Henry Luna Córdova
Exviceministro de Minas, catedrático de la PUCP
Para Lampadia
A diferencia de lo que el nombre sugiere, las tierras raras, en efecto, no son raras. De hecho, se encuentran en cantidades relativamente abundantes y son bastante comunes en la corteza terrestre. Lo que hace que estos materiales sean raros es la dificultad que implica su extracción y la complejidad de su procesamiento.
El uso final más importante y considerable de las tierras raras son los imanes permanentes, esenciales para las tecnologías no contaminantes y la electrónica de consumo, como los vehículos eléctricos, las turbinas eólicas, los televisores, los teléfonos móviles y otros dispositivos digitales.
ORIGEN E IMPORTANCIA DE LAS TIERRAS RARAS
El origen e importancia mundial de las tierras raras radica en sus propiedades físicas únicas de magnetismo, luminiscencia y conductividad, impulsado por la revolución tecnológica y la transición energética.
Bajo esta denominación se agrupan 17 elementos químicos que encontramos en el medio natural y que se caracterizan por tener propiedades similares entre sí y por ser, en su mayoría, escasos en la corteza terrestre:
lantano (La), cerio (Ce), praseodimio (Pr), neodimio (Nd), prometio (Pm),
samario (Sm), europio (Eu), gadolinio (Gd), terbio (Tb), disprosio (Dy),
holmio (Ho), erbio (Er), tulio (Tm), iterbio (Yb), lutecio (Lu), escandio (Sc) e
itrio (Y).

Las tierras raras son insumos vitales para aplicaciones tecnológicas y energéticas:
- Dispositivos móviles y ordenadores: permiten la fabricación de pantallas, microchips y componentes electrónicos miniatura.
- Transición verde: son indispensables para construir los imanes permanentes de alta potencia usados en turbinas eólicas y motores de vehículos eléctricos.
- Defensa e industria aeroespacial: se emplean en sistemas de guía de misiles, radares, láseres y equipos de comunicación militar.
De igual manera están relacionados con la geopolítica debido a que el control mundial de este producto es liderado por China que controla más del 80% de la producción mundial capacidad mundial, lo que está generando tensiones comerciales y riesgos de abastecimiento para otras potencias industriales.
El éxito de China está relacionado con la importancia que ha dado este país al proceso metalúrgico y al desinterés que se le ha dado en los países productores de minerales por restricciones ambientales para el desarrollo de las actividades metalúrgicas.
China importa grandes volúmenes de minerales en forma de concentrados o roca de cobre, hierro o cobalto de América, Australia y Africa donde se extraen en grandes volúmenes de la corteza terrestre; también adquieren la chatarra y la procesan en su país, luego refinan estos productos y extraen como subproductos no solo las “Tierras Raras” sino los elementos considerados por los países productores (Chile, Perú, Australia, Congo, otros) como “Estratégicos” y para los países industrializados como “Críticos”.
EL TERRITORIO PERUANO ALBERGA TIERRAS RARAS Y ELEMENTOS CRÍTICOS
El Perú destaca en el mundo por una variada gama de productos minerales y reservas de minerales requeridos para la transición energética y dotación global.
De los 17 minerales críticos o estratégicos para la transición energética global, requeridos por la energía eólica, hidro, solar, geotérmica o nuclear, el Perú produce ocho elementos: cobre, hierro, plomo, molibdeno, plata, zinc, indio, manganeso, asimismo, cuenta con un potencial comprobado de grafito y de litio y en los años treinta fue líder mundial en la producción de vanadio.
Por otro lado, el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), a través de la Dirección de Recursos Minerales y Energéticos, desarrolló, entre los años 2018 y 2024, el estudio geoquímico y mineralógico de los suelos del territorio nacional, a escala global denominado: INGEMMET, Boletín Serie B: Geología Económica N° 99, 2026; Geoquímica del Perú a escala global.
