MG. Rogers Martin Valencia Espinoza
INCUSE Cusco
Para Lampadia
El reciente resultado electoral en el Perú no debe leerse como la fractura de un país dividido en dos mitades irreconciliables, sino como la manifestación de un vibrante mosaico de diversas opciones políticas.
La segunda vuelta electoral suele forzar una polarización artificial en las urnas, pero la verdadera identidad del electorado peruano es plural, fragmentada y llena de matices que exigen representación.

El nuevo gobierno tiene ante sí el desafío y la gran oportunidad de gestionar esta diversidad a través del Congreso de la República, que hoy vuelve a contar con un sistema bicameral (Senado y Cámara de Diputados). Esta nueva estructura parlamentaria no debe ser un escenario de parálisis, sino el espacio ideal para tejer consensos, encontrar equilibrios y construir un Estado mucho más eficiente.
El mapa de la diversidad peruana
- Identidades regionales: El voto refleja demandas locales específicas que van más allá de la clásica división Lima-provincias.
- Pluralidad ideológica: Coexisten visiones que priorizan la gestión social, el libre mercado, la seguridad y la necesidad de reformas institucionales.
- Bicameralidad estratégica: Las dos cámaras del Congreso ofrecen una segunda oportunidad para revisar leyes y lograr una estabilidad política duradera.
La meta: Superar los USD 20,000 de PBI per cápita
Para transformar este mosaico político en un motor de desarrollo el Ejecutivo debe convocar a todas las fuerzas vivas con un objetivo económico nacional claro: duplicar el bienestar de los ciudadanos y superar los 20,000 dólares de PBI per cápita en los próximos cinco años.
Para alcanzar este umbral el Perú necesita dejar atrás el crecimiento inercial y acelerar el paso, apuntando a tasas de crecimiento sostenidas de entre el 6% y 7% anual. La clave para lograrlo no está en inventar fórmulas mágicas, sino en destrabar y potenciar los seis motores estratégicos de nuestra economía.
Los 6 motores del crecimiento sostenido
- Potencial minero: Ejecutar la cartera de proyectos pendientes con altos estándares socioambientales para aprovechar la demanda global de metales de la transición energética, integrar a la minería informal y combatir la minería ilegal.
- Matriz energética: Desarrollar proyectos hidroeléctricos, solares y eólicos, garantizando energía barata y limpia para la transición energética y la construcción de data centers dedicados a la inteligencia artificial que demandan una gran cantidad de energía para su operación.
- Agroexportación de vanguardia: Ampliar las fronteras agrícolas mediante grandes proyectos de irrigación, consolidando al Perú como la despensa premium del mundo.
- Turismo receptivo: Solucionar Machupicchu e integrarlo con Choquequirao. Modernizar la infraestructura de conectividad y aeropuertos, el Perú necesita al menos 4 puertas de entrada, Piura, Iquitos, Cusco y la actual Lima, para multiplicar la llegada de visitantes internacionales atraídos por nuestra cultura y biodiversidad.
- Industria maderera sostenible: Formalizar y tecnificar el sector forestal en la Amazonía y en el Ande para convertirlo en una fuente de riqueza renovable y empleo formal, no olvidemos que casi 15% de nuestro territorio tiene aptitud forestal.
- Las industrias Culturales: Perú con más de 6,000 años de desarrollo cultural tiene el deber de salir al mundo, y no solo para compartir nuestra cocina, también para compartir nuestras visiones estéticas en cada una de las artes y desarrollar la industria naranja ..cuyo principal componente es la creatividad de nuestra población.
El éxito del ganador de las elecciones, no se medirá por cuántas batallas políticas gane, sino por su capacidad de dialogar con el mosaico congresal. Solo un Estado eficiente que reemplace la confrontación por la gestión técnica y el consenso, podrá guiar al Perú hacia el sitial de desarrollo que sus ciudadanos merecen.
Lampadia






