y cómo diseñar vacunas que maximicen las respuestas protectoras de las células T. Estos hallazgos en el Perú podrían beneficiar a América Latina y muchos más.
El Perú no debe ser solo un lugar donde se estudia la TB o se distribuye una futura vacuna. Sus habitantes e instituciones científicas deben ayudar a definir la investigación desde el inicio. Como señala el Dr. Bruce Walker, director del Ragon Institute, la investigación en salud global exige comprender y trabajar con las comunidades locales. Esa colaboración debe guiar el desarrollo de vacunas. Una vacuna eficaz para más personas y en más lugares está al alcance. Lograrlo requiere innovación científica e inclusión. El Perú debe estar a la vanguardia de este esfuerzo.