Este estudio se realizó en el marco del convenio específico entre el Programa de Geoquímica del Ingemmet, en cooperación con el Servicio Geológico de China (CGS, de sus siglas en inglés) a través del Instituto de Exploración Geofísica y Geoquímica (IGGE, de sus siglas en inglés) y que es auspiciado por la UNESCO, mediante el Centro Internacional sobre Geoquímica a Escala Mundial (ICGG, de sus siglas en inglés).
El estudio tuvo como objetivo determinar el contenido de veinticuatro elementos traza (Au, Ag, Cu, Pb, Zn, Mo, As, Hg, Cd, Sb, Ba, Ni, Cr, Co, U, W, V, Li, Sc, Sr, Zr, Fe, Mg y Mn) en los suelos del territorio nacional.
Los resultados analíticos determinaron que los suelos superficiales del territorio peruano presentan las mayores concentraciones de Zn, As, Hg, Cd, Li, Mg y TREO en el Orógeno peruano, y de Sc en la Llanura amazónica.
En los suelos profundos, las máximas abundancias corresponden a Au, Ag, Cu, Pb, Mo, Sb, Ba, Ni, Co, U, W, V, Sr, Zr, Fe y Mn en el Orógeno, y a Cr en la Llanura amazónica.

Asimismo, los resultados mineralógicos identificaron un total de cuarenta minerales, los cuales han sido agrupados en minerales primarios y secundarios. El cuarzo fue el mineral primario más frecuente en los suelos superficiales, con especial presencia en la Llanura amazónica (68.4 %), mientras que, entre los minerales secundarios, destacó la calcita, con 7.3 %, en los suelos del Orógeno peruano.
Distribución geoquímica de TREO (Total Rare Earth Oxides – Óxidos Totales de Tierras Raras)
Según la Asociación de la Industria de Tierras Raras (Rare Earth Industry Association, 2025), en pocos años, los Elementos de Tierras Raras (REE) se han infiltrado profundamente en el tejido de la tecnología y la industria modernas, demostrando ser excepcionalmente difíciles de duplicar o reemplazar.
A nivel mundial existen 17 reservas minerales de tierras raras que cumplen con las normas de divulgación para proyectos minerales del Instrumento Nacional 43-101 (NI 43-101), el Comité Conjunto de Reservas Minerales (JORC) o el Código Sudafricano para la Información de Recursos y Reservas Minerales (SAMREC), las cuales suman en conjunto 694.86 Mt de material mineralizado que contiene 1.22 % en peso de TREO, equivalente a 8.49 Mt de TREO in situ.
Según Bohórquez et al. (2012), las REE son un conjunto de elementos químicos que pertenecen al grupo de los lantánidos, incluyendo al itrio y escandio.
Los depósitos de origen primario están asociados a rocas ígneas alcalinas y carbonatitas, las cuales contienen LREE (Light Rare Earth Elements), y a rocas ígneas peralcalinas enriquecidas principalmente en itrio, HREE (Heavy Rare Earth Elements) y zirconio; otras ocurrencias primarias se relacionan con depósitos tipo IOCG, skarns, vetas y pegmatitas.
Por su parte, los depósitos secundarios son de tipo placer y lateritas, siendo los más comerciales los que se componen de arenas, situados a lo largo o cerca de las líneas de costa.
En el Perú, las ocurrencias primarias de REE comprenden rocas relacionadas con los ambientes tectónicos extensivos, como son los intrusivos permotriásicos de la cordillera Oriental, así como el Macizo de Arequipa y el batolito de San Nicolás en la cordillera Occidental, entre otros.
Las ocurrencias secundarias se ubican a lo largo de la costa, entre Piura y Arequipa, asociadas a placeres auríferos (Mapa MAF-GE36A-6_24-25).
Cabe mencionar que los TREO se concentran mayormente en la cordillera Oriental de las regiones Junín, Cusco y Puno, morfoestructura que alberga yacimientos auríferos en vetas y placeres.
