Fernando Cillóniz B.
CILLONIZ.PE
Ica, 12 de octubre de 2026
Para Lampadia
A más trámites, más corrupción. Eso es así, aquí y en la Cochinchina. El fracaso estrepitoso del Registro Integral de Formalización Minera (más conocido como REINFO) constituye, tan sólo, un botón de muestra. Pero el caso se repite – tal cual – en casi todos los permisos y licencias creadas por el Estado para que los peruanos vivamos – supuestamente – civilizadamente, tanto en los ámbitos privados y familiares, como en los ámbitos laborales y profesionales.

Imagen solicitada a Grok
Soy testigo de innumerables testimonios de corrupción estatal frente a muchos pequeños mineros – de todo el país – que hacen todo lo humanamente posible para formalizarse; pero no. Para la gran mayoría de pequeños mineros peruanos, formalizarse ha sido misión imposible. Pero ¿por qué no consiguen formalizarse? – les preguntaba yo, ingenuamente –. Pues porque es imposible – fue la respuesta más recurrente –. El Estado (me refiero al Estado de los últimos 15 años) ha hecho imposible cumplir con los intrincados requisitos e interminables trámites del famoso REINFO.
Y claro… para los funcionarios corruptos del Estado, no hay presa más apetitosa que un pequeño “minero ilegal” con 100 gramos de oro en el bolsillo, cuyo valor actual – al paso – en el céntrico Jirón Mariano Núñez de Juliaca, es de US$ 12,500, aproximadamente.
Entre paréntesis… ¡con qué naturalidad, Chibolín y los hermanos Siucho, involucraron – en su momento – a una Fiscal Superior Especializada en Lavado de Activos, en un presunto soborno de US$ 1´000,000, por una movida de 100 kilitos de oro!
Como se ve, el Estado ha estado de plácemes con la “minería ilegal”. De ahí mi hipótesis, y mi convicción, de que el Estado – corrupto – fue el principal interesado en mantener el statu quo de la pequeña minería en el país. Efectivamente, no hay nada mejor para la corrupción estatal, que una delincuencia adinerada. ¡Una “delincuencia” creada – y promovida – por el propio Estado! Y eso es, exactamente, lo que estuvo pasando con el boom del oro, la plata y el cobre, aunado a la extraordinaria riqueza minera de nuestro país.
En conclusión; el mayor enemigo del Gobierno actual es el cardumen de funcionarios corruptos que están dentro del propio Estado, y que ingresaron por la puerta trasera durante los últimos años. De ahí provienen las principales carencias de los peruanos pobres: agua, salud, educación, seguridad, e infraestructura.
Por eso es tan importante salir de dicho cardumen.
Es imposible servir a la ciudadanía con eficiencia y respeto, con esa gente en el Estado.
Simplemente, porque son maltratadores, indolentes, y – sobre todo – corruptos.
Por eso, no nos vayamos por las ramas.
El problema de nuestro país no es la Constitución del 93, ni el modelo económico.
En ese sentido, el problema no es un problema legal o presupuestal.
Y menos, uno de falta de recursos naturales o humanos.
El problema actual de nuestro país es la corrupción estatal.
¡Ese es el problema del Perú!
Lampadia