PRINCIPALES FUNDICIONES Y REFINERÍAS EN EL PERÚ
A partir de 1948 se intensifica en el Perú la investigación metalúrgica en el norte y centro del Perú que dieron origen a varios centros metalúrgicos en Cajabamba, en Chilete, en 1881 se construyó una fundición en Algamarca y aparecieron otras innovaciones metalúrgicas. En 1887, los ingenieros estadounidenses Hodges y Olcott confirmaron al Mac Kay Syndicate de EE. UU. que Cerro de Pasco poseía “ricos estratos cupríferos”. A esta expedición le siguió la de W. McCune, quien […] verificó la existencia de posibilidades mineras en Cerro de Pasco, especialmente minerales de cobre, puestos en evidencia en el transcurso de los años de labores para extraer la plata y, además, comprobó la presencia de este mineral y de otros en las profundidades de las minas.
La situación mejoró con la llegada del Ferrocarril Central a La Oroya en 1893, a sólo 130 kilómetros de Cerro de Pasco; pero son los precios altos de los años posteriores, los que incentivan una más activa explotación del cobre, comenzando por los depósitos más ricos y accesibles que se conocían desde la Colonia, y que sólo se aprovechaban para la fabricación de los sulfatos necesarios para la amalgamación.
En 1888, se constituye en Pallasca la primera fundición de hornos de manga que funcionó en el Perú (aunque ya existía la del Carmen en Yauli que comenzó a trabajar en 1889), cuando se logró hacer la primera campaña con coke preparado a base del carbón de Jatunhuasi. Estas dos fundiciones eran para minerales plomosos, lo mismo que la de Casapalca construida un año después.
En 1891 se establecieron varias oficinas de amalgamación en tinas y de concentración mecánica, y en 1892 numerosas plantas de lixiviación por hiposulfitos, procedimiento que fue adoptado en muchos distritos mineros, determinando que la producción de plata se duplicara o triplicara.
Las primeras oficinas de lixiviación por hiposulfito, fueron San José en Castrovirreina, Gasuna en Cajatambo y Pilancones de Hualgayoc. Uno de los efectos de la evolución metalúrgica y el mejoramiento de los métodos de fundición, fue el auge de la industria carbonífera, que en poco tiempo pasó de una producción aproximada de tres mil toneladas anuales, a 30 a 40 mil toneladas a partir de 1898.
En 1896, en Cerro de Pasco, se introduce una modificación en el método de amalgamación que significa un verdadero progreso metalúrgico. La primera planta de concentración gravimétrica, en el sentido industrial, fue la de Casapalca, en 1889, perteneciente a la Backus y Johnston.
En 1897, se inicia la fuerte alza de cotizaciones del cobre, este mineral se convierte en una de las materias primas de mayor demanda mundial, el Perú ya estaba preparado para el naciente mercado cuprífero. Se activaron otras minas y se trabajaba y exportaba lo que estaba más a la mano.
Se construyeron fundiciones a un ritmo rápido (en 1902 existían 14 con hornos de reverbero y una manga), en las que llegaron a tratarse un promedio anual de 42,000 toneladas de mineral, que produjeron 14,000 toneladas de matas con una ley de cobre entre 50 y 60 por ciento, íntegramente exportadas a Inglaterra.
Complejo Metalúrgico de La Oroya
Desde 1916 la Cerro de Pasco Cooper Corporation (CPCC) emprende el estudio para la instalación de una fundición, moderna y de mayor capacidad que la de Tinyahuarco, que redujera los costos y permitiera el tratamiento de minerales menos ricos. Se ubicó en La Oroya, punto equidistante entre Cerro de Pasco, Morococha, Casapalca.
A partir de 1918 se aplicó la concentración de minerales por flotación al cobre y después al plomo, zinc y plata; innovación revolucionaria en el desarrollo minero y metalúrgico.

Un Problema ambiental permitió la innovación
Con la finalidad de resolver el efecto de los humos de la época inicial de La Oroya, se adquirieron y comenzaron a utilizar aparatos Cottrell que contribuyeron al aprovechamiento de los humos como materia prima para recuperar mayor cantidad de plomo y plata, y recoger bismuto, zinc, antimonio, arsénico, cadmio, talio, indio, etc., hasta el punto de obtener una importante producción de bismuto, que convirtieron al Perú en el principal productor del mundo de este producto.
Activación de la Industria del Cemento
Hasta 1924, casi todo el cemento se importaba. A partir de 1916 inicia la producción en pequeña escala la compañía peruana Maravillas que instala su planta en Barrios Altos. En 1918 se crea la Compañía Peruana de Cemento Pórtland, que absorbe a Maravillas, y amplia sus instalaciones, y financia una planta moderna y de mayor capacidad que empieza a operar en 1925, en la época de construcción de Leguía. Entre 1916 y 1922, la producción anual promedio fue de 2,550 toneladas, desde entonces, el aumento se hace rápido: 4,493 en 1923; llegando a 29,295 toneladas en 1926 y en los tres años siguientes a las 49 mil toneladas, manteniendo un ritmo ascendente sostenido.
Activación de la minería y actividad metalúrgica con el Código de 1950
En 1953 se emprendió la explotación del hierro de Marcona y algunos años más tarde los de Acarí, proporcionando al país un valioso nuevo producto de exportación y la materia prima indispensable para su naciente industria siderúrgica. Los principales acontecimientos mineros de esa época fueron la puesta en marcha de los complejos minero-metalúrgicos de Marcona (hierro) en 1953.
El 61 % de toda la producción metalífera provenía de tres grandes empresas extranjeras: la Southern Perú, con 27.8 %; Marcona Mining 16.8 %; Cerro de Pasco Corporation 16.4 %.
En 1957 se realiza el descubrimiento del importante yacimiento de cobre diseminado de Michiquillay en Cajamarca, American Smelting and Refining Company llevó a cabo un activo programa de exploración y evaluación; Cerro de Pasco continuó la exploración de Antamina en Ancash (1951-1953);
La iniciación de la producción de acero en la Planta Siderúrgica de Chimbote, utilizando hierro de Marcona (1958)
La puesta en marcha de Toquepala (cobre-molibdeno) y la Fundición de Ilo en 1960.
Otros hechos importantes fueron la exploración, desarrollo y preparación de Cobriza, en Huancavelica (1957-1967), Andes del Perú reinició (1964) la exploración de Cerro Verde, en Arequipa; Southern Perú Copper Corporation continuó (1964) la exploración y evaluación de Cuajone en Moquegua. Adicionalmente, se re exploraron zonas cupríferas y se buscaron nuevas áreas de interés en Ica, Cajamarca y Puno.
En 1960 se inaugura la Fundición de Ilo por parte de Southern Perú para procesar los primeros concentrados de la mina Toquepala.
En 1975, Minero Perú comisiona la construcción de la Refinería de Ilo. La planta electrolítica fue construida por Mitsui Furukawa, logrando una marca de cátodos (high grade) registrada en la Bolsa de Metales de Londres.
Después del golpe militar de 1968, que derrocó al gobierno del presidente Fernando Belaúnde, se inició un proceso de nacionalización de operaciones mineras y petroleras. Hacia 1973, las empresas que no pudieron preparar nuevos proyectos de inversión fueron expropiadas por el gobierno militar.
Southern Perú fue prácticamente la única empresa de gran envergadura que preparó un nuevo proyecto de inversión y que al año siguiente inició el desarrollo del yacimiento de Cuajone. Mientras tanto, el gobierno militar se hizo cargo de desarrollar otros proyectos mineros de gran minería cuyas propiedades habían revertido al Estado, como Tintaya y Cerro Verde, así como de la construcción de las refinerías de Ilo y Cajamarquilla.
Finalmente, en 1981 fue construida por el Estado peruano e inaugurada el 16 de mayo de 1981 la Refinería de Cajamarquilla que estuvo a cargo de Minero Perú. Posteriormente, pasó por manos de consorcios extranjeros hasta ser adquirida por la empresa brasileña Votorantim Metais (hoy Nexa Resources), convirtiéndose en la planta de zinc más grande de América Latina.
Desde 1991, se dio una Ley de Promoción de Inversiones que promocionó la puesta en marcha de nuevas operaciones mineras, lo cuál ha sido un éxito, sin embargo, no se dictaron medidas para mantener las inversiones en nuevas fundiciones y refinerías. El Perú perdió el liderazgo mundial en el sector metalúrgico. En la actualidad solo destacamos por las reservas y la producción mundial de metales y no metálicos.
En 1994, la refinería de Ilo fue adquirida por Southern Perú (hoy Southern Copper), consolidando el complejo metalúrgico integrado más importante del sur del país.
La construcción se inició en 1919 y culminó el 22 de noviembre de 1922, obteniendo el primer lingote de la nueva fundición, hecho trascendental en la evolución de la metalurgia peruana.
Situación actual de las Refinerías y Fundiciones
El Complejo Metalúrgico de La Oroya que generaba más de 20 productos y subproductos se encuentra paralizada.
La refinería de Ilo paso a Southern Perú y en la actualidad es la principal refinería del Perú porque ha empezado a extraer los subproductos que el mundo requiere.

Proceso Metalúrgico del Souther Peru – grupo México
La Refinería de Cajamarquilla a Votorantim Metais (hoy Nexa Resources) debe recuperar el liderazgo en Zinc y Oro.
La cuarta fundición en importancia es la de FUNSUR S.A. (Fundición de Sur) es la empresa subsidiaria de Minsur encargada de administrar la planta de fundición y refinación de estaño ubicada en Pisco, Ica, Perú. La compañía opera desde la década de 1990 para procesar los concentrados de estaño extraídos de la mina San Rafael en Pucará, Puno. Esta fundición está dando valor agregado al estaño para la industria mundial.
De igual manera al nacionalizarse HIERRO PERU se cortó la producción de hierro que abastecía a SIDER PERU y desde el 2006 paso a manos de la empresa brasileña Gerdau S.A., que adquiere la mayoría de las acciones, convirtiéndose en el accionista principal. Es importante recuperar el rol de esta importante empresa siderúrgica.
IMPORTANCIA DE LAS REFINERIAS
Las refinerías son importantes porque permiten extraer los subproductos que la industria mundial requiere para el futuro.
No debemos contentarnos con extraer los productos huésped sino que debemos ir más allá extrayendo los subproductos.
En el Perú también requerimos refinerías de oro capaces de proporcionar productos certificados internacionalmente 99.9999%. Actualmente nos contentamos con exportar DORE (75% de oro y 25% e plata).

Es necesario tener un nuevo complejo metalúrgico como en los años treinta lo tuvimos con la Cerro de Pasco Cooper Corporation y que después lo continuó Centromin Perú.
Es necesario que la Refinería de Ilo continúe extrayendo nuevos subproductos.
Es necesario promover la investigación metalúrgica en las universidades, en el INGEMMET y las empresas mineras peruanas.
Esto se puede realizar invitando a refinerías de Alemania, Estados Unidos, Corea, Japón e incluso de China para extraer los subproductos en el Perú.
RANKING DE COMPETITIVIDAD RESERVAS PRODUCCIÓN Y METALURGIA
El Perú actualmente es uno de los principales lideres mundiales en producción y reservas, sin embargo, no sucede lo mismo en el aspecto metalúrgico.
En el pasado fuimos lideres mundiales en metalurgia. Tenemos que recuperar ese liderazgo para abastecer al mundo de los elementos “críticos” o “estratégicos” y Tierras Raras” para la industria del futuro.

“El Perú tiene un gran potencial minero y es la principal locomotora de desarrollo del Perú”
Lampadia






